miércoles, 27 de febrero de 2013

The Sailor Who Fell in Love with the Bay. La Noche.

Como ya venía avisando, la noche del pasado 22 de Febrero, viernes, se celebró en el café Bahía de Logroño, una lectura de poesía y relato coordinada por vuestra admirada blogger para el colectivo Ícaro Inc Arts

Como os podéis imaginar, ya andaba emocionada con el tema desde el pasado lunes. Recopilar los textos para la plaquette y para enviar a Ícaro, maquetar y pensar ¿Cómo vamos a meter a treinta autores en el Bahía?

-¿Cómo vamos a meter a treinta autores aquí?- Me pregunta Ana el jueves, mientras me tomo un café con leche en su bar, en el Bahía. -¡Cómo la has liado, Adriana!

En el bar ya se huele el evento del día siguiente. Ana ha puesto carteles y flyers que lo anuncian en la entrada y en la barra, y enseguida aparece Gonzalo San Ildelfonso con diez ejemplares de la plaquette. Estamos nerviosos, sobre todo Ana, porque no sabemos la que nos espera. 

-Podríamos reservar las mesas para los autores. Se me ocurre...


Viernes. 

Jorge Pascual llega de León a primera hora de la tarde. Me habla de su viaje por Estados Unidos, de San Francisco, la bahía, los homeless que escriben poesía y la publican en formato diario para sacar algo de dinero. Me trae un ejemplar de esos periódicos. Me parece increíble. Todos es muy grande, enorme, en Estados Unidos, me dice. Nos ponemos a beber cañas desde las tres de la tarde y hacia las seis ya estoy bastante nerviosa y un poco borracha. Estamos en el Bahía. Parecía mucho más grande en las fotos de Facebook, dice Jorge. Aprovecho que Javier entra en escena para salir a la calle para:
a) despejar este pedo místico y cervecero que me embarga.
b) ir a casa a por las plaquettes.

Cojo plaquettes, me cambio, me arreglo un poco, chat de FB: Aitor. Nos vemos en el Bahía. Teléfono: Marta. Iré en un rato al Bahía, con Gracia. 

Llueve y hace un frío de mil demonios. La lluvia no se lleva bien con los eventos, y menos de poesía. Creo de verdad que vamos a estar muy pocos.


Con las cerves en la cabeza el tiempo pasa más deprisa. Javier ha sido mejor anfitrión que yo y ha sacado a Jorge del Bahía. Yo cuando me agobio me estreso y me pongo nerviosa, me estanco. Con las cerves, digo, y los nervios, se me pasa el tiempo muy deprisa. Enseguida dan las ocho y media y empieza a llenarse el bar de señores mayores. Aparece LiNo (Liliana Noelia), una de las autoras de la plaquette que acaba de publicar con Sin Índice, una editorial de co-edición de Logroño, un libro de cuentos titulado Cuentos de GuMa; Cartas de Mamá y Papá 1. Pero LiNo no podrá estar en la lectura, y el bar está lleno de gente mayor. Gracia juega. Nos reímos del cuento que ha traído Gracia. De verdad que no me parece que vaya a venir nadie. 

Pero aparecen. Aitor Cuervo, Nerea Ferrez, los compañeros del taller de creación literaria de la UPL que se animaron a participar en la plaquette, y uf. Cuánta gente. 

Y yo como maestra de ceremonias, con las pintas que llevo ya. Ahí va que voy.

[Para comprobar mi estado etílico y mi capacidad (o no) de presentar eventos, tendrán que esperar unos días, a que Javier y yo subamos los vídeos].

Como adelantaba en el corchete, tendréis que esperar para vernos en movimiento. No obstante, podéis haceros una idea de lo maravillosa que fue la velada gracias a Amaia Hodge


Heme aquí, presentando el cotarro.

Lia Katselashvili

Emilio M. Martínez Eguren

Rosa Labado

Rebeca Cámara

Ana Tovar

Mari Angels leyendo poemas de Noemí Calvo

Jorge Pascual Blanco

Amalio Fernández Hernáez

Sandra Viviana Pellegrini

Arantza Moreno

Ana Asperilla

Sergio Hernández López-Pastor

Gillian Clarke

Amaia Ortega Zabala

Lourdes Cacho


En la presentación hablo un poco del panorama literario y editorial actual que tenemos en Logroño. En resumidas cuentas, que me parece increíble que en una ciudad tan pequeña como es Logroño nos hayamos reunido casi una treintena de personas que escriben y a quienes les mueve la literatura y la cultura. Que es increíble, además, la cantidad de editoriales que hay aquí que apuestan no solo por la literatura sino por la poesía. 

Tras Lourdes Cacho, y aprovechando el punto medio que marcan las grapas de la plaquette, -estamos siguiendo el orden de aparición de la misma- decidimos hacer una pausa.  Después el público se ve mermado. Algo predecible e inevitable, pero que no nos quita la ilusión ni las ganas de seguir adelante con la lectura. Abro ahora haciendo una mención especial a la autoedición y a esos autores que han optado por esa vía y que están esta noche aquí, como Aitor Cuervo, Sergio Hernández, Ana Cuaresma, Gonzalo San Ildelfonso, Israel Esteban... y muchos más. 


