martes, 31 de marzo de 2009

Puñales

Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca
que hecha para besar hay veces que muerde
que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Duele porque el querer es dolerse a veces.




Ya no es que me lo preguntes tú,

me lo pregunto yo.


Me pregunto hasta qué punto
puedo llegar a odiarme.


No me importa tanto pensar

si te quiero a ti
o escondo en mí tus puñales.


No me importa volar hacia mi límite,
ni llegar a la desidia,

el delirio, mi desdicha.



Ya no creo en tu incondicional
repleto de condiciones.


Sólo creo en tus prejuicios
que acomplejan lo que antes para ti

eran mis virtudes.


Me rechinan los dientes si pienso
por un solo momento
en comerte a besos. No quiero.


No me llaman tus labios, ni tu cuerpo.


Me preguntas por qué
ya no digo “te quiero”.

Si supieras que me reprimo


para no decirlo

después de cada orgasmo

que ya no vivo contigo...


Y no es un sustituto,
ni un amante,

ni soy yo.

Como tampoco volverás a serlo tú.




Ahora me pregunto
si en verdad algún día lo dije,

si realmente lo sentía


o era pura necesidad.




video

- La foto esta´ sacada del filme La Chica del Puente.


- Este poema ha sido publicado en el número 0 de Hebe Magazine.

cupidos mileuristas

Los villanos se empujan a la entrada de un bar de las afueras,


pensando el modo de salir por alguna puerta trasera.



Se miran a los ojos intentando comprender



el modo en que una mujer les hizo llegar hasta allí,



reclinándose sobre sus fajas un poco a la derecha,



orinando preciadamente sobre el corcel blanco de sus ligas



que recorre al galope



batallas perdidas



con cupidos mileuristas.




Dulcinea del Toboso, by Charles Robert Leslie

Dentro de cada mierda hay un pedazo de flor.


Ha vuelto el puto frío y mis manos casi estáticas se resisten a fluir.



Tengo tanto frío que me acuerdo de ti y quiero pensar que todos estamos locos y el mundo de por sí totalmente equivocado. No quiero replantearme las cosas más de tres veces por semana, no quiero pensar en lo que ha sido ni en lo que va a ser. Vértigo. Puede ser vértigo y un miedo acojonante a la inminente soledad.



No quiero pensar en ti, ya no. Ahora sólo quiero retroceder unos pasos hasta encontrarme a mí misma y enmendar como sea cada error que se muestra reacio a ser redimido porque el tiempo, por mucho que me despeine, no consigue borrar nada. Y ahora convencerme a mí misma no va a dar resultado. Me voy a encontrar suplicando hasta el espejo un cambio mejor. Un aporte vitamínico y recobrar las ganas que nunca tuve para hacer lo que no quiero y dejar de preocuparme por los sentimientos.



Dentro de cada mierda hay un pedazo de flor.

lunes, 30 de marzo de 2009

560


Help, I have done it again
I have been here many times before
Hurt myself again today
And, the worst part is there's no-one else to blame

Be my friend
Hold me, wrap me up
Unfold me
I am small
and needy
Warm me up
And breathe me

Ouch I have lost myself again
Lost myself and I am nowhere to be found,
Yeah I think that I might break
Lost myself again and I feel unsafe








(lo que he podido llegar a llorar viendo el último capítulo de
Six Feet Under...)

