miércoles, 31 de octubre de 2007

I.J Reilly dijo...

Vemos pues, que incluso cuando la rueda de la Fortuna nos hace girar hacia abajo, se para a veces un momento y nos vemos en un pequeño ciclo positivo dentro de ese ciclo negativo más amplio.

John Kennedy Toole
La conjura de los necios

viernes, 26 de octubre de 2007

Sin Título (aún) Quiero mandar a tomar por culo este blog



Voy a cagarme en todos los tópicos.


Quiero eliminar a todos los poetas, a todas las patéticas escrituras eróticas, quiero volverme fría y mandarlo todo a la mierda, que de la mierda venís todos, y de veros me siento mejor.






Rodrigo, átala a la cama y fóllatela. Mátala de una vez, quiero verlo, como se desangra, y que llore. Quiero que termines con esta bruja.



Arráncale las uñas, una a una. Arráncale el pelo y las pestañas. Quiero que la dejes ahí,


(Pero no puedo)


y que no se muera.



Que no, que no se muera.



Porque no puedo



Vivir


Sin ella.




- ¿Qué harías si tu hermana de once años estuviera embarazada de tu primo de 13?



Y todo con consentimiento, que no sé muy bien si con sentimiento...


Mamá, ¿Sabes que la semana pasada tuve mi primera regla? Pues estate tranquila, que ya le he dado buen uso.



- Eres terrible, Malena.


- Antes no era así, y tú tampoco.






De un momento a otro llegará Paula, y aún no estoy del todo segura de lo que voy a hacer. No tengo ni idea de nada.


Es como si no tuviera vida, ni voluntad, ni sentimientos. Voy a dejar que me manejen, haré todo lo que ella me diga sin rechistar. Es algo que vengo haciendo desde hace unos cuantos años.


No sé por qué, la verdad. Quizá se resuma todo al hecho de que ella es mayor que yo. Tal vez por eso siempre me fíe de ella.


Porque la veo por encima de mí, más bella incluso e inteligente.



Y no he logrado superar aún el dolor que supuso la pérdida del padre de Paula y Rodrigo. Es curioso, cómo mi madre logró hacerme creer aquella historia de las bestias. Cómo, a pesar de todo lo que viví siendo tan niña, no supe distinguir entre (lo complicado y lo simple) bestias y asesinos.


Porque la distinción entre asesinos y grises era absurda. Sólo una excusa más.



Y es difícil entender hoy, cómo logramos vivir en aquel mundo de curiosidad y sensaciones mientras el exterior se estaba pudriendo dentro de una dictadura. Cómo logramos sobrevivir.






Son once los años que tengo, once malditos años.


miércoles, 24 de octubre de 2007

Sin Título (aún) Juego


Ella está fría como un témpano, acurrucada en el sofá, como una niña pequeña.
Ya no me quiere, lo sé. Y si alguna vez me quiso tampoco pretendió demostrarlo. Quisiera contarle un cuento y esperar a que se duerma.
A veces olvido que yo soy el pequeño.

En ocasiones así, viéndola tan débil, observando desde tan cerca el movimiento de su pecho, en mi mente se dibujan pensamientos que tal vez fueran deseos... actos que no puedo cometer.
Solamente porque no soy capaz.

No estoy seguro de si alguna vez fue consciente del daño que me hacía. Yo tengo la impresión de saber en todo momento cómo se siente ella.
Tal vez disfrutara con ello. Con mi dolor.
Por alguna razón ha querido verme siempre inferior a ella, hasta el punto de verme arrastrado a sus pies, pidiéndole que terminara con este juego.

Está enredada de nuevo entre hiedra. Está de nuevo intentando luchar, pero esta vez no podrá conseguir defenderse de su conciencia.

Quiero verla llorar, quiero que sufra, quiero que grite.

- Rodrigo, estás aquí.

Se ha despertado, rompiendo en un instante mis crueles intenciones. Y no sé si la deseo o me da asco. Quién sabe si sea el deseo lo que me repugne, cada vez más. Y que por amarla desee torturarla, acabar con este juego que hace tiempo debió concluir.



