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domingo, 19 de agosto de 2012

Luna y Panorama de los Insectos. Lorca



Mi corazón tendría la forma de un zapato
si cada aldea tuviera una sirena.
pero la noche es interminable cuando se apoya en los enfermos
y hay barcos que buscan ser mirados para poder hundirse tranquilos.

Si el aire sopla blandamente
mi corazón tiene la forma de una niña.
Si el aire se niega a salir de los cañaverales 
mi corazón tiene la forma de una milenaria boñiga de toro.

Bogar, bogar, bogar,
hacia el batallón de puntas desiguales,
hacia un paisaje de acechos pulverizados.
Noche igual de la nieve, de los sistemas suspendidos.
Y la luna.

¡La luna!
Pero no la luna. 
La raposa de las tabernas,
el gallo japonés que se comió los ojos,
las hierbas masticadas.

No nos salvan las solitarias en los vidrios,
ni los herbolarios donde el metafísico
encuentra las otras vertientes del cielo.
Son mentira las formas. Sólo existe
el círculo de bocas del oxígeno.
Y la luna.
Pero no la luna.
Los insectos,
los muertos diminutos por las riberas,
dolor en longitud,
yodo en un punto,
las muchedumbres en el alfiler,
el desnudo que amasa la sangre de todos,
y mi amor que no es un caballo ni una quemadura,
criatura de pecho devorado.
¡Mi amor!

Ya cantan, gritan, gimen: Rostro. ¡Tu rostro! Rostro.
Las manzanas son unas,
las dalias son idénticas,
la luz tiene un sabor de metal acabado
y el campo de todo un lustro cabrá en la mejilla de la moneda.

Pero tu rostro cubre los cielos del banquete.
¡Ya cantan! ¡gritan!, ¡gimen!,
¡cubren!, ¡trepan!, ¡espantan!

Es necesario caminar, ¡de prisa!, por las ondas, por las ramas,
por las calles deshabitadas de la edad media que bajan al río,
por las tiendas de las pieles donde suena un cuerno de vaca herida,
por las escalas, ¡sin miedo!, por las escalas.
Hay un hombre descolorido que se está bañando en el mar;
es tan tierno que los reflectores le comieron jugando el corazón.
Y en el Perú viven mil mujeres, ¡oh insectos!, que noche y día
hacen nocturnos y desfiles entrecruzando sus propias venas.

Un diminuto guante corrosivo me detiene. ¡Basta!
En mi pañuelo he sentido el tris
de la primera vena que se rompe. 
Cuida tus pies, amor mío, ¡tus manos!,
ya que yo tengo que entregar mi rostro,
mi rostro, ¡mi rostro!, ¡ay, mi comido rostro!

Este fuego casto para mi deseo,
esta confusión por anhelo de equilibrio, 
este inocente dolor de pólvora en mis ojos,
aliviará la angustia de otro corazón
devorado por las nebulosas.

No nos salva la gente de las zapaterías,
ni los paisajes que se hacen música al encontrar las llaves oxidadas.

Son mentira los aires. Sólo existe
una cunita en el desván
que recuerda todas las cosas.
Y la luna.
Pero no la luna.
Los insectos,
los insectos solos,
crepitantes, mordientes, estremecidos, agrupados,
y la luna
con un guante de humo sentada en la puerta de sus derribos.

¡¡La luna!!

domingo, 17 de junio de 2012

Un pedacito de Eis

2008

Catherine Deneuve en Belle de Jour. Luis Buñuel, 1967.


    Esconderse o huir. Buscar ayuda en los mínimos conocidos, seducir a cámara, a la mirilla, de madrugada, decir “déjame entrar, he matado a mi (ex)marido”. “He descubierto que todos mis amantes me son infieles”. Cerrar la puerta por dentro, hacer el amor y tratar de dormir con tranquilidad aun sabiendo que nunca ha de fiarse una de  los hombres, que a la mañana siguiente él la va a delatar.

- ¿Me tienes miedo?
- No, Edelweiss. Nos conocemos desde hace muchos años.
- Sé que es muy tarde pero.
- Entra.

    Joseph le ofrece café. Algo de comer.

- Solo quiero dormir. He de coger un tren temprano.