domingo, 29 de marzo de 2009

Renacimiento


Todavía no nos hemos d­ado cuenta de lo mucho que valemos. Todavía nos queda mucho por aprender porque aún no hemos comenzado a vivir. Da igual que la carrera termine dentro de unos meses o dentro de dos años, la cuestión es que seguimos en ello y hasta los veinticuatro aún tenemos tiempo para derrapar. Tenemos tiempo para equivocarnos, de cometer tantos errors como hagan falta para saber que no os necesitamos. Da igual que hayamos estado enamoradas, que hayamos cortado aun pensando que nos dejamos una puerta abierta si al cabo de un mes todo lo vivido se va al garete por la primera persona que nos pida un beso con un mínimo de educación. Todo eso, en serio, da igual. Da igual haber gastado los diecinueve y los veinte con una persona si al cabo de un tiempo sólo ha servido para cambiar los puntos de vista. Da igual que a los diecisiete fuéramos unas jennis si ahora sólo somos alternativas del tres al cuarto. Es igual. Da igual. No importa nada de lo vivido hasta ahora porque, realmente, aún no hemos llegado a nacer. Estos veinte años son un apéndice a los nueve meses que pasamos dentro de un útero, porque todo lo que hemos dejado atrás es fácilmente derrochable por el retrete.


Da igual que nos sintiéramos importantes durante aquel espacio de tiempo, cuando te das cuenta de que antes también, e incluso más, eras una persona fascinante. Dan igual las películas de Gus Van Sant, dan igual los renglones perdidos para un fanzine que nunca te vería a la altura, dan igual las canciones de Sufjan Stevens. Al final, y sola, estara´s bailando a The Sounds frente al espejo, sintiéndote bellísima aunque los demás, o ese, piensen que es un fallido intento de volver a los ochenta. En realidad, lo único que importa, es gustarse a sí misma. Da igual que la música de Zahara para él sea música jenni si tú sabes que realmente merece la pena. Da igual que escuchar Love Of Lesbian para él sea pedante si realmente el único preocupado es él por ser diferente, cuando, realmente, sólo quiere ser parte de ese plancton de modernos que se agolpa a la entrada de la Escuela de artes. Todo eso, ya, da completamente igual… porque a partir de hoy seré Adriana. Y esta Adriana es demasiado para él.


Puedo estar sola porque soy autosuficiente. Puedo ser Adriana porque el mundo no esta´ perdido. Ni yo. Yo no estoy perdida. Y no, no necesito canciones, ni películas, ni recomendaciones, porque antes de conocerle ya sabía buscar las cosas por mí misma. Y no, no he perdido mi esencia. Y no, no necesito un diez para saber que valgo. Porque sí, porque soy mucha Adriana para tan poco hombre.

viernes, 27 de marzo de 2009

Para explicar el aborto: Zapatero con fetos muertos

Esta es de esa clase de cosas que parece que sólo pueden suceder en Logroño.
De vergüenza.




Esta presentación fue proyectada en una clase de 4º de la E.S.O (a jóvenes de unos quince años, para entendernos) de Ética del colegio concertado Purísima Concepción y Santa María Micaela de Logroño.



Enlaces de la noticia:

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/explicar/aborto/Zapatero/fetos/muertos/elpepisoc/20090326elpepisoc_5/Tes


http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/26/espana/1238052100.html

The Gashlycrumb Tinies By Edward Gorey














A is for Amy who fell down the stairs.
A es por Amy que calló por las escaleras.

B is for Basil assaulted by bears.
B es por Basil atacado por osos.
.
C is for Clara who wasted away.
C es por Clara quien se consumió.

D is for Desmond thrown out of a sleigh.
D es por Desmond arrojado de un trineo.

E is for Ernest who choked on a peach.
E es por Ernest que se atragantó con un durazno.


F is for Fanny sucked dry by a leech.
F es por Fanny succionado hasta secarse por una sanguijuela.
.

G is for George smothered under a rug.
G es por George asfixiado bajo una alfombra.

H is for Hector done in by a thug.
H es por Hector involucrado en una secta.

I is for Ida who drowned in a lake.
I es por Ida que se ahogó en un lago.

J is for James who took lye by mistake.
J es por James que bebió lejía por error.

K is for Kate who was struck with an axe.
K es por Kate que recibió un hachazo.
.
L is for Leo who swallowed some tacks.
L es por Leo quien tragó algunas tachuelas.


M is for Maud who was swept out to sea.
M es por Maud que fue arrastrada por el mar.

N is for Neville who died of ennui.
N es por Neville que murió de aburrimiento.