¿Quién es ella: Paula o Malena?

El caso es no decir nada...



Pierdes cada piedra del camino en intentos por esconderte, detrás de arbustos que no llegan a tapar tu cabeza. Porque es grande, y no de inteligencia,. Quieres seguirme, ¿otra vez? ¿Acaso no te diste cuenta de que eso es imposible, que nunca podrás conseguirme, porque siempre estoy sola, aunque esté rodeada de gente, como dicen tantas veces? ¿Qué quieres decir esta vez? Que no necesito a nadie como él, que todos sois mejores que yo, que me tenéis cogida del pelo, agachada y lloriqueando por una amistad o algo de atención, quizá, porque tengo el síndrome de la hija única, de la niñata mimada que no hace nada bien. Soy esa que no logra entender los sudokus, soy esa que se pierde en medio de la nada cada vez que cierra los ojos. No quieres hacerte a la idea, ¿no? ¿Cuándo va s a crecer?, ¿cuándo vas a aprender que las noticias, la radio, las figuras de porcelana de tu tía de Arenzana son fantasmas del pasado?.
Recorren el vello del cuerpo, de pé a pá , me lo sé entero. Has recorrido otra montaña en busca de tu alma, de tu esencia, de tus pérdidas. Otro camino para encontrar lo que te dejaste en otro. Y volver a desaparecer... Volver a evaporarse... pero esta vez, no... no vuelvas esta vez, no eres fénix, no eres nadie.
Volveremos a contar historias a la luz de una vela la noche de halloween, pero esta vez pasaremos miedo. Por primera vez. Esta vez lloraré si hacen la ouija y gritaré ¡mentirosos! Y odiaré a todos los fantasmas por querer ser como ellos, aunque a veces me pregunto, ¿no lo soy? Un pájaro negro se posa en mi ventana, cuestión de segundos, fija su mirada. Y se va.
Do you think you can tell?

martes, 23 de octubre de 2007

No hay libertad de expresión en los blogs?


Hoy me ha sorprendido enormemente un correo.

El correo en cuestión me lo ha enviado Luis, autor del blog “Sin Braguita” y asiduo a este blog naranja. La cuestión es que han marcado su blog como “inapropiado” y ahora, para entrar, es necesario aceptar unas condiciones... En fin, que la censura es un hecho en la blogosfera, y como cualquier idiota puede betar un blog con sólo picar en “marcar blog” , corremos el riesgo de que el día menos pensado nos pase a nosotros.
Pues eso, que desde aquí quiero apoyar a Luis, y a todos aquellos a los que algún gilipollas marcó, borró o incluso "robó" su blog.

lunes, 22 de octubre de 2007

Melancolía por Rusia


Katriuska se siente sola. Katriuska se siente sola y triste, porque ha desaparecido. Literalmente, se ha esfumado.



Y no ha muerto, ni se ha escondido, sólo ha decidido quedarse en casa. Acurrucarse en el sofá y hacer zapping, protegerse bajo una manta mientras escucha músic­a hasta dormir.



Esperar una llamada que la saque de ahí.


Aunque hoy, sinceramente, no le apetece salir.



Hoy no quiere ni abrir la puerta del portal para no encontrarse con ningún vecino. Tampoco quiere que explote el microondas, pues no le haría ninguna gracia tener que salir corriendo.



Katriuska se queda en casa, en pijama, comiendo chocolate o desempolvando lo limpio.



A saber.



¿Es sólo una desgana dominical?



Las paredes se estrechan por momentos y no queda tabaco. La tele, la cocina, el teléfono. Un agobio continuo que le hace temer lo que todos los domingos: volverse loca.


Un porro, sexo, algo. Ni porro, ni sexo, nada.



Y entre lágrimas dice “te quiero” a un teléfono. Un “quiero estar contigo”, “te echo de menos”, “necesito abrazarte”.



No es que sea antisocial, es que aunque en un entorno social inconscientemente está ausente.


Porque no le interesa de lo que hablan. Porque no escucha, se pierde.



Ojalá hubiera alguien a quien criticar.