Ana Cuaresma

Ana María Muro Sáenz

Israel Esteban

Beatriz Barriuso

Gonzalo San Ildelfonso

Fran Oteiza

Aitor Cuervo

Nerea Ferrez

Alicia Ferrera leyendo el relato de Eugenio Santamaría

Y, después de la plaquette, aún quedan ganas incluso de seguir compartiendo poemas y pintas.

Heme yo leyendo Syntymätön, de Engaño Progresivo

Anselmo Ruiz lee un poema de David Trashumante

Yolanda García lee un poema de Emilio M. Martínez Eguren

De este chico no recuerdo el nombre, pero gracias.



Como os habéis podido imaginar, fue una noche intensísima para mí. Los nervios me atacaban porque me estrenaba como coordinadora de eventos (jaja) pero el resultado no podría haber sido mejor. 

Sigo insistiendo en lo mucho que me sorprende y emociona que en Logroño, una ciudad que ni muchos españoles saben situar en el mapa, (¿La Rioja? ¿qué eso? Me han llegado a preguntar, y no es broma, si Logroño está en Asturias) tenga a tanta gente con inquietudes literarias y dispuesta a pasar una noche de viernes lluviosa y terrible leyendo y escuchando poesía y relato. 


Parte del público siguiendo la lectura con sus plaquettes.
Fotografía de Ana Tovar.



Y más increíble me parece aún que los medios de comunicación de esta ciudad y de esta comunidad, lejos de alegrarse por este hecho y promover la participación en actividades como ésta, pasen olímpicamente del tema. 


Por otro lado, os dejo la versión digital de la plaquette, por si queréis leerla online o descargárosla y hacer copias. 


De nuevo, y no me cansaré de repetirlo, muchísimas gracias a todos sin excepción. A Ana por ayudarme a conseguir autores y cedernos su bar para el evento, a Ícaro Incombustible por confiar en mí para organizar la lectura, a todos los autores que compartieron sus textos para la plaquette, tanto los que vinieron a leer como los que no, y a todo el público que vino a escucharnos. A Javier, gracias inmensas por acompañarme y sujetar la cámara.Y a mi madre, por supuesto, por habernos realizado esta portada tan bonita para la plaquette. Un fuerte abrazo a todos.


Os recuerdo, por otro lado, que podéis votar las obras que se leyeron aquella noche en la web de Ícaro Inc Arts para elegir las que se publicarán en su próxima revista.


[Pulse aquí para votar]


Besitos. 

martes, 26 de febrero de 2013

Peaje. Julio de la Rosa

Peaje


Autor: Julio de la Rosa
Editorial: Tropo Editores
Lugar y año: Zaragoza, 2013
Páginas:150
ISBN: 978-84-96911-63-5



Es demasiado irónico contemplar la tristeza de una persona en su sonrisa.




     Leí Peaje en la carretera. Sonreí, de hecho, cuando leí en el prólogo -de Joan S. Luna- Relájense y lean el libro del tirón, como si fuese un divertido y emotivo trayecto hacia algún lugar que no tiene por qué ser ninguna parte. Era Febrero y el paisaje era un desierto nuclear. Esa soledad que da el frío. Esa soledad que infunden los trayectos medios en autobús. Más de dos horas ya es trayecto largo si se viaja solo, supongo. En cualquier caso, como decía, me acompañaba Peaje.

¿Ven los muertos a quienes les visitan?

Me pregunto: ¿se imaginan los muertos las vidas de los vivos?




       Peaje es soledad por muchas cosas. La primera es la cabina. El cubículo impersonal (y unipersonal) donde Jose pasa la mayor parte del día. La segunda son los vivos. Toda esa gente que paga el peaje y con quien Jose no comparte más que unas cuatro o cinco palabras. Esos vivos de quienes él inventa (o adivina) sus vidas: sus trayectos, sus idas y sus venidas. La tercera son los muertos. Todos esos recortes sacados de los obituarios de los periódicos con los que decora la cabina. 

No pienso quitar los obituarios. Solos ya estamos.

        Y, pese a todo este fondo tan triste, la sonrisa. Porque esto ¿qué es? ¿es una novela de humor? 
Si la adaptaran como serie de televisión sería como esas comedias inglesas que tratan sobre gente deprimente. El pelirrojo de la cabina que aún recuerda a su ex novia. Quién es esa Ana que aparece tanto en los monólogos de Jose. Por qué se fue Ana, qué pasó. Claro que también pensé que nunca me cansaría de la belleza de Ana. El pelirrojo de la cabina de la autopista que tiene que estar enamorado todo el tiempo, ya lo sabes: es eso o la muerte. Y Sonia. La supervisora, la chica normal que ahí está y se trae la comida en tuppers, receta de mi madre a compartir. Y el señor Adiós, que aparece de la nada y viene a despedirse de los conductores, que parecen dirigirse hacia otra nada.

Este país termina ahí. Más allá del mar empieza otro. Todos acuden al mismo panal, la misma ciudad, la misma muerte.

          Y el resto de trabajadores, de quienes no podemos saber nada porque no podemos verles ni tampoco dejan rastro porque no está permitida la personalización de las cabinas.