O is for Olive run through with an awl.
O es por Olive atravesada por un punzón.

P is for Prue trampled flat in a brawl.
P es por Prue aplastado en un disturbio.


Q is for Quentin who sank on a mire.
Q es por Quentin que se hundió en el lodo.

R is for Rhoda consumed by a fire.
R es por Roda consumida por el fuego.

S is for Susan who perished of fits.
S es por Susan que pereció de un ataque.

T is for Titus who flew into bits.
T es por Titus que voló en pedazos.

U is for Uma who slipped down a drain.
U es por Uma que se dejó caer en una alcantarilla.


V is for Victor squashed under a train.
V es por Victor aplastado bajo un tren.

W is for Winnie embedded in ice.
W es por Winnie incrustado en el hielo.

X is for Xerxes devoured by mice.
X es por Xerxes devorado por ratones.

Y is for Yorick whose head was knocked in.
Y es por Yorick cuya cabeza fue martillada.

Z is for Zillah who drank too much gin.
Z es por Zillah que bebió mucho Gin.

jueves, 26 de marzo de 2009

poco a poco



En el baño pone “toros=tortura”. Me hace gracia porque dentro del continente hay papel higiénico y sé que estoy a salvo porque soy la única mujer del bar. Y me rio un poco, porque suena Facto Delafé. Y las flores azules, por supuesto… Tarareo descompasada una canción de Christina Rosenvinge. Del último disco, porque sé que no le gusta a la mayoría de los popis. Por alguna razón se sienten traicionados. La razón no la sé, por eso digo que es extraña. No, no lo he dicho, lo digo ahora. La cuestión es que me estoy riendo sola mientras meo aquí dentro. Fuera de aquí esta´ lloviendo, y tampoco está tan fuera, porque estoy dentro de un patio. Lo sé, es extraño, pero eso no lo he dicho yo, lo piensas tú, y sinceramente, aunque me estés leyendo, me importa una mierda lo que pienses. Lo sé, a ti te importa una mierda lo que escriba, ¿no? Pero aquí estás, haciéndolo. Haciéndotelo. Lo sé. No me preguntes por qué. Tengo un sexto sentido para estas cosas.


Sólo quiero tener una conversación al salir de aquí. Poder decir más de dos palabras seguidas, llevarme un cigarrillo a la boca y sonreír con los ojos cerrados. Quiero comerte a besos, pero todavía no. No, todavía no. Seamos cautos. Seamos castos. Seamos pastos, pasto de la locura, comernos como animales, rumiarnos, lentamente. Quiero disfrutarte. Poco a poco,


poco a poco,


poco a poco.


No tocar: red de alta tensión.

La foto la he cogido de aquí.

miércoles, 25 de marzo de 2009

martes, 24 de marzo de 2009

sin ganas


Me terminé el café, sin ganas, frío ya. Me lo terminé con un estornudo y un picor irritante en los ojos. Pensé que, a lo mejor, necesitaba llorar. Pensé como una gilipollas en los primeros días, los primeros meses, la primera vez que te di la mano sin darme cuenta, cómo me moría de ganas por besarte, y ahora ya no quiero nada de eso, y me da una pena terrible. Ya no me muero por besarte, ni quiero caminar de la mano como dos tórtolos porque ya no lo somos. Porque empeñarnos en seguir es fingir lo que ya no queda, y no quiero ser como ese resto que se da tiempos para echarse de menos; para extrañar lo que ahora extraño yo, porque aunque volvamos no será así y lo sé, y lo sabes, porque se va a hacer insoportable, porque es insostenible, y por mucho que nos agarremos, la caída va a ser inevitable.

He recuperado este texto que escribí hace un mes, y ahora entiendo todo un poco mejor...