Porque Katriuska, la muy ingenua, se ha enamorado. Que tonta, Katriuska, que inocente (casta, honrada, virgen, buena, íntegra, cándida, ingenua).



La autista ninfómana ya no puede repetir aquello de:


“¿Te volveré a ver?”


“Jamás. Ya no me sirves”.



Porque ha conocido a alguien que le sirve, a alguien a quien desea volver a ver aunque, por circunstancias de la vida, no puede.



Katriuska, la rusita que sorprendentemente lograba tener más de veinte comentarios en cada entrada.


Tan sólo nueve entradas monótonas, de índole erótica (sensual, carnal, voluptuosa, sicalíptica, amorosa, amatoria, apasionada).



Nuestra putita del Este ahora desea huir de lo que hasta hace poco fue. Nuestra putita del Este parece no querer llegar a la entrada número diez.



Le dan las 2:46h de la noche y no quiere dormir.


Y si duerme lo hará abrazada a la almohada con la esperanza de soñar con él esta noche.


Y acordarse de su imaginación mañana, si la resaca de vodka se lo permite.



domingo, 21 de octubre de 2007

The Hollies - Bus Stop

Octubre es un mes que no existe.

No importa todo lo que ocurra en este mes.
Siempre es difícil recordarlo.

Octubre es un mes que no existe.

“Ola wapi. A ls 8:15 n la parad d bus dl faro, val? Bests pixurrin”.

Gorra negra, Minivestido de rayas blancas y negras, leggins negros, zapatos de tacón negros y de punta redonda –cómo no, los “cuquis” - .
Joder, ¿soy una moderna?

Los malditos tacones, a los que se me olvidó poner tapas, resuenan por toda esta calle llena de pinos. Quizá hubiera sido mejor no haber visto Sympathy For Mr Vengeance la otra noche.

No sé ni qué camino seguir para que se me haga más ameno esto. Maldita sea, ¿la gente se esconde al anochecer?
Sólo son las ocho y veinte y no hay ni un alma por la calle, y mucho menos en la parada de bus del Faro. Joder, seguro que no han salido de casa. O se han ido sin mí.

- ¿Dónde estáis?
- Ehm... te paso con Sara.
- Que... aún no hemos salido de casa. ¿Dónde estás?
- En la parada del bus del Faro. Sola. Lo que se dice sola, sola.
- En cinco minutos llegamos.

Y una mierda. Caminito hacia abajo, industriales, filosofía... y, como era de esperar, me las encuentro en el trayecto.

- Me debéis un cigarro.

Bueno, pero que lo mejor está por llegar: No sabemos dónde está el local.
Lo único que tiene claro Sara es que tenemos que cruzar las vías del tren e ir por la “carretera de las putas”. Algo que suena realmente bien. Un camino que se intuye fácil y cercano, teniendo en cuenta que para llegar hacia allí he de volver a la parada de bus fantasma. Joder, pero que noche se me presenta...







Continuara´...

viernes, 19 de octubre de 2007

me aburro mortalmente

No me gusta la tele.

Es más: no la veo. Me repugna, me hace sentir inútil perdida.

Así que diréis, ¿y el post anterior?

Ahí va:

Había una vez una chiguita que para ir de Logroño a Valladolid utilizaba el tren.

Un tren que cada vez m
a´s parece ir dirigido a un campo de exterminio.

Dos fricazos que se ponen los asientos de delante mirando hacia ellos con el fin de colocar un portátil al que más tarde añadira´n dos mandos.

Cuatro pijas de las cuales sólo una habla. No habla, no, berrea.

No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio

Televisión, ropa y cosas enormemente humildes como lo siguiente:

Estaban hablando de lo pobres que eran. Una de ellas, pobrecita, estuvo trabajando cuatro días en un bar o no sé qué sitio, donde le pagaron trescientos euros. Sí, sí, trescientos euros por cuatro días. Pobre alma de la caridad... Y qué considerada, que con ello se compró un snow board, para que sus padres no se gastaran dinero en ella.

Como tampoco lo habrán hecho con la matrícula de la universidad o con la receta que pasa la residencia cada mes... Ejem, ejem.

