viernes, 13 de enero de 2012
viernes, 12 de febrero de 2010
Leyendo "a pelo" por los derechos de las Hetairas
¿Cómo describir la felicidad que tengo dentro?
Al final resultó ganadora la Pandora Eva Evita, conocida en Internet como La Dama Atómica y de cuya prosa poética confieso estar perdidamente enamorada.
Después de tanto tiempo abstemia y recluida en casa leyendo y escribiendo sobre Lenin, Marx, Engels, Adam Smith, Stigler, Marshall, Taylor, Weber y Keynes para la asignatura que os comentaba antes, (¿hola? sí, hasta los mismísimos del comunismo y el capitalismo por partes iguales) tenía pensado agarrarme la cogorza del año etc. Pero tras dos cañas en el Mandela, el sueño atrasado de las últimas semanas se hizo patente y para las once ya estaba en casita. Eso sí, me llevé el consejo que me dio Javi:
"Si no se te ocurre nada erótico, ponte en plan dadaísta y lee un par de poemas erráticos".
Estaba en un hospital desastroso pero bastante limpio, aterradoramente blanco y luminoso, con médicos terribles y sádicos. Y bastante torpes, también (¿Consecuencia de ver últimamente Scrubs?) que se dejaban caer al suelo los restos de sus pacientes mutilados.
Imagínate. Cuando tu abuela, cuando te ponías malo de pequeñín y vomitabas como un descosido, decía eso de "como sigas así vas a echar hasta la asadurilla". Bien, pues nunca he tenido muy claro qué sería eso de la asadurilla hasta ver en mi sueño trozos de carne humana desparramados por el suelo. Trozos pequeños, blancuzcos, morados, asquerosamente blandos y sucios de pelusas y pelos. Por los pasillos, monitores que mostraban las torturas que se estaban llevando a cabo en las diferentes salas. Y yo, que no sé por qué razón, recojo los trozos de carne y me los meto a la boca. En mi lengua, la textura blanda de las vísceras contrasta con los pelos y las pelusas que se enredan entre mis dientes y hace cosquillas en el paladar y la campanilla. Entre la carne, un tampón usado que al tragarlo se me queda en la garganta. Arcadas y dentera al morder el algodón. De mi boca sale el cordón, pero por más que tiro no consigo sacarme es mierda sangrienta que me asfixia.
Total, niños míos, que tras las croquetas volvieron los nervios, se me cerró el estómago y estuve sin comer nah en todo el día.
Me pillé el bus destino Madrid a las 16,30h. Me quedé dormida durante todo el trayecto. Craso error, porque me propuse decidir qué leer en el autobús, y estar como un tronco no ayuda.
A las siete llegué a Madrid. Bieeeen. Rapidez y eficacia, a tope con los autobuses de Alsa.
Desesperada salgo, ¡¡¡¡HOLA MUNDOOOO!!!! Y me encuentro con Hyku, que me estaba esperando desde las seis y media, - hora en la que, según la web de Alsa, tendría que haber llegado - y por fin le conocí, después de tanto tiempo siguiendo nuestros blogs y hablando por el messenger.
Una cañeja por Fuencarral, otra caña, ahora acompañados por Tena en el café Comercial, y después al Consentido.
La lectura estuvo genial. La luz justa, el ambiente ideal. Sin micrófono, y mucha gente escuchando, demostrando que estaban allí defendiendo la causa de Hetaira, por supuesto, pero también por la poesía.
Fantásticos Luis Morales, Rafel José Díaz, Silvina y Patricia Monge, con sus textos explícitos y encantadoramente sexis, Santiago Tena con sus juegos de palabras y, aunque se echó de menos a Nuria Ruiz de Viñaspre, al final salió a leer espontáneamente Paola.*
¡Muchas gracias!
Sobre las doce, Hyku me acompañó a la estación Avenida de América, desde donde, a la una, salía un Alsa destino Logroño. Me senté en el asiento 13, igual que en el bus que me llevó a Madrid. No por superstición, sino porque dio la casulidad de que me tocara esa plaza en ambas ocasiones. Cerca de Guadalajara se nos reventó una rueda delantera y tuvimos que esperar a que vinieran a hacer un apaño. Para colmo no dejaba de nevar, así que el conductor tuvo que optar por ir bastante despacio. Total, que llegué a las seis y media de la mañana a Logroño.
Me dio un poco de penilla irme, pero espero poder volver pronto por la capital y participar en eventos poéticos de este tipo, donde a parte de pasármelo genial, puedo conocer a gente más maja que las pesetas, con las que puedo - y quiero - aprender muchísimo a nivel literario.
Un abrazo muy fuerte y muchísimas gracias por haberme hecho sentir tan bien. Después de la pesadilla atropófaga con tropezones necesitaba algo así. :)
* Si alguien sabe más de esta chica, si tiene blog u obras publicadas, etc. que me deje un comentario, please.
jueves, 16 de julio de 2009
Un poema de Nira Etchenique
Un cuarto piso.
Gorriones que venían con espejos,
Un suave olor a nardo,
Un suave olor a sexo,
Un suave olor a noche,
Un suave, suave, suave,
Un suave olor a humano.
Entonces las ventanas se abrían como madres
Y el cigarrillo ardía
Y ardía la campana, la lámpara, el abismo
Del muslo que gemía, del labio que quemaba,
Del áspero silencio sangrando boca arriba.
A veces te tocaba como si hubieras muerto.
Se me ocurrían cosas de loca, parecía
Que el mundo era de yema,
De azúcar, de canela,
Que había alcohol caliente tocando las paredes
Y pájaros de trigo colgando de mis senos.
Se me courrían cosas de loca, me reía
O acaso no reía,
O acaso me callaba
O sólo, solamente
O solamente acaso
Lloraba con el gusto de tu pelo en mi boca.
A veces te miraba como si hubieras muerto,
Dormido, estremecido, sin protección ni odio,
Prófugo de mi arena, solo en isla de miedo,
Negro de negra ausencia
Marinero sin espumas.
O quizá me soñabas y me estabas soñando
Pero yo te miraba como si hubieras muerto.
Entonces en el barco feroz de mi garganta
Navegaba cigarras, hormigas, grillos ciegos,
Un circo de cristales
Un mercado de lobos un pozo de calandrias
Y un cántaro de rosas.
La tarde se ponía color de cien naranjas.
Volvías a tu isla.
Naufragabas en mí.
martes, 5 de mayo de 2009
el que resiste gana