La Cámara De Niebla




… yo no quise esta lucha a muerte conmigo mismo… recogiendo miradas vacías en los retrovisores que doblan los espejismos de la artificial conciencia…


Yo no quise la sangre que mana entre las piernas decoradas de esta ciudad que se retira…. Ya no busco las estaciones de los espejos a donde peregrináis para veros desaparecer… Nadie sabe cuán grande es la distancia que separa la carne del decorado, el de tus labios de pega sobre mi sexo que te huye… No… no me busques cuando te miras a los ojos, es tu huida, ya no figuro en ninguno de tus cruces de caminos… ni decoro la tristeza del sepulcro blanqueado de tu gesto, esquiva esfinge, que se mutila ante el espejo… Tienes todo el derecho a llorar tus lágrimas, te asiste la virtualidad del amanecer entre sombras, las mismas que me acompañan cuando tu alma se calienta y recojo del asfalto, entre mi semen perdido, tus lágrimas de sal y silicona con la que sello la cerradura de tu recuerdo…


Extraído de La Cámara de Niebla.


Alfonso Xen Rabanal.

Xen, eres la polla.

lunes, 23 de marzo de 2009

Cero



Sus besos sabían a excursión. Sabían a aquella excursión que hicimos a ARCO en primero de bachillerato. Sabían a esa noche en que me enamoré de tres modernos a los que les flip­aban Muse. Sabían a los pantalones blancos anchos que me ponía siempre con un tanga azul que siempre se transparentaba. Sabían a todas las veces que me dijeron “tienes que venirte a Madrid”. Sabían a excursión. A escapismo. Sabían a merienda de cumpleaños. Sabían a autobús, a walkmans, a discmans, a minidiscs, a mirar por la ventana. Sabían a aburrimiento, a premeditación, a virginidad, a estupidez, a inmadurez, a condones desde hace meses pegados en la cartera.

Sabían a no tener ni idea.

Aburrimiento. Sinsubstancia. Sabían a náusea, sabían a tristeza, sabían a no hay nada mejor, sabían a simple saliva, repugnante, asquerosa. Sabían a soledad, al último pedazo del día, a desesperación en calma. Sabían a impotencia, a resignación, a desencanto. Sabían a tan poco que quise buscar un sucedáneo, sabían tan tristes que quise desecharlos, abrazarme a la almohada y encontrármela empapada en rímel la siguiente mañana.

Sabían a no ser quien quisiera que fueras. Sabían a saber que no me importaría tanto que no me quisieras.


domingo, 22 de marzo de 2009

Concept

Sus besos sabían a aspirina con vinagre. Te lo aseguro, y no era un sabor desagradable. Era tan ácido que parecía puta lima. Quizá fue por eso que seguí. Tenía dos piercings bajo el labio, una camiseta negra y los vaqueros bajos, sujetos sin sujetar por un cinturón ancho de esos que me flipan. Un puto moderno y a juzgar por las pintas hubiera juzgado que le gustaba Radiohead. Pero estaba ahí, en el puto Concept, como yo, que estaba tan borracha que incluso bailé un tema de Beyoncé. Supongo que porque no había nada mejor.

Le dije a mi amiga que estar ahí era como estar en un hidromasaje. No por el agua, sino porque no había tío que no te sobara. Era impresionante. Era jodidamente igual que volver a los dieciséis, cuando era imposible follar porque los tíos tocaban, pero luego volvían la cabeza como quien tira la piedra y esconde la mano. Me sentía bien. Me lo estaba pasando bien, pero ya no es tiempo para eso. No quiero eso. Ya no me sirve, ni me basta, ni me convence.

Nos fuimos del Enigma diciendo a nuestra otra amiga (que estaba rodeada de gente de su clase, nuevos amigos que apenas conocemos) que estábamos ya bastante borrachas y que nos íbamos a casa. Pero aquello se convirtió en excusa cuando salimos del bar. Mientras mi amiga meaba en un rincón, me confesó que sentía que seguía mis mismos pasos en cuanto a lo que relaciones personales se refiere. Aquella crisis del año y medio la estaba viviendo ahora ella y quería dejarlo. Yo le dije que todo el mundo pasa por eso, y que si tenía claro que le quería, que no fuera tan idiota como fui yo y no le dejara, porque si no se vería a los dos meses como estoy yo ahora y no es plan. Ya lo dicen: peor el remedio que la enfermedad.