Mira que trabajar cuatro días por esa miseria... ¡sólo para que sus padres no tengan que molestarse en comprarle una tabla de esquí!

El Nóbel de la paz le tenían que dar.

¡Que se lo quiten a Gore, que ella lo merece más!

#9 джазовый человек

Porque no me gusta hablar. Porque te ríes de mi acento, de mis intentos por suavizar las palabras.


Por hablar entre susurros.




Rojo y negro.



Esta oscuridad, violada por un humo azul que dibuja abstracciones hacia el techo, cortándose en los vértices indefinidos de unas sillas negras o en la tenue luz que emana de unas escasas lámparas, me da tranquilidad. Esta oscuridad, casi granate, traspasada por las notas que brotan del piano, que me erizan la piel, chocan contra mi nuca como pequeños besos.


Mis ojos, mis labios, mis manos.



Esta luz, casi granate.



La oscuridad.


Mi quietud.


Las sensaciones llegan a tal punto que me meto dentro del piano. Porque tú, pianista anónimo, produces sueños.



Con los ojos cerrados, entre todas estas mesas ocupadas por gente incapaz de entender lo que tus manos están expresando. Gente ingrata consumiendo licores que taponan sus oídos, todos sus sentidos. No, ellos no merecen escucharte. Sólo yo, hierática, aparentemente ausente, soy capaz de recoger lo que sientes.



Las últimas notas de un jazz desesperado, las últimas notas precipitándose al vacío de cada copa, cerrando una velada de conversaciones impías, vacías.


Secos aplausos, ignorantes consumidores que jamás escucharon a Yákov Okun.



Vulneran mis tacones el sucio suelo,


estremece la negra tela del vestido


cada poro de mi piel,


hasta llegar a ese escenario oscuro,


donde un hombre y su piano,


empequeñecidos por la inmensidad del escenario;


como dos copas de cristal a punto de quebrarse


se preparan para oscurecerse,


desaparecer, desvanecerse.



Negro ébano.



Porque no me gusta hablar, porque no lo veo necesario, no te digo nada. Pero me miras, y tu mano se posa en mi hombro.



Es todo tan suave que da frío.



Son tus manos tan grandes, tan seguras cuando sujetan mi cintura.




Ya vale.


Se acabó.



Me canso de escribir siempre lo mismo. Estoy harta, desmotivada... me siento absurda, tan absurda y monótona como estos textos de mierda. Este blog es una mierda que, como me dijeron una vez, podía estar escrito perfectamente por una rumana soñadora dedicada a limpiar portales.



No quiero más tonterías.



No quiero jugar más. No quiero estar triste.



- Sólo quiero que me abraces.







lunes, 15 de octubre de 2007

mequedaudiunaire

Han descubierto que las concursantes de Súper Modelo no pueden ser realmente tan subnormales: siguen un guión. Han descubierto también que Gran Hermano ya no es lo que era (si es que alguna vez fue algo) y que Iker Jiménez MIENTE.

Yo, personalmente, me he quedado anonada en cuanto les he escuchado decir tales cosas, resolver tamañas cuestiones.

jueves, 11 de octubre de 2007

Beers and Blogs

Vamos, una quedada de Bloggers... En Pucela.
La idea promete, ¿no? Conocer gente y publicitar este blog naranja.

He recogido esta información del blog de Patoroco, así que lo mejor que podéis hacer si queréis saber ma´s es pinchar ahí.

Resumiendo, y en principio, estos son los datos:

Fecha: Jueves, 25 de Octubre 2007
Hora: 21:00h
Lugar: dependiendo de las propuestas, para el 20/10 tiene que estar decidido.
Espero que se vaya corriendo la voz para que esto sea un éxito, así que, Sarita, a ver si hablas de esto en tu blog, ¿vale?

Sin Título (aún) Ginebra






—Conmigo no solía hablar. No hablaba mucho contigo, tampoco. Ni él ni nadie. Contigo, digo. Contigo no solía hablar mucho...

—¿Él?

—Ni él ni nadie.