         Peaje, es, sin duda, la sonrisa triste. Transcurre sencilla, parece servirse de estereotipos  para describir esas vidas imaginadas, y se deja, más que leer, fluir, como fluyen y saltan los pensamientos del protagonista. Y de pronto, fin. Cuando, como bien dice Joan S. Luna, parece que se acaba cuando pensabas que estabas empezando. Pero, ay. Quítate tú luego los seis cuarenta, por favor, y la imagen de un coche amarillo con el parabrisas hecho añicos, ahí al lado.








domingo, 24 de febrero de 2013

Hora de votar

Hola amores:

El viernes 22 pasamos una noche estupenda en el café Bahía. Un ambiente excepcional, muchos narradores y poetas compartiendo sus obras con nosotros, y un público estupendo. 

Ahora os toca el turno a vosotros.

Como ya comenté hace unos días, este evento nació de una propuesta de Ícaro Inc Arts para captar nuevas voces literarias. Ahora podréis leer los textos que se leyeron aquella noche y votar los que más os gusten desde la web de la revista: Ícaro Incombustible.



martes, 19 de febrero de 2013

Icaro Inc en Logroño. Poesía, amor y plaquettes



Hablemos del mar, marinero. 

En capítulos anteriores:

Hablamos de la importancia de las cañas de después. Pertenecer a un grupo con el que sentirse cómodo hablando de ciertos temas, compartir una pasión. En este caso la literatura. Literatura y bares, qué lugares. En Valladolid teníamos colectivo y bar: COLMO y La Curva. En capítulos anteriores también he hablado de la revista Ícaro Incombustible, que edita el colectivo de Granada Ícaro Incombustible. En capítulos anteriores hablé de mi madre, Valle Camacho, que expuso en el café Bahía de Logroño. El café Bahía, que regenta Ana Cuaresma y que escribe y organiza muchos eventos culturales en su bar, desde exposiciones hasta lecturas pasando por conciertos de jazz. Como colectivo podemos hablar del curso de creación literaria al que voy los martes. También podemos hablar del grupo de Facebook que administra Ana Cuaresma, El hombre que fue jueves, y donde se reúnen virtualmente los parroquianos literatos del Bahía. 


I. Ícaro Incombustible se pone en contacto conmigo. 

Tienen una forma muy peculiar de seleccionar los textos que publican en sus revistas. Cuelgan los textos recibidos en su web y son los usuarios de la misma quienes, mediante un sistema de votación, proponen cuáles deben ser los elegidos. 

Ícaro me propone organizar un evento en Logroño: Una lectura de poesía y microrrelato en la que el público asistente, mediante votación, decida qué obras se publicarán en el próximo número de la revista. 

Yo respondo que bien, pero que no se esperen gran cosa, porque Logroño es pequeño y no creo que vaya a participar mucha gente.

II. Buscar lugar.

Me pongo en contacto con el Café Bahía porque me parece un lugar estupendo y además Ana está encantada de acoger encuentros literarios. 

III. ¿Y los autores?

Escribo mails a los conocidos, a los de siempre. 
Amplío el campo y expongo la propuesta a mis compañeros de Creación Literaria.
Con ayuda de Ana extiendo la convocatoria por Facebook, sobre todo a través de El hombre que fue jueves.

Y lo que parecía que iba a ser una modesta lectura con los cuatro poetas de siempre, se convierte en un cartel con treinta nombres:

Lia Katselashvili, Emilio M. Martínez Eguren, Rosa Labado, David Trashumante, Rebeca Cámara, Ana Tovar, Noemí Calvo, Amalio Fernández Hernáez, Sandra Viviana Pellegrini, Arantza Moreno, Ana Asperilla, Sergio Hernández López-Pastor, Gillian Clarke, Amaia Ortega Zabala, Liliana Noelia "LiNo", Elena Mahave, Txisco Mandoman, Lourdes Cacho, María José Marrodán, Iván Mendoza Marrodán, Ana Cuaresma, Eduardo Orbe, Ana María Muro Sáenz, Israel Esteban, Beatriz Barriuso, Gonzalo San Ildelfonso, Fran Oteiza, Aitor Cuervo Taboada, Nerea Ferrez, Eugenio Santamaría, e incluso Jorge Pascual Blanco, que vendrá desde León para participar en la lectura. 

IV. Propuesta paralela. Cosecha propia.

Me emociono con la idea de reunir a tantos autores y que el evento sea mío. Quiero guardar algo tangible de esa noche y que los asistentes también se lleven un recuerdo de ella, así que propongo crear un souvenir. Algo pequeño y asequible: una plaquette con textos de los autores participantes. 

Para la portada decido contar con Valle Camacho. Para el título busco algo que tenga que ver con "bahía", ya que será ahí donde se presente y el único punto en común que encuentro en sesenta páginas de diversidad de géneros y estilos total. Pienso en The Sailor Who Fell from Grace with the Sea, una película de los 70 que llegó a los cines españoles bajo el título Los días impuros del extranjero, y me pregunto ¿por qué no caer enamorado y no en desgracia y de la bahía en lugar del mar? Y así:


Valle Camacho





Así pues,

el 22 de Febrero a las 22h tendrá lugar en el café Bahía una macrolectura de poesía y microrrelato y la presentación de la plaquette The Sailor who Fell in Love with the Bay
Plaquette, como no podría ser de otra manera viniendo de mí, gratuita y realizada con todo el amor

Por otro lado, recuerdo

que vosotros seréis quienes elijan qué textos serán publicados en el próximo número de Ícaro Incombustible. A partir de la noche del viernes tendréis disponibles los textos en la web para que los votéis. Recordad que es necesario que os registréis



Y nada más, corazones...
Espero veros la noche del viernes en el Bahía. ;)

lunes, 18 de febrero de 2013

Luna en mi lectura, de Amancio de Lier, con prólogo de Adriana Bañares

Os invito a leer el nuevo libro de Groenlandia: Luna en mi lectura, de Amancio de Lier, en el que he colaborado escribiendo el prólogo. 


