martes, 22 de enero de 2013

¿Quién (no) puede publicar un libro? o ¿Lo llaman editorial cuando quieren decir imprenta?




Ay, joven escritor que quieres ser publicado. Joven escritor que envías tus manuscritos a todos los concursos que encuentras y no ganas. A todas las editoriales que pillas, y no te llaman. Empiezas a lo grande, ay, joven escritor. Envías poemarios a Visor, te presentas al Premio de Poesía Hiperión. Si por ti fuera te presentarías al Planeta. Qué tienen Espido o Boris que no tenga yo, te preguntas. Pero las oportunidades no llegan. Tienes el don de la palabra escrita y has ganado algún concurso literario de tu barrio, pueblo o ciudad. Te han dicho que vales para esto y te lo crees. Te ves firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid. Envías tu novela breve a Alpha Decay. Si Luna y Antonio pudieron, por qué tú no. Pero Alpha Decay nunca responde. Empiezas a interesarte por las pequeñas entonces, qué remedio. Tu poemario en Ya lo dijo Casimiro Parker, por ejemplo. Pero los Casimiros lo dejan claro en su web: no reciben manuscritos. Tampoco La Bella Varsovia. Y empiezas a hacerte demasiado mayor para aspirar al  premio Pablo García Baena. A este paso no lograrás entrar ni en la residencia de artistas de la Fundación Antonio Gala. El mundo se acaba. 

Tus amigos, esos que se reían de ti en el colegio. Los que fumaban en el baño en los recreos, o mataban gatos al salir de la escuela. Los que se bajaban los resúmenes de los libros en el Rincón del Vago mientras tú leías no solo los obligatorios sino los de la estantería de arriba de casa. Todos, tienen su blog, su poemario de ripio fácil en ISSUU con más de cien mil descargas, o su libro autoeditado sin ISBN made in la copistería de su calle. Tienen su libro en Bohodón previo pago de. Tienen sus libros colgados en Lulu a la espera de compradores. Tienen su libro para e-reader por un euro en Amazon, bajo el sello de una editorial independiente. Tienen su proyecto en Verkami. Todo el mundo es escritor y todos van a terminar con un libro debajo del brazo. Y luego el niño. Y el árbol. Y otras cosas que les sobrevivan. 

Pero, un momento ¿sobrevivirán los libros?


¿Qué está pasando con la edición? ¿Se está convirtiendo todo en un cachondeo? ¿Una gran feria de vanidades? ¿Has dicho "feria"? ¿Con sus tómbolas y sus boletos? 

Joven, aquí tienes la solución: la suerte.

Y es que la editorial QVE (siglas de Que Vayan Ellos), ha lanzado un sorteo muy peculiar desde su página de Facebook:

¿Tienes un poemario o un relato que te gustaría publicar? Edítalo gratis con este sorteo y te enviaremos 50 ejemplares a tu casa para que se los regales a tus amigos, o los comercialices en las librerías de tu ciudad.
El ganador de este sorteo obtendrá la publicación de un libro (suyo o de un familiar o amigo que designe) con las siguientes características:
-Ejemplares para el autor: 50.
-ISBN editorial de Ediciones QVE
-Hasta 64 páginas en Blanco y Negro y papel offset blanco de 80 gramos.
-Cubierta cartulina 250 gramos, en color, plastificada brillo.
-Encuadernación rústica pegado PUR
-Tamaño: 14,8x21 cm.
-Envío a España.
(Nota: El autor conservará todos los derechos sobre la obra publicada: de explotación, de comercialización, etc.)
www.edicionesqve.com

Siempre se dijo: publicar un libro es cuestión de suerte. Que si tener padrinos, que si ser amigo de los editores, que si bla. Pero lo que propone la editorial Que Vayan Ellos va mucho más allá. Convierten el sueño de publicar de los jóvenes e incautos escritores inéditos en un juego de azar.


¡Boletos!

Por cada contacto que invites y haga feedback consigues más boletos, ergo más posibilidades de ganar el sorteo tienes. ¡Es la hora de la fiesta!






Y aquí, en este punto, lanzo mis preguntas. A ti, escritor, que eres joven:

¿Cuánta dignidad estás dispuesto a perder por publicar?
¿Por qué queremos publicar? ¿Por qué ese fetiche por el papel?
¿Qué sentido tiene publicar en una editorial pequeña - desconocida?
¿Y en una editorial de co-edición?
¿Qué sentido tienen las editoriales de co-edición si puedes optar por la auto-edición?
¿Qué opináis de las plataformas digitales de autoedición (Bubok, Lulu...)?
¿Y del Cowdfunding para financiar una publicación?
¿Y qué hay del "prebook" que propone El Cangrejo Pistolero? ¿merece la pena?






;) 

lunes, 14 de enero de 2013

El dato oculto o la importancia de las cañas de después

En esta entrada hay una seria confusión de cursivas y comillas. Es tarde. Ruego me disculpen.