—Tampoco yo hablaba con nadie.

—¿Qué vamos a hacer? —Escruté lo absurdo y con mis palabras alcancé el oscuro de la incertidumbre. Volví a poner sobre la mesa el tema que siempre quisimos ignorar. El tema del que nunca hablamos con nadie.

—Después de todo, hay que ver qué cosas le pasan a Ben Affleck, ¿que no?

—Sinceramente, querida: Me importa un rábano.


Volveremos a sentarnos junto a la chimenea que no tenemos, comiendo las palomitas que nunca compraremos. Estaremos juntas viviendo lejos y seremos sinceras.

Para decir mentiras hay que saber

ser francas.







—¿Vas a contarme todos tus secretos?

¿Desde el principio?


—No acostumbro a hablar de mi vida privada.



Siempre me has contado cosas. Te sentabas conmigo en la cocina, derramabas azúcar sobre la mesa y hacías dibujos con tu dedo meñique. Me hablabas de muchas cosas; cosas que nunca supe si eran reales o falsas. En cualquier caso nunca podrás negar que te escuchaba con atención.

Y cuando hacías café cerrabas todas las ventanas, y bajabas las persianas... porque no querías que se escapara el olor. Y cuando te ibas a dormir besabas la frente de un niño Jesús de cerámica que guardabas en el último cajón de tu mesilla de noche.


Me pregunto en qué momento dejaste de hacer estas cosas.


—Malena, puedes irte.

—Deberías saber que Rodrigo no quiere seguir teniéndote en casa.

—No lo creo.

—Una clínica de desintoxicación. Lo sugiere como mejor solución.

—No lo creo, Malena. Es mi hermano.

- ¿Y...?


Me sentí mentirosa, cobarde y traicionera. Pero sobre todo cobarde.

Quería quitármela de en medio porque:

a) No quería ayudarla.

b) Me hacía la competencia.

c) La quería demasiado.


El caso es que tal vez fuera por todo a la vez. La quiero y la envidio.


Los años 80, 90 y 100.


* * *


Los años 80



Un día vino Malena, vestida de Barbie. La Barbie más cutre que jamás vi. Llevaba unas mallas negras y una sudadera rosa pastel a juego con una mochila blanca y rosa, contenedora de estupideces o chismes interesantes. Quién sabe.

Se le había ocurrido teñirse el pelo de rubio, pero un rubio chocarrero, que bajaba onduladamente hacia los hombros. Unas ondas enrededadas. Rizos peinados en un abominable intento de alisado sin planchas.


Tenía apenas veinte años cuando se me apareció aquella barbaridad. Los tenía ella, no yo. Yo siempre he sido un poco más mayor que ella.

Ella estudiaba medicina, creo... O algo en la facultad de medicina, no lo sé. Y nunca me importó.

Ella venía a verme porque le apetecía follar. Así es la vida... Si no venía a verme a mí visitaba a mi hermana. O eso creía.

Luego descubrí que si mi hermana pasaba de ella era entonces cuando me buscaba a mí.

Sorpresas que te da la vida.


Qué hija de puta la de fisio.

La de fisio...

Me ha mandado comprar un libro.

Un libro, la de fisio.

Y nada, he tenido que pedirlo a una librería. Me lo traerán en unos días.

Bien. ¿Por qué no te quitas la ropa?

¿Y sabes que me ha dicho la librera?

No. ¿Vodka?

Ginebra. Que cuesta alrededor de veinte mil pesetas.

Cualquier cosa.

A tomar por culo las botas que me quería comprar.

Con ese chándal mal te iban a ir.

—Adiós a las botas por el jodido libro.


Así casi todos los días. Me hablaba de chorradas mientras nos emborrachábamos. A veces me pedía dinero, a veces se lo pedía yo. Follábamos y la mandaba de vuelta a su casa.



100


—Es cierto, Paula. Rodrigo no hablaba mucho conmigo.

Ni contigo ni con nadie.

—¿Qué vamos a hacer?


ama al hombre

Cuánto te necesito.