Estábamos tan jodidamente deprimidas y borrachas que decidimos seguir la fiesta. Como todos los bares estaban cerrando, optamos por ir al Concept. El problema es que la entrada cuesta nueve euros y nosotras no estábamos por la labor de sacar más dinero. Nos sentamos en un banco en la plaza del Sagasta, juntamos toda nuestra calderilla y nos dimos cuenta de que nos faltaban veinte putos céntimos para llegar a los dieciocho. Llamamos a esta amiga, que por primera vez se puso tacones y no sabía andar, vino y nos dio dos euros. No estaba enfadada. Sólo nos los dio y se fue con sus amigos.

Pensé que en el Concept, sólo por el hecho de tener que pagar por entrar, ya tendríamos asegurada buena música. Pero no, era el mismo puto rollo adolescente de siempre, sólo que ahora no tenían dieciséis sino veintitantos, pero la música era puta pachangada, techno cutre y algún que otro tema recurrente en los Cuarenta.

Me flipó bastante una chica rubia, bajita, entrada en carnes y con una minifalda ultra corta que no le favorecía una mierda. Sólo resaltaba las redondeces de sus interminables caderas. Bailaba como una perra en celo, poniendo el culo en el paquete del primero que se le arrimara lo suficiente. Y pensé, ¿estoy aquí porque soy como ella?

Deseché la idea.

De todas las personas que había uno me recordó a él y se acercó. Y nos besamos, y sabía a aspirina ácida pero yo ya me querí­a marchar porque me dijo su nombre y era el mismo que el suyo. Demasiadas coincidencias y ver Magnolia y Slumdog Millionaire me han enseñado mucho sobre las coincidencias como para saber que no existen. Así que me fui.

Me fui con mis nuevos tacones y las medias rotas por todos sitios, pensando que ya son tan míos, pese a habérmelos comprado ayer, que estoy empezando a quererlos menos.

sábado, 21 de marzo de 2009

Si quieres me quedaré callada hasta que vuelvas

Cambia el escenario de escaleras giratorias por piscinas en verano.
Se pueblan los rincones donde antes había flores y postales de flores
Crecen las historias debajo de un colchón
vienen a sanarme, a calibrarme, a darme voz.

Si quieres me quedaré callada hasta que vuelvas
No trato de convencerte de que es mejor así
tan sólo quiero saber que no voy a volver a hacerte daño

Miro una vez mas al infinito y pienso en ti mirando un punto infinito
Se paran los relojes antes de marcar las dos
desaparece, no aparezcas hasta que aprenda la lección
y vuelvan los zapatos rojos del último cajón.

Si quieres me quedaré callada hasta que vuelvas
No trato de convencerte de que es mejor así
tan sólo quiero saber que no voy ...
me quedaré callada hasta que vuelvas
No trato de convencerte de que es mejor así
tan sólo quiero saber que no voy a volver a hacerte daño.


viernes, 20 de marzo de 2009

el sinsabor de lo inagotable


Te he descubierto pintada de rojo en una habitación ultravioleta, pretendiendo aparentar ser lo que no puedes: querida por todos los que quieres.


Pretendiendo hacerte a la idea de lo que es perderle, fingiendo haber sido una santa cuando nunca dejaste de ser puta. Alimentado tu arrogancia de lágrimas enlatadas de dolor. El dolor más real que jamás hayas podido experimentar. Porque ahora estás sola. Porque ahora sí que has perdido y no,


no te hiciste a la idea… de lo que esto iba a suponer.


Porque ahora se han ido todos y te duelen las manos de tocar el vacío, de comerte el aire, de exprimir sin éxito las palabras que aún muerdes como si fuesen te quieros.


Porque ya no queda nada salvo el sinsabor de lo inagotable. El dolor.


