domingo, 24 de abril de 2011

Presentación de La Niña de las Naranjas en el Riff: EL BLOG COMO ENCUADRE.

Amigos! Os dejo lo dicho. Lo que he dicho. Lo que escribí para decir y he dicho esta noche en el Riff. Ese bar tan magnífico de Logroño. El único e imprescindible, regentado por Bosko I., poeta y buen hombre, que pretende hacer de este bar el Bukowski logroñés. Me lo he pasado de puta madre. Soy feliz. Os copio lo dicho y espero que os guste. Muchos besos a todos:






La niña de las naranjas. Origen y evolución de nada.

Se llama encuadre a la selección de la realidad 

que realiza el fotógrafo o el operador de cámara.


El blog como encuadre.


En verano de 2006 vi por primera vez un blog. Fue el de Laila (El amor es sólo sexo con palabras bonitas), que era un auténtico diario. La primera entrada que leí de aquel blog fue la publicada el 25 de agosto de 2006: Amor: Andrés vs Laila. Comenzaba: “Una de las cosas que realmente disfruto es caminar descalza por el departamento”. En aquella entrada transcribía una conversación completa con su amigo Andrés y vi en el diálogo, en el diario y en el blog algo muy nuevo: un nuevo género literario. Lúdico, híbrido e interactivo. Lúdico porque el autor del blog –en su acepción más primigenia- juega con la realidad y la ficción. Hablamos de bitácoras, pero se trata de diarios de ficción. Interactivo porque este juego no tendría sentido sin los lectores. Sin el vouyeur, sin el incauto que pica y comenta y sigue. El blog de Laila, de diseño simple (plantilla predeterminada de Blogger), tipografía básica y escasos datos personales (Laila; Sexo: Mujer; Sector: Arte; Ubicación: Estados Unidos; Libros favoritos: Neruda), era el ejemplo perfecto de lo que son las bitácoras en Internet: espacios públicos donde el exhibicionista emocional muestra –toda- su intimidad desde el anonimato. Si es completamente real lo que se cuenta o sólo placebo para voyeurs (fetichistas emocionales, como dice José Manuel Vara en la contraportada de mi libro) es lo de menos. El blog te permite ser protagonista de algo (decir algo cuando se habla de Internet puede ser perfectamente nada), redimir lo humano, convertirlo en producto de consumo gratuito. El diario tradicional, guardado bajo llave, conserva lo vivido, pero de qué sirve gritar si nadie escucha. El aliciente del blog son los lectores/seguidores/comentaristas. En el blog la intimidad cobra un cariz muy diferente. Del mismo modo que no puede haber realidad en el cine porque el encuadre mismo es manipulación – montaje de la misma; el blog es sesgo, manipulación y montaje de su autor: es el albergue perfecto del alter ego. Donde podemos ser como queramos ser/ queramos que nos vean los otros.

En su última entrada, en 2009, Laila dice que se ha casado con Andrés. Fin de la historia y fin del blog.

Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto...
Annie Hall. Woody Allen.


Camisa de Zara.
Falda de Skunkfunk comprada en Mandarina en las rebajas del 2005. 
Pocas pueden decir que caben en su ropa después de seis años. Ahí queda eso.
Panties de Calzedonia.
Botas Mustang. 



La niña de las naranjas.

La niña de las naranjas. Palabra de Awixumayita nace del blog que abrí en enero de 2007. Era mi primer año en la universidad. En Valladolid. Y vivía en una residencia de monjas. Nos conectábamos a Internet a través de un cable de red que nos cedía la hermana gobernanta previo pago de –no recuerdo cuánto- por todo el curso. Aquel primer mes de blog colgué ochenta entradas.

En el libro también se nota esa incontinencia. La mayoría de entradas que hay publicadas en él pertenecen a ese año y puede notarse que vivía una época de ilusión y novedades. Una ciudad distinta, una carrera que me encantaba. Pero también el toque de rebeldía inconformista. Qué coño hago yo viviendo en una residencia de monjas. Por dios, con lo que yo he sido. Que vengo de artes, por favor. Entonces vemos que la poesía es espontánea. Que el blog me da el poder de mostrarme Insensible y que además, y sin ninguna vergüenza lo grito, soy el exponente máximo, máximo exponente, del egocentrismo más explícito. Tan insensible que te siento Over Me pero yo tan fría que Desapareces.
Creo una etiqueta que se llama La vida moderna. Contiene escenas de la vida cotidiana de cualquiera a quien la rutina obligue a repetir cada noche qué tal el día. Bien mientras la cena se está enfriando. El contrapunto lo tenemos en Calladita y Pelirroja: la ñoñas de la clase. Una conversación entre dos amigos que concluyen que nos quedamos con los complejos de la infancia. ¿Vas a decirme que te tiraste a la ñoñas de la clase?
La novela fragmentada como literatura postmoderna o vagancia extrema. Sin Título (aún) es el título provisional de una novela que empecé a escribir y quise subir por “fascículos” al blog para enganchar a la gente. Al final quien no se enganchó fui yo y quedó lo que veréis en el libro. Labio inferior/ cuando cayó la sangre. Regreso al pasado, Ginebra y la decadencia del presente en la ducha. Hay una serpiente enajenada escupiendo agua, retorciéndose y separando la sangre que flota en la charca.