Ven, nena. Déjame que te coja. Cuando estás cerca como ahora, me siento tan bien... Ojalá todos los hombres supieran cómo es ser amado por ti. Ojalá todas las mujeres, en todas partes, tuvieran un hombre que las quisiera como yo a ti. Dios, que placer tenerte tan cerca. En momentos como éstos sé que soy un hombre afortunado. Estoy tocando a una mujer que me quiere y que me necesita. Es sólo por ti que puedo seguir.



Sport (Harvey Keitel) a Iris (Jodie Foster).


Taxi Driver.


M. Scorsese






Hace poco recibí un correo de estos que suelo borrar sin leerlos.


El caso es que esta vez, la amiguita de turno que lo envió escribió en “asunto” una frase – que no recuerdo – que me incitó a abrirlo.


Evidentemente estoy hablando de una de esas cadenas (odiosas, por cierto) que incluyen un PowerPoint (odioso) con moraleja (terrible).


Esta vez el PowerPoint no tenía desperdicio. Lo supe desde el momento en que leí el título: AMA AL HOMBRE QUE TE AME.



No sé quién sería el responsable de tal aberración / atentado mediático, pero estoy realmente segura de que no tiene ni pajolera idea de


a) Hacer PowerPoints


b) El significado de la palabra “amar”.



En la susodicha presentación, se enuncia lo siguiente:



- Ama al hombre que te llame “bonita” en lugar de “sexy”.


En primer lugar, ser Bonita no es lo mismo que ser Sexy. No sé vosotras, pero a mí me gusta sentirme deseada de vez en cuando. “Que bonita estás”, no sé... no me motiva mucho. Que me digan que soy sexy me gusta. No sé, ser atractiva más que guapa, o ser muy mona. Ser una tía que “llama la atención”. Joder, ¿por qué tengo que amar a un hombre que me llame “bonita”?


Ser sexy, o que te consideren sexy, no es nada malo. Si te llamaran “puta”, pues hombre, no sé qué decirte... Pero sexy, jope, a mí me mola.



- Al que te llame aun cuando tú le colgaste el teléfono.


En mi pueblo a ese se le llama acosador o pelma. Si le colgué el teléfono, obviamente fue PORQUE NO QUERÍA HABLAR CON ÉL.



- Al que se quede despierto sólo para verte dormir.


Bueno, vale... Eso sí que me gusta...



- Al que bese tu frente.


Esto, personalmente, no lo entiendo. Parece sacado de Happiness, ¿recordáis? Ese grupo que popularizó el “amo a Laura”. “Al que bese tu frente”... No, sigo sin pillarlo.



- Al que quiera enseñarte al mundo cuando estés desarreglada.


Atención, que pone “al”, no “el”. O sea, tú imagínate: despeinada, con el rímel corrido (o sin él), con ese chándal espantoso que te pones para estar en casa. Visualízate así, o con esa pinza rosa tan horrible con la que te recoges el pelo para estudiar. Nunca en la vida saldrías así a la calle... ¿y él quiere presentarte de esa guisa en sociedad?


Como esa clase de novios obsesivos y ultra celosos que no permiten a sus churris que se pongan minifalda porque “provocan” al resto del ganado masculino. Joder, que te quieran sacar a la calle sin arreglar...



- Al que no le importe si engordaste o adelgazaste con el transcurrir de los años.


Axiomáticamente, si te ama y esas cosas, no tiene por qué importarle si engordas o adelgazas... Pero, qué quieres que te diga, si ve que me estoy poniendo rolliza me gustaría que me lo dijera y ayudara a ponerme en mi sitio.





- Al que te diga “Qué quieres comer hoy, que yo cocino”.


Por supuesto, hemos de amar a éste, como también al que diga: “Ya te he barrido el salón, cari.” Hay que amar a ese hombre a quien, pese a darle hernias cada vez que oye las palabras barrer, fregar, cocinar o tender, de vez en cuando hacen una tortilla.



- Al que tome tu mano frente a sus amigos...


Puntos suspensivos incluidos.


