Mostrando entradas con la etiqueta locura transitoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta locura transitoria. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de febrero de 2012

what a lovely surprise

Me he enganchado a Skins. 

Hace un par de años vi algún capítulo suelto en las madrugadas de Neox y me gustó. En realidad sólo vi dos capítulos, porque por alguna extraña razón siempre reponían esos dos a determinada hora de la madrugada. La televisión en horas impestuosas es todo un campo a investigar. Uno de ellos era el capítulo siete de la primera temporada. Cada madrugada veía a Cassie en el psiquiátrico en el círculo interminable de reposiciones de Skins cada madrugada en Neox. En fin, era inevitable no cogerle cierto cariño. Siempre he sentido especial compasión por la gente que vive atrapada en un bucle, y Cassie parecíalegrarse de verme cada madrugada en el sofá frente a la tele, porque siempre me decía "Wow, hey, what a lovely surprise", con esa (de)cadenci que tienen los locos al hablar. 


así es cómo me la encontré (ymenamoré)








Voy por el cuarto capítulo de la segunda temporada. Puede que hable de ella en algún momento.  :)

jueves, 27 de noviembre de 2008

Desengaño secundario.

So pretty in white
Pretty when you're faithful
so pretty in white
Pretty when you're faithful
When you're faithful

Siento estallar mis pechos desde el fondo del sostén, el corazón ha menguado desde que te conocí. Se ha hecho pequeño, como un fruto seco, una pasa, un piñón. Fruta escarchada envuelta en chocolate. No, en yogurt. Pero mis tetas han crecido, mucho, mucho. No me caben aquí, tengo que quitarme el camisón. Tus ojos son marrones, o grises, o ambos colores. O ninguno. Tanta oligofrenia en almíbar, muchos riesgos insanos de pretenciosa soledad, de poetas inconclusos, de presos incompletos, de mi ego incomprendido. De tus labios y tus besos de cartón pluma.

De las alas de mi apéndice, de las vértebras garrapiñadas, de la silueta que aún queda en mi pared aunque te fueras.

Y mis pechos a punto de explotar, y algo entre mis muslos a punto de brotar, burbujeante. Un niño, un anfibio, un realce genital.


Un bastardo, un hereje, un heterónimo,

un dos por uno.

Esto es sólo un anticlimax, un perchero de sonrisas, una elección apresurada...

un canal por donde evacuar las contradicciones.

¿Quieres estar al tanto de cada nueva publicación? ¡Suscríbete!

Entradas y Comentarios