Groenlandia presenta su nuevo libro:
Luna en mi lectura,de Amancio de Lier

Portada y contraportada de Felipe Solano
Prólogo de Adriana Bañares Camacho

Joven poeta mexicano, miembro del grupo Cultura Alternativa de su ciudad natal, dirigida por el Profesor Martín Cruz Alonso. Ha participado en distintas actividades literarias, ha obtenido menciones por sus textos poéticos e incluido en antologías literarias; también ha colaborado en multitud de publicaciones y es autor de los libros “Danzas en lo oscuro” (2010) y “AutoUmbría” (2012)."

domingo, 17 de febrero de 2013

Todos nos conocemos y no.

"(…)eso a él le daba un poco de lástima, así como le daban lástima los que no saben lo que se siente al ver una gran ciudad por primera vez porque han crecido en ella”
La transmigración de los cuerpos, de Yuri Herrera





¡Eres tú... en toda tu fosfatina!

Logroño me seca, le digo a Patty de Frutos. Voy a Madrid, encuentro a cuarenta personas de golpe que escriben, actúan, fotografían, cantan, pintan, crean y me fascino. Pero estoy sola. Me tengo que ir, salir corriendo. Porque, aunque haya venido hasta aquí, la única verdad es que solo me esperan en Logroño. Es lo malo del Facebook. Bajar a la realidad, salir del Matrix: que no nos conocemos. Que estoy en la tercera fila y estoy sola porque aquí no me conoce nadie. Cuando salgo del metro en Legazpi son apenas las cinco de la tarde y hace un sol naranja triste y suave, muy de ciudades grandes, muy de hola estoy aquí, ¿me echabas de menos? ¿alguna vez piensas en mí? y me doy un paseo un poco tonto para hacer tiempo, como si me sobrara. Me lo doy porque hace sol y porque estoy sola y porque quiero ser parte de esta ciudad o de cualquier sitio. Digo, bendita inocencia, he conseguido llegar aquí, -qué tontería, solo es Madrid, hasta un niño sabe moverse por el metro sin perderse- sin necesidad de nadie, sin necesidad de que nadie me espere, -qué tontería, nacemos solos y moriremos solos, mi amor- y eso solo puede significar -aquí lance usted una sentencia- que podría ser de cualquier lugar. 

Llevo:
Un abrigo cyan y un bolso rojo. Por dentro voy de luto. Botas de tacón. Pero qué calor es éste, Adriana, cómo no lo previniste. ¿Por qué te hablas? ¿Estás zumbada?

Me hace gracia decir que voy al Matadero. Pensar que lo digo: Hola, voy al matadero. 


Punto 1. 

Entro al auditorium de la Casa del Lector y no veo a nadie conocido. Voy como a pasitos hacia adelante y oigo una voz en off que viene de las alturas. Son Patty de Frutos y Javier Jimeno Maté desde la cabina de mandos. Nos saludamos con la mano. Dice Javier: ¡Eres la primera! Y, cuando bajan, Patty me dice ¡Eres tú... en toda tu fosfatina! Nos damos un abrazo para constatar que somos personas reales. Me da un poco de vergüenza porque entre el bus, el metro y su puta madre, debo oler a chotuno. 

Patty me dice de tomar un café y ahora nos vamos. Me quedo esperando como una florecilla. Soy muy de paralizarme. A dónde voy. De dónde vengo. Aquí están los libros. Mira, abro. Me cuesta abrir porque la timidez me agarrota entera. Y no hay nada que hacer. Bonita, me dice una señora muy elegante, ¿nos dejas ver el libro? Claro. Me gustan las señoras mayores elegantes. No sé quién es pero igual hasta la tengo en FB. ¿Cómo sería Awixumayita fuera de FB? Si fuera una persona real, me refiero, porque obviamente ella no soy yo

Off Topic: Capítulo 1 de la segunda temporada de Black Mirror. Volveré sobre el tema. 

El café se convierte en una caña en el momento en que viene el camarero y pregunta qué. Terraza bajo el sol melancolía de Madrid o del tú nunca vivirás aquí ni serás lo que quieras y morirás sola dentro de poco, cuando termine el mundo, y lo más triste es que morirá para todos, de modo que no quedará nadie para recordarte. Patty de Frutos, Sheila Blanco, Joe Eceiza, la hija de Javier (África) y yo. Parezco tan adolescente como África porque no hablo nada. Hola, soy un setorro, un cactus, una cuchara y un cucharón.

Cuando volvemos al auditorium, Paz Hernández Páramo está en la puerta, como una anfitriona improvisada, una azafata de eventos, o la verdadera estrella de la tarde. Todos quieren ver a Paz. Pelirroja de verde, dice Patty, aprobando con nota el conjunto. Paz es de esas pocas chicas a las que SÍ les queda bien el rojo en los labios, incluso sin perfilar. 