Llegados a este punto vemos que el prototipo de hombre amable es aquel: casto, cariñoso y posesivo. Pero ante todo casto. También queda claro que, quien escribió este mail, vive en una aldea donde predominan aquellos chuloputas que quieren hembra pa follar y cocinar. Aquellos cavernícolas que se comportan como unos auténticos capullos con la novia cuando está presente el resto del rebaño.



- Espera al que te diga constantemente cuánto le importas y lo suertudo que es por tenerte.


Que no somos tontas, recoño. No es cuestión de irse a vivir con un cretino, pero tampoco hemos de estar sentaditas frente a la ventana esperando que el príncipe azul venga a buscarnos en su caballo blanco.


Ahora es cuando voy yo y digo: “a mí mi novio si que me dice que le importo y que se siente muy afortunado de tenerme”. Ahí queda eso. :p



- Y que cuando te presente a sus amigos diga: “Es ella...”


Tengo nombre, ¿sabes?



Y ya, para finalizar con los mandamientos de la ley del Señor:



Ámalo pues él te ama y difícilmente dejaría de hacerlo.



Él no lo haría, que dice la Sociedad Protectora de a Animales.






Después de todo esto, aparece un fondo espectacular:


El espacio, las nubes, el planeta Tierra y JESUCRISTO, acompañado de los fin­ales típicos de esta clase de cadenas:


“Si abriste esto tienes que reenviarlo pues tiene
un hechizo...!!”



blah, blah, blah...



Y cuando ya piensas que no queda nada más ... pinchas para salir y...


¡sorpresa!


Unas letras amarillas al tamaño máximo que dicen:





Dios te Bendiga








viernes, 5 de octubre de 2007

Por si no fuera poco madrugar...

Buenos días...
Soy experta en perder el tiempo, no sé si ya os habíais dado cuenta.
El caso es que hoy tenía clase a las ocho... Bueno, al final quedamos con el profesor en empezar a las 8.15, por aquello de que los viernes (y todos los días) cuesta mucho madrugar y esas cosas. Que dime tú qué más dará un cuarto de hora más o quince minutos menos...
Pues bueno, suena el despertador a las 7, me quedo en la cama hasta las 7.15h, y entre pitos y flautas me pongo la cafetera (italiana, que yo soy así de "retro") a y media, y mientras tanto me visto y todo eso que se suele hacer... Pues bien, eran menos diez y todavía no se había hecho el café.
Como os podéis imaginar, no he llegado a tiempo a clase. Ni siquiera me he molestado en entrar tímidamente y preguntar si podía pasar. En lugar de eso, he merodeado por la facultad y me he fumado dos cigarrillos. El caso es que, joder, si la siguiente clase la hubiera tenido a las 9 pues ni tan mal, ¡pero es que hasta las 10...!
Así que nada chicos, aquí me tenéis, en el aula de informática haciendo tiempo.
....
Ayer por la mañana me "atacó" una chica con un ejemplar del diario "El Mundo" al entrar en la facultad. Que los regalan y eso... Como el año pasado tenía clase por la tarde, nunca antes había experimentado ese hecho.
Estaba levemente dormida, con pocas ganas de ir a clase de lógica, y con menos ganas de leer un periódico y menos El Mundo, pero me hizo gracia el titular, que venía a ser una cosa así: "El PSOE define a los jóvenes del PP como tontos, pijos y machistas". No me detendré más en esa noticia, porque carece de interés. Vamos, creo yo. Y por eso mismo me sorprendió. ¿Esa "noticia" debería gozar de ese puesto? De titular, digo. Vamos, no sé... Que triste, ¿no? O tal vez... ¿Debería decir "que alegría"? Después de todo, si de titular está eso, significará que en España, y en el resto del mundo, no ocurrió nada más importante...
Queda constancia entonces de que el día 3 de Octubre de 2007 se paró el mundo.
Todo carece de importancia cuando a los jóvenes populares se les hiere en el orgullo.
Las tonterías son ahora el motor del mundo... Por ejemplo, ahora que hay como un "parón" en el caso Madelein, aparecen artículos sobre el tema tan rematadamente absurdos, sólo para saturar, por rellenar páginas que deleiten al puntito morboso del personal, tales como entrevistas al Peluquero Paranormal que utiliza sus dotes de "Medium", sin ánimo de lucro, con el fin de ayudar a los padres de la niña. Virgen santísima y todo el misterio de la trinidad.

miércoles, 3 de octubre de 2007

De lluvias y novedades


Puta del tres al cuarto.