    Joseph quiere cogerle de la mano. Sentir la presión. Sentir que es suya o él es de ella. Un mínimo contrato de dependencia. Dormir juntos. Comprenderla. Decirle que la comprende. Que no la juzga. Que entiende sus razones para matar. Llevarle el desayuno a la cama. Hacer el amor antes de comer. Pero ella no quiere café. Solo quiere dormir. Se lleva la mano derecha a la boca y apaga un bostezo. Le cambia la expresión del rostro porque con solo verle a él ya sabe qué está pensando y se enciende un cigarrillo.

- ¿Sabes? Lo he pensado mejor.

    Y Edelweiss retrocede hacia el sótano de la heladería y se enfrenta sola a lo que ha hecho. Joseph se queda con las ganas de ser su confidente y  amante. Edelweiss decide no huir. A la mañana siguiente ya tendrá una mentira preparada para explicar la desaparición de su marido. Joseph la saludará como siempre, como un simple vecino, porque n-u-n-ca ha pasado n-a-d-a.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Monográfico de Hurts.

Escuchaba mucho Hurts a finales de 2010. Recuerdo que iba escuchándolos de camino al Centro de Idiomas cuando fui a hacer el examen de inglés para el Erasmus (curioso que me pidieran inglés y no alemán para solicitar el Erasmus para Bayreuth), por lo que fueron la banda sonora para mis pensamientos sobre un curso en Alemania, la gran oportunidad que esto supondría para mí, y tantas otras cosas, tanta ilusión y tantos nervios por aprobar una prueba de inglés que se presentaba como pasaporte a Bayern. Esto fue en noviembre. En diciembre me confirmaron que me concedían el Erasmus y, desde entonces, me comen el miedo, los nervios y las múltiples inseguridades. Miedo al avión, a la economía (mardito parné), al idioma (no tengo ni zorra de alemán ni dinero para pagarme unas clases), al nivel de la universidad de Bayreuth, a la distancia, a tantas cosas. Pero el otro día, de camino desde mi casa a la de Óscar -nos separa un paseo de treinta minutos- me puse a Hurts después de tantos meses y volví a sentir lo mismo. Tengo miedo y nervios e inseguridades; una alegría triste o una triste alegría como en una tarde de domingo. Pero también creo que tengo el valor suficiente para superar dos horas (...) de avión, para lograr la fuerza de voluntad y constancia necesarias para aprender alemán por mí misma y el Tell Me More, y vivir nueve meses en Bayreuth.  















lunes, 20 de diciembre de 2010

sing for absolution


Canela en cientos de gargantas secas. Canela en cientos de miles
de coños tristes.
Canela en cientos de miles de millones de años luz de vida eterna de manual
penitenciario.                                                                                                                                              




Por mi culpa. Por mi culpa.
                                                                                                                                                                               Por mi gran culpa.

             Cuatro padrenuestros y dos avemarías.

Por mi culpa. Por mi culpa.
                                                                                                                                                                               Por mi gran culpa.

Sin pecado concebida.                                                                                                             
Tres cuartos de hora de sermón. Diario de domingo. 

Dry Martini.
Amén.









Ego te absolvo in nomine patris. 

domingo, 24 de mayo de 2009

Tony The Beat

Tony The Beat


Hey, let's kick it
Stop, just lick it
let you start it
'cause 'cause it's so easy
you like it my way
and I know it
so let's do it
do it do it real good
ha, it's sweaty
now, I'm ready
just take it off
cause cause you tease me
I like it that way
and you know it
so let's do it do it real good

domingo, 10 de mayo de 2009

100% DOMINGO

Ya no me gusta ver películas en compañía. Prefiero mil veces verlas sola, con mis cigarritos, a mi rollo. Se me hace incómodo ver películas en versión original con alguien a mi lado. Prefiero la soledad.

No me gusta decidir qué película ver en la entrada de un cine. No me gusta comentar la película después. Ya no me gusta cenar con alguien mientras veo una película. Ni comer palomitas a las siete de la tarde. Igual que no comparto las páginas de un libro mientras leo. Igual que no necesito a alguien a mi lado mientras escucho un disco.

Ya no me gusta ver películas en compañía. Porque últimamente todo me afecta y prefiero regodearme yo sola en mis r­alladas mentales.

Acabo de ver Wristcutters: a love story, de Goran Dukic. En cuanto leí ayer un comentario anónimo en el que se citaba la película, la puse a bajar.