Paz es la estrella. Paz pone la belleza y la sentencia: Todos los días han sido hoy hasta ahora. Su biografía en el libro lo dice: poeta y modelo. A la poeta la veremos después, de momento vemos a la modelo ilustrando la música de Sheila Blanco. Vídeo en millones de lucecitas de LED y Sheila y Joe en directo.







Así a grandes rasgos:

El auditorium está a reventar. La mayoría de los poetas que aparecen en el libro y que han venido están en primera fila, pero como yo soy muy de marginarme (aka política de aislamiento de la tímida sobria) me sitúo en el extremo izquierdo de la tercera fila del lado izquierdo. Muy al borde.

Detrás de mí está, sorpresa, República del Arte, que me da ánimos por si voy a leer. 

Mirad, os digo. No voy a hablar del evento en sí porque lo vais a poder ver íntegro al final de esta entrada. Dicho esto.

Punto 2.

Cuando Bolo nos llama a leer yo estoy un poco perdida. Primero porque soy la primera de la lista y segundo porque, eso, que no sé por dónde me da el aire. La sensación que tengo todo el rato, de todas formas, es que el acto se aleja bastante del espíritu del libro. Se habla de la noche, de los bares, de los poetas de bar, de la bohemia. Pero Bolo no parece Bolo cuando habla. Suena todo muy artificial. Salir al escenario así, todos en fila y poniéndonos en hilera frente al público me recuerda a aquella vez que desfilé para una gala de Salerm Cosmetics. Me fascina la pantalla y los puntitos de luz. Los toco un poquito. Leo Dancing Barefoot. Lo he decidido en el autobús, al pasar por la zona de Soria (creo) y cegarme con la nieve mientras en mi MP4 sonaba Apple Carts de Damon Albarn. 

Momento Inditex:
Mono negro de Zara. Temporada 2005/06.
Panties tupidos negros Calzedonia.
Botas baratas chungas de D'Angela.

Cuando se acaba el show y se encienden las luces. Cuando la gente empieza a irse y se hace la foto de familia. Inmediatamente después. Enrique (Rey) y Cristian (Piné) me saludan, y es guay, pero voy a estar sola en tres, dos, uno. Cuando ellos se van me acerco a Patty y me dice lo que ya comenté antes. Así es FB. Todos nos conocemos y no. Cuando llegamos al bar de Matadero al que vamos, y vamos tomando posiciones, vuelvo a quedarme sola con todo el mundo. Entre beber alcohol y achisparme y beber una Coca Cola para espabilarme, me decido por la Coca Cola. Conozco a David González y a David Blanco, del blog de creación y pensamiento poético Verde Luna. Me hablan mucho de poesía, de Madrid, del Libertad 8 y ojean mi ejemplar de Engaño Progresivo (ese libro rojo dentro del bolso rojo, todo muy compacto y muy pequeño), y dicen que hay talento, y muchas cosas, y yo hoy no estoy muy de hablar, no muy de hablar nunca, pero hoy tampoco. Me abruma Madrid y el modo en que Logroño se ve desde fuera, tan pequeño. Allí no vas a hacer nada. El movimiento está en Madrid. Lo digo yo. Que Logroño me seca, que si no fuera por Javier, qué. y bla bla bla bla. 

Pero eh.

Miro el libro. Lo ojeo. Lo leo. Cada autor. Cada biografía. Yo no soy nadie porque no estoy en Madrid. Pero ¿se es alguien fuera de Madrid cuando se está en Madrid? ¿todo está en Madrid o es que desde Madrid no alcanza la vista al resto de ciudades?

Bah. 

Salgo a respirar y vuelvo a atacar a Patty de Frutos. No sé muy bien por qué, pero la he pillado como un salvavidas. Con el resto no me atrevo a hablar. Yo creo que se debe todo un poco a un sueño que tuve unos días antes de ir. En el sueño me acogía el Cable Azul en su casa. La casa del Cable Azul era un chalet súper grande con piscina. En la piscina estaban Paz, Nares Montero, y, bueno, yo qué sé, muchas chicas, todas muy guapas tomando el sol. La casa era baja. Quiero decir, sin pisos, solo un bajo, y todo muy bajo y muy blanco. Muebles bajos. No sé. Así de ese palo. Muy pin y pon. Y tú qué haces aquí que no te ha invitado nadie, aunque te hayamos invitado. No sé, muy mal rollo. Supongo que era mi neura y la somaticé. Fin de la autoterapia. 

Dica F. Alexandru dibuja una teta en la forma que hace mi poema. Esto es lo que veo en tu poema, ¿lo ves? Y es verdad, para qué mentir. 

Punto 3.

