viernes, 30 de noviembre de 2007

Silencio

Marchitas, marmóreas, Martinis, historias.

Sabéis dónde estáis, en este momento,

¿Sabéis dónde ha quedado el mundo de vuestro filamento catártico?

Moras, resquicios de un repliegue tensado,

lloreras de más de tres minutos y medio,

sol, platino, porcino, insuficiencia en positos.

Turbiedadcitas, remanentecitos,

vestigiecitos y estampitas que han quedado

pegadas a la suela del zapato.

Me muerdo la lengua cada vez que me recuerdas.

Frescor, roquefort, lluvia de simpleza que me ablanda la cabeza.

Qué más da, qué sé yo, si de lo poco que he hablado

te has llevado lo mejor.

Lunática, psicosem´antica, otra palabra que se parte a la mitad.

Miradas, silencio,

y me muerdo la lengua...

Cada vez que te recuerdo.

Pizcándome en las entrañas con pinzas como patas de araña,

punzante oscuridad que recorre mi espina dorsal.

Otro cuento, otra promesa, y me muerdo la lengua

si me recuerdas.

Me quiero sacar los ojos para no ver imágenes,

casi incompletas,

pero llenas de humo, magenta exenta

de paciencia, inquieta.

¿Cuándo vuelves, o te vas?

Las briznas de mis dedos hoy no quieren testificar,

que te recuerdo,

que me matas,

que, si ahora no me llamas,

mañana han de fundirse mis palabras.

Mañana, silencio.


*Publicado en el número 7 de la revista Fedra.

jueves, 29 de noviembre de 2007

#Chechus 1. Iniciación.

¿Por qué se llaman Chechus?
Creo recordar que un vodka con lima me dio la libertad
de nombar a aquellos jóvenes de tamañana singularidad
con un palabro poco ortodoxo, cariño y humildad,
pues tal era mi incapacidad, en aquella noche recordar, más de cinco nombres seguidos, lugar de residencia y edad.

A tomar por culo.

Invierno, 2004 ¿o principios de 2005? Mucho alcohol, Marta, Elena, Letty y yo, un parque y de repente...
Chechus.

¿Pero qué queréis que os cuente? ¿Movidas escabrosas?


-->Votad por vuestra entrada favorita, que la quiero "recolgar".

martes, 27 de noviembre de 2007

300 entradas como 300 espartanos

Es imposible. Es imposible. ES IMPOSIBLE.

Imposible, impune, impactante, impresionante. Es creíble, a la vez, quién lo diría; y de todo lo demás no queda nada, y del todo algo viene hacia aquí y me roba la voz. Oh... Oh, no.

De un cielo, de un limbo, el sueño y tus manos; otra cosa, nada más, y a la vez es todo. Han venido... Y me han robado la voz. Oh... Oh, no.

En un año, en un segundo, apenas distinto es el ritmo del viento, de un día... y otro... Y han venido, y me han robado la voz. Oh... Oh, no.

Me senté, esperé, dije: No volveré; y para cuando me di cuenta ya estaba dentro, y desde ahí es dificl salir.
A veces... Y entonces vinieron y me robaron la voz. Oh..

De todos modos no iba a poder moverme, ¿qué más da? De todas las opciones eligió volar, y de ahí al cielo, y derechita al suelo. A darme de hostias, a romperme la boca.
Y luego vinieron...
Y, mira tú por dónde, que me robaron la voz. Y de un sitio a otro, y siempre lo mismo...

Ya no sé escribir, porque me han robado la voz. No sé leer, porque me han sacado los ojos, ¿no lo ves? ¿NO ME VES?

Cómo estás, muy bien, todo bien, la vida es finita, pero se lleva bien. Bien.

300 entradas, sacadas de mí, del youtube, de algún tiempo, alguna clase, 300 entradasque atacan como 300 espartanos. Un año, un segundo, un mes, ¿qué es? ¿Dónde está la diferencia?

Un mes, da la vuelta, otro mes, vuelve a empezar, pero distinto. Es necesario, me dijiste, que de una vuelta entera alrededor del sol para que las cosas puedan ponerse en su sitio. Recuperarse.
Pues vaya por dios, igual hubiera sido mejor no girar... Para que algunas cosas no hubieran cambiado de lugar. Pero qué pena, qué cosita, que linda, una montañita.

Un granito, una duna, dos, tres, el desierto y todo del revés. ¿Qué ha pasado? No lo sé, es así, la rueda...

En un segundo late algo, se para, y vuelve a girar.

Hubiera querido estar borracha para escribir algo merecedor de ocupar el número 300, y no estar metida en el aula de informática de mi facultad escribiendo chorradas.

Porque no me sale nada, porque estoy jodidamente feliz. Maldita sea, puta inspiración.

(No, no tengo conexión)

jueves, 22 de noviembre de 2007

deberían condenarme por esto:






De mi piel tú insensibilizaste

Helándolos con cubitos de hielo

Lunares que una vez quizá por miedo

De todo mi cuerpo arrebataste.

Quisieron aferrarse a la vida aún sabiendo que la muerte ya no era mera inexistencia, y no pude comprender...

“Más vale malo conocido que bueno por conocer”, me dijeron, y yo pregunté “¿Pero no veis lo que está ocurriendo aquí?”

“Cobarde”, me dije; me sentí cobarde, y recordé el bienestar en la locura. Tampoco está tan mal la esquizofrenia, y en lugar de bajar el sueño a la realidad, subir yo hacia él y no bajar a este mundo jamás.

No entendí a esos valientes, que aún habiéndose demostrado que la muerte no era mera inexistencia seguían aborreciendo la finitud de la vida.

Me duelen los recuerdos. ¿Podrías ayudarme a insensibilizar esa maldita neurona sensible en lugar de entretenerte con mis pecas?

Dentro de este frío cortante

Mis manos lloran sangre.

De mi piel insensibilizaste

helándolos con cubitos de hielo

lunares que una vez quizá por miedo

de todo mi cuerpo arrebataste

***

Sólo con aquello experimentaste

mis lunares identidad no me dieron

que continúo aun sin ellos siendo

ojos verdes y mutis detestable

***

De las pecas del rostro una se salvó

avanzó esa insensible hija de puta

y hacia el suelo por gilipollas cayó

* * *

Deduzco por tanto de esta locura

Que no es poesía lo que mejor hago.

Bendito quien soportó esta tortura

martes, 20 de noviembre de 2007

#298

Son las 2:12h, y mi vecino bidios me dice que mañana tiene que entregar un soneto en clase de creación literaria.
Ya que, últimamente, soy una trasnochadora, empiezo a escribir gilipolleces como la que sigue:



Lágrimas que entorpecen un silencio

aquí donde mi abrigo sólo es brisa

y el agua fluye al compás de tu risa

No seré capaz de seguir creyendo

***

en un pasado que abrazaba noches

noches de lluvia y monotonía gris

nada queda ya de aquel tiempo feliz

cuando sólo importaba vivir, correr
Por alguna razón que desconozco, ha optado por desechar mi ayuda bienintencionada.
Sigh.
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