Te he descubierto pintada de negro en una habitación anaranjada, tiñendo con tus uñas la melancolía de las paredes. Te he descubierto tendida, rendida, después de haber perdido la poca dignidad que te quedaba y de la cual tanto alardeaste en algún tiempo pasado, cuando se supone eras mejor.


Cuando eras mejor persona, más humana, cuando eras capaz de ser mortal en una sonrisa. Cuando bebías del jugo de la seguridad.


Porque se han ido todos y no han parado a despedirse. Porque ya nadie desea tu compañía y tu mera presencia ni siquiera les incomoda porque no saben que estás ahí.


Porque te han suplantado por alguna mediocre de la cual no merece la pena ni recordar su nombre. Porque sólo es una de tantas, porque desde la Virgen han habido millones.


Te he descubierto. Encerrada en ti misma, cubierta de humo y cera, pero ya no ardes, sólo te consumes.


Consumida. Eclipsada por una mierda sin talento ni razón de ser, sólo una mediocre con cara de quinceañera que ni siquiera sabrá chuparla sin atragantarse con el esperma.


Te he descubierto llorando, porque te sientes sola. Porque ya no sangras, aunque quisieras levantarte la piel para que realmente te vieran desnuda


por primera vez.


Porque ya no lates, sólo duras; no vives, sólo te apagas. Y lloras. Y te sientes despreciable, cuando en realidad vales más que esa de tantas. Te derrumbas, cuando a punto están de dar las seis y te apagas, te apagas, te apagas, con la tercera vela y el sabor del último cigarrillo calando en tus entrañas.

La foto es de Roy Stuart.

jueves, 19 de marzo de 2009

Tierra

En primer lugar: Gracias a José Luis y Belén (In Red) por las palabras que depositaron bajo una entrada que escribí esta madrugada cuando llegué ciega perdida a casa. Siempre me planteo no colgar nada en el blog cuando estoy borracha, pero no aprendo.

Me oculto en silencio, de puntillas, con la mirada fija en el techo, queriendo ante todo reconciliarme con el agua que en su día me purificó y ahora se cuela a través de la cal, dejando surcos, agrietándome el alma.

Una tarde de verano. Una tarde de puro bochorno, el agua de la piscina sucia, repleta de hojas, culpa de un vendaval momentáneo a media tarde. Nubes, y muchísimo calor.

Insectos enormes caminando como máquinas, tierra seca bajo las hojas y entre los ojos, y el perro del vecino que no deja de ladrar. La tristeza de las siete de la tarde, el café que sabe a tierra, como todo esta tarde, es tierra. Todo esta tarde. Es tierra. Esta tarde sólo es tierra.

Sentir el impulso de la tristeza más profunda. Sentir cómo toda la fuerza se va hacia cualquier vertedero, en algún barranco profundo, hasta ahogarme. Ahogarme en la tierra, enterrada, hundiéndome poco a poco, sin poder salir, entre arenas movedizas.

Sentir el impulso de lo más bajo. Excitarse con orina, por sólo ser una excusa para tocar el sexo. Y vaciarnos por completo en cualquier alcantarilla. Desfragmentar la oscuridad hasta volvernos nítidos. Ser sólo sombras, desaparecer, como fugitivos, entre los retales del olvido.

Y ahora estoy sucia, con los pies fríos y los ojos llenos de unas lágrimas que duelen más que cualquier tacón de aguja. Estoy fría, pero eso siempre lo supiste. Tú, y todos. Que estoy podrida por dentro, muerta en vida, que sólo pienso en mí. Y aquella era una tarde de verano que sabía a tierra.

Sabía a tierra porque sabía que todo iba a terminar, así, bajo ella. Porque sabíamos a dónde iba a derivar todo esto mientras aquel niño pequeño, que puede que fueras tú, pisaba insectos. Mecánicos, y mecánico él también, como mi sonrisa. Lo único que nos hacía vivos era la tristeza.

Como orina, corrosiva, deslizándose por la alcantarilla.