Patty me propone ir a cenar juntas cerca de su casa antes de irme a la estación, porque aún me queda rato. Patty es un ángel de la guarda, de verdad. Está muy viva y me equilibra. Somos muy adolescentes tú yo, me parece a mí, ¿no? Es lo que pensé antes, en la terraza. Javier me llama y me despido con un te quiero. Patty me dice Justo lo he escrito yo, lo hemos dicho a la vez. Aprecio las coincidencias y que ella las aprecie también. Al salir del metro me doy cuenta de que no he comido en todo el día. Nada. Llevo todo el día con una caña y una Coca Cola. Y comemos kebab mientras hablamos de subconscientes y huidas -ella se va a Toronto y yo quiero irme a cualquier parte-, y nuestras uñas mal pintadas se llenan de salsa de kebab  y qué desastre, dos señoritas, (jaja), todo lleno de servilletas, y el falafel que se escapa por todas partes. Estás en el camino, me dice Patty, pero no sé hacia dónde voy.

Nos despedimos en la boca del metro hasta la próxima, pero todo parece indicar que se trata de una despedida definitiva porque Canadá quedará muy lejos. 

Cojo el metro. Son solo las doce de la noche, pero bajo tierra ya parece muy entrada la madrugada. La estación de Avenida América también está desierta. 

Y el camino de vuelta también es un desierto
un desierto frío, y se intuye la nieve a pesar del oscuro y las luces de la ciudad son constelaciones en la tierra. Así de idiota me pongo viajando en duermevela. 

En el MP4 suena Brendan Benson y termino de leer Peaje de Julio de la Rosa justo cuando paramos en Barajas. Un mensaje de Javier. Te espero en la estación. Es San Valentín, qué tontería, y un meteorito está a punto de rozarnos. Benson dice no one else but you y pienso que lo mejor de volver a Logroño en un Alsa de madrugada es saber que Javier estará esperándome en la estación. Que solo por él merece la pena vivir aquí. 












Postales al viento. Javier Jimeno Maté 
Publixed, 2013.
ISBN: 978-84-940987-1-0

miércoles, 13 de febrero de 2013

Esta tarde nos vemos en Madrid



POSTALES AL VIENTO
Javier Jimeno Maté
Editado por PUBLIXED

El libro es una recopilación de retratos, imágenes relacionadas con el mundo de la poesía madrileña.
Publicado en gran formato, aderezado por textos de cuarenta poetas compartiendo protagonismo con las instantáneas.
Presentación que te recomiendo como amante de la Fotografía, Poesía.

Miércoles, 13 Febrero 2013
(19:00 - 21:00 h)
Auditorio de la Casa del Lector
Matadero (Legazpi)


18:00 h. Apertura de puertas.

19:00 h. Comienzo evento, con presentaciones de vídeo de Patty de Frutos y música en directo.

Lectura de poemas.
Presentan y coordinan Hipólito García Fernández, Bolo & Pilar Bastardés
Participaran los siguientes poetas:

Ángeles Fernangómez
Arantxa Oteo
Adriana Bañares
David Ávila
Dica Álex
El Cable Azul
Esther Belver
Hilario Nebreda
Jesús Malia
Laura Gómez Recas
Lidia Fernández
Luis Suárez, El poeta pijo
Paco Sevilla
Rebeca Barrón

Performance:
Ramon G del Pomar & Aruna Nisar

Actuación de Olaia Pazos.





El evento se retransmitirá en directo desde esta web.

Memoria Erasmus

He encontrado en mi pc la memoria de mi Erasmus que escribí para la web de la Universidad de Valladolid. Lo dejo por si pudiera servir a futuros Erasmus de Filosofía de la UVa que elijan Bayreuth como destino. Si es que aún existen las becas Erasmus. Bueno, si es que aún existe Filosofía. En fin. Lo que sea. Buenos días.



Estos diez meses en Bayreuth me han venido estupendamente. Era exactamente lo que necesitaba. Una ciudad pequeña (alrededor de ochenta mil habitantes), con mucha población estudiante-internacional, tranquilidad y unas asignaturas interesantes.

Salí de Madrid en octubre con un vuelo Ryanair que decía dejarme en Frankfurt. Sin embargo, y esto es algo que se debe saber, llegamos a Frankfurt-Hahn (HHN), un pequeño aeropuerto ubicado a 120km de Frankfurt. Afortunadamente, hay autobuses que salen de ese mismo aeropurto hacia Frankurt (con una parada en el aeropuerto internacional de Frankfurt y otra en la estación central de tren -Frankfurt HBF). El billete cuesta 14 euros y el trayecto dura unas dos horas. La línea de autobuses se llama Bohr. Puedes consultar los horarios en su web: http://omnibusse.bohr.de/en/fahrplan.php
Para comprar el billete de tren, puedes hacerlo directamente desde la web del Deutsch Bahn (www.bahn.de). Asegúrate de escoger el trayecto Frankfurt HBF – Bayreuth. Normalmente el trayecto dura unas tres o cuatro horas, dependiendo del transbordo, que por lo general suele hacerse en Nürnberg. El tren en Alemania es caro, a no ser que viajes dentro de la región, para lo que existen tickets, como el Bayern Ticket, por el que puedes viajar por Baviera de forma muy económica. Si vas a viajar mucho en tren, te recomiendo que solicites la Bahn Card. Otro modo económico de viajar por Alemania es recurrir al Mitfahr (http://www.mitfahrgelegenheit.de/). Esto es un portal donde la gente que va a viajar con su coche se ofrece a llevar a otras personas a cambio de poco dinero. Yo lo he utilizado varias veces para ir a Berlín. Por solo veinte euros te plantas allí. En tren puede costar cien euros facilmente.