Tú me cuentas las sílabas
Yo rompo todos tus esquemas.
Y si nos quedamos solos te deslizas huidizo, porque en tus deseos más inicuos soy el más dulce de los trances.
Pero no tendrás tiempo de te mer me cuando arranque a bocados
hasta la más banal de tus dudas.
Aspiraré de entre tus labios el calor imantado de tu lengua, y sentiré entonces cómo se pudre mi aliento al tiempo que permanece intacta tu total indiferencia.
Puedo probar la vergüenza en mi boca y convertirla con mi lengua en el más apetecible instrumento de tortura. Enredar entre mis piernas el vaquero de tus tan bien planchados tejanos negros,
y disolverme sin quitarme la ropa, sabiendo que podría matarte sin necesidad siquiera de rozarte con mis yemas.
viernes, 13 de febrero de 2009
Post Recital

Os dejo los textos que he recitado:
Un guiño, una señal que me eleve al infinito.
Con los dedos distorsiono el vaho del ambiente,
Convierto en fuego el rubor que se enreda entre los dientes.
Por un mordisco que me arranque la piel
Una caricia que consiga desgarrar el aire.
Agrietar la tensión, mentirnos al oído
Deshacerme entre gemidos.
***
Por el resto de mi cuerpo se derraman gotas de un sudor que no es el mío. Soy impermeable a toda clase de sentidos. De mi boca escapan multitud de suspiros, perdidos, desperdigados por cada rincón de tu organismo, buscando despertar en ti el más animal de los instintos.
***
Quiero desmayarme, quedarme inconsciente. Que mis labios seduzcan cada poro de tu piel y decidas desnudarme. Que tu deseo se amarre a mis entrañas y al salir de mí caigan gritos rotos, ahogados, por los bordes de la cama.
***
Me muerdo los labios si me dices que me vas a secuestrar para poderme escapar entre tus yemas de esta sobria oscuridad.
Me muerdo los labios intuyendo el tacto de tus manos por debajo de mis bragas,
la agonía que disfrutaré liada entre las sábanas
Evadirme de este infierno susurrándome al oído
cuánto me gustas pero qué poco te quiero.
Gracias a Nerea, Eva y los demás chicos del aula literaria de Logroño y Degeneración Espontánea por ser responsables de momentos como éste...
miércoles, 11 de febrero de 2009
Recital de Poesía Erótica

la niña de las naranjas by Adriana Bañares is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.