Hueco para el surrealismo, la escritura automática y Sexo en Nueva York. Tenía 19 años, qué le iba a hacer, flotaban aún retales de adolescencia. Mi madre! ¿Tomas café solo? Pagina treinta y tres: anoche soñé que estaba enamora­da de ti. Cassia Angustifolia. Telebasura. Follamigo. Es fácil hacerle callar. Pero ten por seguro que 3 son multitud (en este suelo lleno de hojas) .

Por supuesto, autobiografía (o diario de ficción?), aunque no prima en este año. Los tobillos de mi abuela me dicen que nací en la época equivocada. (Pero qué hipócrita pensarlo y haberme hecho blog sin tener apenas conexión). Parece que esté dentro de una película de David Lynch. Indignación por la mala educación: me pregunto si no estamos fomentando una cultura subnormal. Para al final enamorarme (qué tontería) y decir Let’s swing aunque me molesta que sean…


2008. Triunfo del amor. No hay tiempo para el blog. Pese a la escasez recuperé para este libro dos textos:
Orgasmos de plástico. Pequeño homenaje a Katriuska, un personaje de la red que administraba un blog erótico lírico vintage con títulos en ruso cortesía Google translate donde se preguntaba implícitamente: El placer, ¿ha de estar vinculado a la empatía?
El otro, Fuera de lugar: relato autobiográfico donde enumero varias cosas que encontré en lugares donde no debían estar. Por ejemplo, cuando encontramos un gato muerto en el patio del colegio.
2009. Desamor. El despecho, el dolor y la rabia me llevan a la escritura de diario como desgarro. Lo llaman ruptura –dice Christina Rosenvinge en su último disco- pero es desgarro.
Everynight before I go to sleep…me descubro tan sucia, con las uñas rotas y las puntas del pelo ultra picadas, el rímel corrido y un chándal que me regalaron con alguna compra de Venca que lo flipas de cutre. Patética. Sí, compro en Venca. Concept. Sus besos sabían a aspirina con vinagre. No pude contenerme. Consumismo como terapia. Energía negativa. De pronto oigo un clic y noto un descenso de mi cuerpo hacia la izquierda. Renacimiento. Dan igual las películas de Gus Van Sant, dan igual los renglones de un fanzine que nunca te vería a la altura, dan igual las canciones de Sufjan Stevens. Microcosmos. Resumen de mi experiencia como dependienta en una tienda de dulces. Qué paradoja trabajar amargada rodeada de caramelos. Una vida social basada en superficies y montones de caramelos de regaliz a precio de lechazo. Photofinish. Lo peor para el desamor es escuchar a Zahara. Recuerdo mis tonterías, mis silencios, las ganas de querer empezar algo y el miedo a no ser capaz de saber llevarlo. Mute. Me pregunto si el hecho de que yo quisiera la Barbie Hablemos Tú y Yo transcendiera a las típicas razones que llevan a una niña a querer una muñeca y no otra.
2010. Trato de saber quién soy en el sentido de conocerme y descubro que
a) Soy Machista. Tengo una cierta tendencia a romper cosas. Y a no saber recomponerlas.
b) Mi prima estudiaba en un colegio de monjas y yo llevaba unos vaqueros de la talla treinta y cuatro y una camiseta rosa sin tirantes. Los chicos del pueblo nos vacilaban, me aburrían y les insultaba con mi cachi de kalimotxo. Una de las amigas de mi prima le decía, tía, cómo mola tu prima.
c) Logroño makes me pop. Mal de amores. (…) van cerrando antros y abriendo bares.
d) Ya soy demasiado mayor (Old Enough). Pero tengo claro que Somos las que no envejeceremos nunca.
e) Estoy Estupenda, y lo sé porque noto que alguien me está mirando (se ha erizado el vello de mi nuca).
f) Yo soy el final de Lost. Me dieron, me dijeron, me propusieron. Hoy ondina, mañana sirena.

Puedes adquirir el libro escribiendo a info@edicionesemilianenses.com 



6 comentarios:

  1. Una pena no haber estado, me huebiera entantado escucharte. Te quiero.

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  2. Gracias! ojalá os pudiera traer a todos mis saraos! :)
    besitos

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  3. Me ha encantando lo que has dicho y cómo lo has dicho. Me uno,
    me hubiera gustado estar ahí.

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  4. Enhorabuena, muy buena presentación!!
    Me gusto la frase de Annie Hall, acababa de ver la peli.
    Saaludicos

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  5. Antes que nada, mil disculpas por no haber dado una vuelta por aca antes!

    Pero la vida me ha mantenido ocupada y me aleje del blog, unas vacaciones de el me han caido bien. No se si vuelva escribir, me gustaria pero tampoco me pienso forzar.

    Me encanto la entrada, me siento halagada que te haya gustado el blog. El hecho que haya sido el primero es bastante presion! Que bueno que no te decepcione con lo de la idea de los blogs y sus usos. Sabes, no se si alguien mas lo haya entendido asi, nunca nadie lo menciono pero creo que tu entendiste el proposito de lo que escribi y eso es otro halago.

    Gracias. Estare dandome una vuelta por aca, mujer.

    Un abrazo

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