Yo he vivido en la residencia Am Kreuzstein. Esta residencia está en la calle Frankengutstrasse, a la que muchos Erasmus denominamos “Erasmus Suburbia”, ya que es la calle donde más viviendas universitarias hay. Está prácticamente en el campus. Yo recomiendo vivir en esta zona por su cercanía a la universidad. También hay varios supermercados y está cerca de Hofgarten y del Tierpark-Röhrensee, dos parques preciosos. Al Röhrensee le llamábamos “zoo”, aunque no es precisamente eso, pero hay multitud de animales, como canguros, flamencos y animales de granja. En primavera está precioso.
En Hofgarten es donde más tiempo hemos pasado. Allí hemos hecho barbacoas (son legales aquí) cada dos por tres. El verano entra con fuerza en Bayreuth, -aunque es inestable, eso sí-, de modo que no hay mejor plan que pasar las tardes tirados en el parque. En Frankengutstrasse también está Kreuzsteinbad, que es un complejo de piscinas.
Otras residencias que hay en Frankengutstrasse son Birken y Frankengut. Yo he vivido en una habitación con baño propio e internet, y la cocina compartida entre cinco personas. He estado pagando unos 180€/mes. Puedes comprobar las viviendas, sus características y precios aquí: http://www.swo.uni-bayreuth.de/wohnen/wohneninbayreuth.htm
También recomiendo vivir en la Wohnheim von Römer Str./ Dammallee, porque a parte de ser económica, está en pleno centro de Bayreuth. El centro de Bayreuth es realmente precioso, por cierto. Creo que de este Erasmus mis mejores recuerdos se ubicarán en la residencia Dammallee porque es donde más tiempo hemos pasado. Nos reuníamos allí antes de salir de fiesta, ya que allí vivían dos erasmus españoles. Al final todos hemos terminado viviendo un poco en Dammallee, por eso ha terminado siendo conocida como “la embajada española”.

Otro tema importante a tener en cuenta es la sanidad. Yo me arriesgué mucho y vine sin tener seguridad en social en España (me pilló en un mal momento: ni mis padres ni yo teníamos trabajo), de modo que no pude solicitar la tarjeta sanitaria europea y, cuando llegué a Bayreuth, me obligaron a contratar un seguro médico en AOK. En julio tuve que pagar 300 euros sin haber requerido ningún servicio sanitario durante el curso, solo por tenerlo contratado.

Lo primero que tienes que hacer cuando llegues a Bayreuth es acercarte a la oficina internacional: ISN (https://www.facebook.com/isn.bayreuth). Allí encontrarás a Thorsten, que es el coordinador del ISN y quien te va a tener que firmar las Letter of Confirmation. Si no hablas alemán, no te preocupes: todo el mundo habla inglés. Por otro lado, en el ISN trabaja Carmen, una chica joven hija de alemana y español que te ayudará en todo lo posible si no controlas el idioma.

Por otro lado, en la universidad de Bayreuth hay cursos gratuitos de alemán para extranjeros. Es posible que tu profesor sea el mismo Thorsten (fue mi profesor en el segundo semestre). Si lo es, y con todo el cariño del mundo, intenta cambiarte de clase. El chico es muy simpático, pero su metodología no es muy buena.

Te recomiendo también que optes por ampliar tu beca Erasmus para quedarte dos semestres. Merece la pena vivir tanto el invierno como el verano, y aunque te pueda parecer muy largo quedarte hasta finales de julio-primeros de agosto, te aseguro que se te va a pasar volando.

Yo he tomado mis clases en inglés porque vine sin tener ni idea de alemán, y aunque he acudido a los cursos de alemán, mi nivel no alcanza para comprender una clase entera de filosofía en este idioma, ni mucho menos leer y escribir ensayos.

Entre mis profesores he tenido a Roberto Fumagalli, un profesor joven italiano que también habla español, que imparte asignaturas relacionadas con las ciencias sociales y la economía. En realidad casi todos los seminarios tienen que ver con la economía y la política en esta carrera, ya que no es Filosofía como la conocemos en Valladolid, sino Filosofía y Economía. Si no te interesa este tema, ni te plantees venir a Bayreuth porque te vas a frustrar. Roberto Fumagalli es un gran profesor, pero exige mucho. Muchísima participación en clase, presentaciones, dos ensayos y un examen.
Lo de las presentaciones y la participación en clase es muy importante en la pedagogía alemana. Las clases son por lo general seminarios. Nadie se queda sin decir nada. Las presentaciones son necesarias para aprobar la asignatura. Es posible que tengas que hacer varias para una sola asignatura.

A mí por lo general me ha gustado, pero como nunca he estudiado Economía ha habido clases en las que he estado bastante perdida, como el seminario “Capitalism vs. Democracy: Political Economy of Developing Countries”. Disfruté muchísimo de ese seminario, pero había muchos términos que se me escapaban porque en definitiva, y pese a lo sugerente del título, el seminario estaba muy focalizado en la economía. El seminario fue impartido por Jonas Bunte.

Otra gran profesora ha sido Pamela Pansardi, también italiana. Sus seminarios han estado enfocados a la democracia, el poder y la libertad. También a la lectura de Una teoría de la libertad, de Rawls. Una profesora magnífica, que se implica mucho con los estudiantes y que me ha apoyado muchísimo en mis presentaciones. Si ya de por sí soy tímida, exponer en inglés ha sido un verdadero suplicio este año.

