viernes, 9 de abril de 2010

"Se durmió la sangre en la camisa"*

¿Dónde quedó todo? Anestesiada la sangre la pena deslumbra. Se ahoga la vida y muere en el pecho la última gota de esperanza pero no la fiebre de lucha a pesar de las piedras, las mordeduras y los limones más amargos. Ahora buscamos indefensos la piel del soldado con intención de reforzar las venas y encadenar con ellas la naranja ácida que reemplaza a un corazón helado. Ahora, de cristal, delicados y vulnerables a cualquier tropiezo, nos abstenemos a volar, dejamos que nos devore la soledad. Preguntamos 
“¿quién ama tanto 
 que sea como el pájaro más leve y fugitivo?”
Dormida tu sangre y helado mi pecho, nos alejamos, lo supimos, lo dijiste

sólo
“somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos”.






*Lo que se encuentra entre comillas es de Miguel Hernández.  

2 comentarios:

  1. Supongo que todo va quedando atrás.
    Te lo he dicho cientos de veces pero ahí va una más: Me admira tu estilo.
    Besazo

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  2. Hacía mucho que no me pasaba a leerte. Siempre hay que pasar página, o eso creo. Me encanta tu estilo. Un saludo Adriana.



    Patricia
    http://dulcedesden.blogspot.com/

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