He de confesar que he abierto el Word con intención y ganas de hablar de la película, pero me he bajado la discografía entera de Janis Joplin y estoy un poco en trance. También por la película. Supongo que todo tiene que ver con que me tiene que bajar la regla. Un día de estos, espero, porque se me esta´retrasando tanto que creo que he entrado en la menopausia. También estoy en trance por un sueño de mierda que he tenido esta noche. A veces es una putada impresionante recordar con tantísimo detalle lo que sueño. No me los puedo quitar de la cabeza después. Como Zia, el protagonista de Wristcutters. Con ese título no es difícil deducir que se corta las venas. No, no es he desvelado el final, sólo el principio. Después de suicidarse, Zia va a parar a una especie de mundo paralelo habitado por suicidas. Lo que quería decir, y por eso me comparo con él, es que en lugar de encontrar el reposo y el olvido que esperaba al cortarse las venas, no deja de recordar los buenos tiempos con la novia y esas cosas. Pues eso. Que menuda mierda esto de soñar.

Y ahora me pongo Kozmic Blues y a hacer tiempo hasta el concierto de Zahara, al cual iré sola, obviamente.

lunes, 30 de marzo de 2009

560


Help, I have done it again
I have been here many times before
Hurt myself again today
And, the worst part is there's no-one else to blame

Be my friend
Hold me, wrap me up
Unfold me
I am small
and needy
Warm me up
And breathe me

Ouch I have lost myself again
Lost myself and I am nowhere to be found,
Yeah I think that I might break
Lost myself again and I feel unsafe








(lo que he podido llegar a llorar viendo el último capítulo de
Six Feet Under...)

lunes, 9 de marzo de 2009

en un refugio falso


Al pasar esta tarde por el Hospital Clínico me he quedado unos segundos mirándolo. Estaba naranja. Era cosa de la luz del atardecer dominical, nada nuevo. Pero sí era la primera vez que veía el Clínico bañado de esa manera y me pareció precioso. Me hubiera gustado decirlo. Decir, joder, realmente los domingos son naranjas, y realmente lo naranja es jodidamente melancólico. Pero me muerdo la lengua y sigo hacia adelante para no parecer demasiado loca.

No había ninguna sombra en la fachada, todo era naranja. Era una tarde bonita de cojones. Me hubiera gustado decir: Me gusta Valladolid en días como éste. Me hubiera gustado decir que realmente no me quiero ir de aquí. Hubiera querido decir que no es esta ciudad lo que me incomoda, ni este piso, ni este barrio, ni la facultad, ni toda esa mierda académica de lo políticamente correcto. Me hubiera gustado admitir que no podré estar bien en ningún sitio porque nunca me he gustado a mí misma y no será ahora cuando vaya a cambiar de opinión. Me hubiera gustado decir que si no me quiero a mí misma nadie podrá quererme. Me hubiera gustado decir que Valladolid me gust­a en tardes de domingo como ésta.

Me hubiera gustado gritar tan fuerte, llorar hasta que mis ojos mengüen, me hubiera gustado cortarme la lengua para tener una verdadera razón por la que no hablar.

Cuando vi la fachada del hospital de ese pelo, hubiera querido sentarme, sola, frente a él y maldecirme. Me hubiera gustado darme golpes en la sien hasta que todo dejara de estar tan confuso dentro de mi cabeza. Me hubiera gustado plantearme qué cojones quiero realmente. Me hubiera gustado decir, vale, la prostitución es una solución viable. Me hubiera gustado decirme, joder, deja de manipular de este modo a la gente, deja de ser tan perra. Me hubiera gustado dejar de hablar de mí, dejar de envidiar y criticar a todo el mundo, dejar de pensar sólo en mí.

Tener al menos la puta seguridad suficiente para decir, joder, quiero esto, lo quiero, me encanta, y no lo quiero dejar escapar,

en vez de

joderme

continuamente

con

gilipolleces.



El autor de la foto es Alberto Sánchez Fernández.

domingo, 1 de marzo de 2009

Origin of love



Digamos que anoche me pasé con los cigarros, las cervezas, los vodkas (con lima)... y bueno... supongo que también perdí demasiado la vergüenza...

¿La consecuencia?
Hedwig and the angry inch

domingo, 1 de febrero de 2009

Ma Mélodie

Un tema de -M- (Mathieu Chedid).
Mi nuevo gran amor...



La musique de tes mots
S’impose
S’installe sur ce thème

La música de tus palabras se imponen, se instalan sobre este tema...

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