Hoy, me deslizo yo, de puntillas. Con la vista fija en un punto, pero mirando nada. Me descalzo e intento moverme como una bailarina, pero sólo soy una lombriz de tierra a quien han pisado una mitad. Y tengo el centro rojo, y lloro, pero no puedo gritar. Sólo aparentar que me muevo mientras me embadurno en tierra. Siendo cada vez más sucia. Más despreciable. Una cualquiera

que ha perdido su mitad.

joder

Reprimo las putas ganas de llamarte o enviarte un puto mensaje mientras escucho (otra vez) Wise Up. Supongo que ver anoche, bien entrada la madrugada, Magnolia, me ha condicionado bastante. Verás, sé que ahora, aunque intente pensar lo contrario, te estás follando a esa tía, pero de lo que estamos seguros los dos es de que aún no ha terminado nuestra historia. Sé que he cometido muchos errores y que merezco estar pasando por lo que estoy pasando, pero también sé que sólo he sido realmente feliz estando a tu lado y que por mucho que pase el tiempo o acabe abrazada a cualquier amigo o copa de vodka con lima, te seguiré queriendo a ti. Que por mucho que intente pensar que estaré mejor sin joder las cosas entre nosotros, sólo seré feliz si somos nosotros y no uno por otro separados, porque te quiero.

Verás, hoy salí. Al final no me quedé en casa llorando pensando que esta´s con ella. Salí y estuve en los bares que me gustan, me tomé dos pintas Guiness (o cómo se escriba) y dos vodkas con lima y aún ­así seguí pensando en ti y mencionándote a la mínima, porque resulta que cada mísero detalle me recuerda a ti. Resulta, que por más que quiera hacerme a la idea (y ya van dos meses) no consigo creer que ha termin­ado todo porque aún me duele pensar que has dejado de quererme. Y aunque fui yo quien decidió que ya no más, me como el orgullo por donde haga falta, joder, porque sólo quiero estar contigo. Y metí la pata, y cometí miles de errores, pero, joder, lo siento. Te quiero, y lo siento. Joder, te quiero.

¡Joder!

miércoles, 18 de marzo de 2009

regrets




Me dueles. Entras en mí como un helminto, y dominas mis instintos. Tu recuerdo se me enreda entre las vértebras y ya no puedo erguirme, sólo mantenerme, pendiente del suelo, pendiente de tus palabras.


Amarrada a la esperanza, mintiéndome, pensando que aún me quieres y sólo deseando amarrarme a tus entrañas, besarte, decirte al oído una vez más que te quiero.


Necesidad. De ti, de adherirme a ti y no volver a escurrirme entre las piedras. Quiero volver a estar contigo y querer abrir los ojos sin sentir el pellizco de la realidad.


No quiero que cada palabra se convierta en sangre. No quiero llorar por tus palabras a través de un auricular si sé que luego vas a estar con ella. Quiero tocarte, quiero que me ahogues en un abrazo. Quiero morirme en este preciso instante si me convenzo de que no te tengo. Si no te tengo, si no te tengo, que me lleven las arañas, que succionen todos los recuerdos y emociones, que me dejen aquí, enmarañada, consumida como humo, completamente seca, como el búho que soy, y mis ojos de cristal te recuerden con esta mirada fija pero ausente, lo mucho que te quiero y cuánto me dolió perderte.


lunes, 16 de marzo de 2009

Heartbeats

Música para ambientar...

La habitación se ha llenado de fantasmas y para espantarlos he encendido un par de velas. Ahora todo se mueve y me convierto también en sombra.

Me mecen como a una niña pequeña que ha cometido una estupidez, y ahora lloro como una descosida. Con un coraje que desgarra todos los sentidos.

Y me uno a la inconsciencia. Más intensa que un orgasmo. De llorar se rompen mis tímpanos, los ojos y el último de mis poros se cierra hasta hacerme de plástico, como una muñeca Barbie que ha perdido todo su encanto.


La foto es de Roy Stuart.

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