Ya iba siendo hora de que me pusiera a escribir en serio...

Oye, no sé tú, pero desde que escribo mi vida parece más interesante. Tal vez sea sólo por el hecho de que menciono cada ínfima parte de mi vida. Tal vez, porque al estar escrito parece interesante. Qué sé yo.

Es como esa gente que no deja de contar anécdotas de su vida. Aunque sean una mierda, pues oye, parece que en sus vidas ocurren cosas.

Bueno chicos, que estamos en octubre... que empiezan las lluvias, el frío y el regreso a la facultad. Vuelve a empezar un nuevo capítulo en la vida de esta bloggera del tres al cuarto.

Y digo que vuelve a empezar, porque empiezo. Y empezar no se puede volver a hacer, pero como he empezado tantas veces, pues igual lo mismo sí se puede. Qué sé yo.

Nueva residencia. Esta vez completamente diferente. Chicos, ya no hay monjas, ni horarios, ni service y office, ni restricciones por internet. Que las normas han cambiado, el barrio ha cambiado y blah blah blah que diría Iggy Pop... que sí, que lo echo un pelín de menos. J
Claro que si, chicos. Y ahora, desde fuera, no recuerdo que fuera una cárcel... Es como Death Proof: que aunque me pareciera una mierda en el cine sólo recuerdos las escenas de acción y los “planacos”.
Ay, Tarantino... qué cosas me haces.

He traído pocas cosas. Cachis.
Y echo de menos muchas, muchas, muchas...
Echo de menos a mi novio, chicos. Que cosas, ¿eh? Súper fuerte, que dirían en el tomate.
Bueno, y eso, y tal y cual. Que estoy un poco tensa y fumando Lucky sin parar. Y ya me he tomado una caña.... No hay Pucela sin cañas ni Electra sin coches.
“Electra sin coche es como una mujer sin tetas”. A alguien le oí decir esto una vez. Si lo lees, fueras quien fueras, puedes reclamar por los derechos de autor o esas cosas si quieres. Aquí todo legal y tal y cual.
El caso, que un poco tensa ya estoy... y esto no ha hecho más que empezar.
Y mañana... ¿madrugar? Uf... que cosas....

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Estamos a dos de octubre.
Octubre ha llegado a Valladolid cargado de lluvias... y yo vine sin paraguas y con el pelo liso... De lluvias y novedades.

La ilusión – por este segundo curso en la universidad, el cambio de residencia, el nuevo barrio, un nuevo horario... – queda eclipsada en muchas ocasiones por el recuerdo de mi abuela. Pienso en lo contenta que se puso cuando le dije que había aprobado y que me habían concedido la beca del apartamento, y pienso que me hubiera gustado que estuviera aquí de visita, aunque fuera para regañarme por no tenerlo muy limpio, etcétera. Que seguramente es lo que hubiera hecho...
De vez en cuando también cojo el móvil con la intención de llamarla, pero recuerdo que no está. Y aún no soy del todo consciente.

Estoy feliz y triste a la vez. Muy feliz y muy triste.
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Hola chicos y chicas, visitantes de este blog naranja:

Llegó octubre... y con él las clases, las lluvias, etc...
Bueno, debo comenzar diciendo que NO TENGO CONEXIÓN. Un día de estos iré a comprarme un cable de red, pero por el momento tendré que conformarme con la red inala´mbrica que pillo desde mi habitación... Que sólo la pillo por las noches, de once a doce más o menos. Digo esto por si os queréis poner en contacto conmigo vía messenger. Pero bueno, que lo más seguro es que tenga conexión segura y fiable a partir de la semana que viene.

Pues nada chicos, que por aquí ando, en 2º de Filosofía... con más asignaturas que el año pasado, pero sin residencia de monjas.

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