Tenía que escribir un relato con un dato oculto para el curso de Creación Literaria al que voy. Es decir, una historia que gire en torno a algo que no se dice explícitamente en el relato. No sé si me explico. El caso es que ando con una sequía creativa del quince y no escribí nada. Quería escribir sobre dos hermanos/amantes sin que se supiera que eran hermanos. Germen de eso fue Con las entrañas. Me arrepentí. Borré. Tiré. No fui a clase. Como sigo sin ser capaz de escribir, no he vuelto desde entonces. Esta semana volveré. Porque lo necesito.

¿Qué necesita Adriana?

a) Aprender a escribir (o profundizar, ya que el nombre del curso es, concretamente, Creación Literaria Profundización)
b) Tener más confianza en sí misma
c) Pertenecer a un grupo o sentirse parte de.


Ay.

Volver ha sido ya sabes dónde quién soy me queda alguien. ¿Lo hubo?

Hablo de Valladolid, de Colmo, de Bayreuth. Dirás tú de mili. Aquí es donde no estoy sola y donde más sola me siento. Salir a la calle ya no es libertad. Los bares cambian de nombre pero va la misma gente. No quiero ver gente conocida. Las caras conocidas por la calle son ya de gente muy lejana. Es un Quién es Quién del pasado. Esa parte de mí que ya no cabe. Si saben cómo era yo antes de irme significa que aquí
soy menos que en cualquier sitio. 

Tengo los dedos entumecidos en Logroño. No puedo escribir.  



Punto 1.

Cuando llegué a COLMO, quizá no el primer día, pero sí en una de las primeras reuniones a las que acudí, me llamó la atención que allí se hablara de Palahniuk y de David Foster Wallace. Después sabría más de Javier García Rodríguez y su implicación académica con DFW. Me llamó la atención aquella anécdota que nos contó sobre una estudiante de su asignatura Composición Literaria. Una señora mayor que acudía a asignaturas de la Universidad a través del programa para mayores "Universidad de la Experiencia", o algo así. Aquel "tampoco se crea usted que es Borges". Y aquel, en definitva, "afterpop con necrofilia" que se menciona en el poema que abre Cartografías, la última plaquette que ha editado el colectivo y que se presentó el pasado 27 de Diciembre en la que podría considerarse sede no oficial del Colmo: el bar La Curva.

Bueno, yo no voy a escribir una crónica sobre aquella noche porque han pasado ya varios días y me va a fallar la memoria. Y porque no soy de crónicas al uso. Y porque no son horas. Pero voy a escribir.

He puesto "Punto 1" como si fuera a escribir por puntos. Ya veremos.

He hablado mucho de Colmo. No sé si en este blog, que seguro, pero en la vida real he sido y soy bastante cansina. A todos esos amigos ajenos a la poesía que me miraban raro cuando desaparecía los miércoles por la tarde para ir a la facultad y volvía tarde y un poco borracha hablando de autores y editoriales de los que no habían oído hablar nunca. O decir cosas como "me pone Mallo", "lee este relato de Juan Bonilla" o "hemos llenado la facultad de post-its con versos". Esos amigos que me vieron dejar poco a poco de lado la carrera por bajar a Madrid a leer mis poemas  y escuchar los de otros. Decir Yo quiero escribir y utilizar la fotocopiadora de la facultad para hacer copias de La Fanzine en lugar de fotocopiar apuntes. Que nada tenía que ver La Fanzine con Colmo, pero a lo que voy.

Yo tenía Colmo los miércoles. Una reunión semanal con gente muy distinta entre sí pero con un denominador común: la pasión por la literatura y, en concreto, la poesía. No cursis con un hobbie que puede ayudar a ligar con quinceañeras. No. Gente que leía, estudiaba y vivía por la literatura. Cristina Abril lo dijo una vez; cito de memoria, pero creo que el fondo era algo así como "poesía como forma de vida". 

 Bueno, a lo que voy.

Llegó el 27 de Diciembre y yo seguía sin mi relato con dato oculto, que debía haber presentado el 11 o el 18. Lo había intentado, lo había intentado, pero no hubo manera. Me subí al autobús con un vestido nuevo y como si se tratara de una máquina del tiempo, volví a Valladolid.

Volví a casa de Cristina Guitérrez y como en unos títulos de crédito fueron apareciendo los personajes. Cris, Diego, Merino hablando por el móvil en la habitación contigua, la voz en off de Sara desde el móvil de Cris, "os veo en la Curva", y la de Eva "estamos aparcando", y Christian hablando de Iowa. Qué tal estamos todos, tan lejanos. 

Sobre la mesa hay bombones, vino tinto y plaquettes. El índice de autores, al final, dice "Leyenda". Pedro Conde remarcará esto en la lectura.