En definitiva, ha sido un año genial. A parte de haber mejorado muchísimo mi ingleś (¡y volver sabiendo alemán!), me ha servido para estudiar temas por los que no me hubiera interesado antes, y conocer a gente de todos los rincones del mundo. La verdad que es una gozada que Bayreuth acoja a tantísimos estudiantes internacionales. Es muy enriquecedor.


Para terminar, y para que os echéis unas risas, os dejo un enlace al blog que creamos los erasmus españoles: http://erasmus-bayreuth.blogspot.de/

lunes, 11 de febrero de 2013

Vayan pasando.

Moriréis todos los jóvenes by Standstill on Grooveshark





Son las diez. Hora de cerrar el supermercado. Claudia siempre sale de trabajar con hambre. Esta noche llueve torrencialmente. Es la primera lluvia del verano y le ha pillado sin paraguas, así que se queda en la entrada del súper, al resguardo. Una voz le ofrece tabaco. Ella le mira y reconoce al Kevin carne envasada en bandejas, pasta y gel [marca registrada]. Sonríe. Claudia le dice que no le sienta bien fumar con el vientre vacío. Ahora imaginemos qué puede pasar:

Este Kevin descarado le propone cenar con él. Ven a mi casa. Y Claudia sorprendentemente dice que sí. Pero la casa de Kevin no está muy cerca. Da igual, pese a la lluvia. Por el camino se encuentran a un grupo de gente alrededor de un cuerpo. Les da igual el cuerpo. Muere gente todos los días. Sobre todo en las ciudades grandes. Están empapados. No hay demasiada confianza como para andar deprisa. Claudia lleva una boina de punto. Le pesa la cabeza. Cuando llegan al portal ella duda un momento, pero no tanto, y sube con él.

Se oye ruido en el salón, pero pasan de largo. Van directamente a la cocina. Claudia se percata de las moscas que hay por el pasillo, pero no le da importancia. Al pasar por una habitación cuya puerta está abierta, cree ver, por el rabillo del ojo, una serie de sombras repetidas dentro. Siente un escalofrío, pero no se detiene. Llegan a la cocina. El suelo está oscuro. La zona de la pared más cercana a la vitrocerámica es un cuadro expresionista de gotas de aceite. 

La ventana está abierta. Entra el olor de todos los detergentes del patio de luces. Huele a descuido.

Kevin coge una sartén sucia del fregadero y la friega sobre el resto de cubiertos, que pronto se cubren de un afluente de espuma blanca, aceite viejo y gel verde. La estática es tan pegajosa que Claudia pronto empieza a sudar. Nota cómo se le ondula el pelo. Siente deseos de quitarse la ropa. Se quita la boina. Pero no se atreve a pisar descalza un suelo repleto de (hor)migas.

-¿Vivís muchos en este piso?

Kevin ha depositado la sartén en la vitro. No la ha secado bien. Echa aceite sin esperar a que se caliente. El aceite flota sobre la fina película de agua que ha quedado en la sartén. Kevin no responde inmediatamente. Kevin no le dice que no lo sabe.

- No... pero nunca está vacía. Siempre estamos yendo y viniendo
-¿Entonces no os conocéis?

Kevin no responde. Abre la bandeja de la carne con un cuchillo. Claudia mira la bandeja fijamente mientras él comprueba la temperatura del aceite. Ella ve cómo una mosca está revoloteando alrededor de los filetes. Tiene hambre. Claudia también.

Claudia sobre la encimera falda por encima de las rodillas. Claudia manos sucias de sangre de carne de animal. Claudia, dientes, mordisco y desgarro, carne cruda.

Kevin no se sorprende. Ni siquiera dice algo. Solo deja de prestar atención a la sartén y se acerca a Claudia. Le abre las piernas y se coloca entre ellas. Coge un filete de la bandeja, con cuidado, y muerde con los ojos cerrados, saboreándolo como si fuera un delicatessen.

La falda de Claudia es de pana verde. Lleva unas medias de punto, grises, que terminan un poco por encima de las rodillas y unas botas marrones sin tacón. Con su mano libre, Kevin recorre el punto, el final y el principio de la piel. Acaricia el muslo de Claudia hasta chocar contra el algodón de unas braguitas poco propias de una persona que no tiene reparos en mostrar abiertamente su hambre. El aceite ha comenzado a calentarse y chisporrotea tímidamente en la sartén. La mosca ha caído dentro pero tarda en morir. Los dedos de Kevin se deslizan entre el algodón y la respiración de Claudia se acelera a cuarenta y cinco revoluciones por minuto. Se chupa los dedos. Relame los restos de carne. El aceite salta. La falda de Claudia se mimetiza con el medio. La piel de Claudia escuece, y quema, brilla. Se enrojece.

Claudia parece no darse cuenta de la cantidad de pequeñas ampollas que están brotando en su cuerpo, así como tampoco se da cuenta de la serie de kevins que han entrado a la cocina y se han quedado estáticos, en fila, como un código de barras, contra la pared.
Todos esos kevins como sombras, tan iguales y tan falsos, que más que caminar se deslizan, mientras una voz en off recita en bucle: vayan pasando, vayan pasando...


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