Cuál
fue muy sorpresa, cuando, semanas más tarde, recibía un correo de
Gsús proponiéndome publicar uno de mis poemas de La niña que
arrastraba un globo roto... en
Al otro lado del espejo.
Hoy he recibido -bueno, ha
recibido mi madre- en Logroño un ejemplar del cuarto número de esta
revista, en el que han colaborado gente a la que admiro muchísimo
como Óscar Esquivias, Safrika, Carlos Castán, Jorge Espina,
mi adoradaOlaia Pazos o Ángel Muñoz (Voltios) entre otros. Y,
entre tanto grande, en la página 81, los encantos de Molly.
Gracias al poder
teleportador del escáner y Gmail, mi madre me hace
llegar mi participación en la revista y yo os la hago llegar a
vosotros.