Cuando llegamos, La Curva ya está a rebosar de gente. No es de extrañar: somos unos veinticinco autores, más o menos. José Pablo y Christian han venido desde Iowa. Sara desde Berlín. Carrasco desde Bolonia. Eva y Uri desde Riga. Esperanza desde Ferrara. Otros tantos, aunque no se han ido del país, han emigrado igualmente. Isa, Merino y Marcos a Madrid, Rut a Ávila, Alba a Málaga, Ángel a Pontevedra, Celia a Palencia, Alberto al Hoyo, yo a Logroño. Aun así estamos todos los que acabo de nombrar, y los que están: Cris, Diego, Marina, Gonzalo, Nespereira, Raquel, Pedro. Es decir, todos los autores de la plaquette, -incluso ese desconocido Julián Mirlino por quien todos preguntan extrañados-, salvo Cristina Abril y Javier García Rodríguez. Dos ausencias que se notan muy fuerte.

Y, aunque alguno queda en Valladolid, la ausencia es tal y la nueva captación de miembros tan difícil, que Colmo se ha visto abocado a la extinción.

Desmembramiento, es una técnica de tortura en la cual se les desprenden los miembros a la víctima. Esta sufre primero esguinces, luego se desprenden las extremidades del cuerpo.
Wikipedia.


Y esta noche el dato oculto es La Despedida. Con mayúsculas. Es decir: el final definitivo. 

Este reencuentro brutal. Cómo hemos hecho todos para cuadrar fechas y compromisos para venir a La Curva y compartir poesía entre cañas y ron mieles. Para decirnos hola
y adiós.

Llévese usted esta plaquette sobre puntos diseminados por el mapa como souvenir y tómese la palabra Leyenda del índice en sentido literal. Que esto ya es historia,
y que después de los últimos bailes y gritos en un inglés de España profunda
"somos indies, somos indies" en la pista del Asklepios, y un volver a casa (que no es nuestra casa) casi descalzas
el Colmo se reduce a una página web
y conversaciones de chat en Facebook. 

Que despertarme con cuidado para no hacer ruido, y cerrar la puerta de casa de Cris despacio, y esperar el autobús que me lleve de vuelta a Logroño, es un rotundo y silencioso punto y final.








Versátiles

Este bar con ganas de humo
esta mesa repleta de cañas
y ron miel
este reloj de agujas quietas
y los amigos que la noche necesita

hoy que cumplo años pienso en vosotros
los que bucean por los libros
sin bombona de oxígeno
los de la risa sin anzuelos
los de la vergüenza colgada del escote
los blogueros los impulsivos los inéditos
los de la voz con hambre los genios
los de siempre los de paso los breves
los enredados los insaciables
los que sois
el Colmo de los miércoles,


Cristina Abril

jueves, 3 de enero de 2013

El punto y coma

C. era la chica más lista de la clase, pero el profesor cometió un error. Cuando M. fue llamada a salir del aula por un agente externo y uno de los niños preguntó
¿a dónde se la llevan?
el profesor dijo
tal vez
la vayan a ascender de curso.
¿Por qué?
Quién es la chica más lista de la clase, preguntó él y el niño respondió C. Pero aquel día el profesor cometió un error, dijo:
Ya no.


Y a lo mejor, y es lo que entendí yo en ese momento, el profesor solo quería picar a la chica más lista de la clase. Esa maestría absurda de la psicología inversa para motivar a los buenos. Decir
tú no vales para nada.
no te esfuerzas.
M. siempre será más lista y más guapa que tú, C. Solo conseguirás un trabajo mediocre, un matrimonio apresurado de joven con un chico torpe y un bebé antes de los veinticinco.

C. fue la única chica en la clase que supo antes que nadie qué era un punto y coma.

Cuando el profesor le dijo que lo definiera ella respondió:

Es una pausa más larga que una coma, pero más corta que un punto.


Fosfatina



Fosfatina es el programa de radio que conduzco y locuto loquita loquita cada miércoles a las veinte en la radio online CCK.

Comencé con ello el pasado mes de octubre y desde noviembre subo los audios a Ivoox. Vamos, que soy una de esas modernas con podcast.

Como os habéis podido percatar, avispados lectores, tenéis el podcast ahí, a la derecha.


En Fosfatina hablo de poesía, principalmente. Recurro a La Fanzine y Erosionados. Titubeo porque soy tímida incluso en soledad e improviso, y lo hago mal, porque no soy locutora ni periodista ni nada parecido. Cuando me atasco tiro del Winamp y pongo música. Siempre cae una versión, aunque no siempre es bizarra. Tiro por las publicaciones alternativas, y esas rarezas que tanto se promulgan por la red. Gente que sube sus libros gratis a Isuu o plataformas similares. Y después, claro, las editoriales independientes que apuestan por la poesía. Menuda locura. Leo poemas.

Cuando leo no titubeo, me relajo. Ohm. Cuando pongo música no se me oye.

Soy un amor.
Nunca me gustó escucharme.

Tampoco soy de hablar por teléfono pero sí muy de hablar sola, así que
tomo el micro, cojo libros de la estantería, rebusco en Internet
y
.

Quier ser un poco Madame Psicosis, aunque el programa nada tenga que ver con el suyo pero quiero
que las minorías
vosotros, los raritos
frikis

quiero

teneros escuchando mi voz.


Se oye el clic a veces. Esto no es profesional
pero va en serio.


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