miércoles, 30 de enero de 2008

Equivalentes para idiotas.

¿Por qué salen dos cosas parecidas al mismo tiempo? Porque el vulgo pide alternativas a lo que les queda grande.

Vemos de este modo que se estrenan películas de carácter similar a la vez o con una distancia temporal muy breve.

Recordemos, por ejemplo, el caso de Antz y Bichos. Ambas de animación, ambas de hormigas. La diferencia principal es que la primera está dirigida a un público adulto, de ahí que tenga escenas demasiado duras como la batalla contra las chinches grandes que sueltan chorros de ­ácido y el cruel asesinato a manos de un matamoscas (de esos de toda la vida tan antihigiénicos que usan nuestras abuelas) de una avispa. Pero lo más importante de esta joyita de la animación es el trasfondo bakuniano a favor de la libertad (de elección) del individuo.

Soldados, ya veis lo peligroso que es el individualismo: nos hace vulnerables.

Bichos no la considero un filme para idiotas simplemente porque el público al que está dirigida es el infantil (y a mí personalmente me mola... la película, no el público infantil, se entiende). Tiene toques de humor, cositas tiernas en pro de la amistad y todo eso que tanto pone a los de Pixar y enfatiza el poder del pueblo unido. Una hormiga sola no puede hacer nada, pero millones de ellas pueden ser letales. Blah, blah, blah.

Bah, pasando de esto nos encontramos con dos filmes coetáneos de terror: The Haunting y House on Hunted Hill.

Me es difícil decidir cuál de las dos es el equivalente para idiotas de la otra... Muy a mi pesar supondré que es la segunda, aunque si he de ser sincera confieso que es mi película de terror preferida de los últimos tiempos.

No, rectifico. Hubiera sentenciado a este filme únicamente porque tiene escenas sangrientas y desagradables, pero no es de esto de lo único que está hecha esta peli. Recordemos, por ejemplo, el comienzo del filme en el parque de atracciones, concretamente la escena de la montaña rusa. Te quedas como “¿qué? ¿es posible que haya p­asado lo que creo?” Sin contar con esa heladora iluminación y la personalidad de todos y cada uno de los personajes, excéntricos, geniales. Sobresaliente desde la cabecera hasta el final finalísimo de después de los créditos.

The Haunting, en cambio, es todo ternura envasada en una mansión
encantada. Si los fantasmas
de House on haunted hill eran locos y psiquiatras, los de esta peli de terror familiar son huerfanitos pidiendo un poco de atención. Además los protagonistas no podían ser más buenos: Catherine Zeta Jones, Owen Wilson...

The Haunting está chula, no digo que no, y los efectos especiales, en especial la cama que atrapa a la Zeta, no tienen desperdicio. Pero, joder, House on haunted hill… es House on haunted hill.


Y del terror a los diarios eróticos de lulús del dos mil que tan de moda se pusieron hace unos años.

Me refiero, cómo no, a Melissa Panarello y a Tamara Faith Berger y a sus novelas Los 100 Golpes y Lie With Me respectivamente.

Vale, antes que nada debo reconocer que la novela de Tamara Faith Berger no la he leído (y mi cumpleaños es el trece de marzo). La que sí leí y me encantó fue Los Cien Golpes, una tarde de abril de dos mil seis. Ahora bien, Melissa P, título de su adaptación al cine, es, más que otra cosa, un insulto en toda regla a la autora del libro. Da vergüenza ajena ver a María Valverde protagonizando este filme que se escapa de todo lo que representa la novela y a Geraldine Chaplin haciendo las veces de una abuela inexistente en los diarios. La película se convierte en un drama italiano sobre la relación de tres generaciones de mujeres donde la única racional parece ser la madre, pues es l­a que no toma parte en las estupideces de la abuela y la putita del tres al cuarto que representa María Valverde.

Melissa P, la de verdad, tal como se describe en la novela, es descarada y sabe llevar con clase unas medias bajo un minivestido aunque acabe sin bragas en el asiento trasero de un coche con su profesor de matemáticas. Melissa P, la del diario, no menciona en el mismo a nadie ajeno a sus relaciones sexuales. Porque la Melissa que retrata Panarello es una adolescente egocéntrica e impúdica que mira con insolencia la obscena hipocresía de su pudorosa ciudad . En las líneas que componen Los Cien Golpes no hay ni rastro de su familia, salvo pequeñas menciones que no son relev­antes para la historia, y al único amigo que presta algo de atención es un chico gay que se disfraza de mujer para deleite de otros y del suyo propio. Los Cien Golpes es una confesión en toda regla que podría haber derivado en un sicalíptico film sin precedentes. Pero se conformaron con hacer una ñoñería para quinceañeras vírgenes. Yo me partí el culo viéndola antes de enviarla a la basura.

Lie With Me, en cambio, es arriesgada y sin censuras. No puedo compararla con el libro pues, como ya he dicho, no he tenido el gusto de leerlo (mi cumpleaños es el trece de marzo), pero a nível fílmico, personalmente, creo que se sale. Hay quienes me han dicho que no es más que una peli porno para tías, ¡pero ellos qué sabrán lo que es el porno y lo que nos gusta a las tías! Y alguna me dijo “me recuerdas un montón a la protagonista, parece que es la historia de tu vida”; palabras que me quitaron el sueño hace un tiempo.

La protagonista, Leila, es interpretada de forma magnífica por Lauren Lee Smith (The L World), y el chico con el que miente es David, interpretado por el modelo Eric Balfour, que está tremendo. El argumento de esta peli podría definirse con el título de una de las canciones que componen la banda sonora: I want you to love me (but you just let me go), de Jonny Gee Rogers.

Como tengo la peli a mano, a continuación os dejó con algún cachito del monólogo interior que da comienzo al filme:

Leila:

- He visto cómo el placer toca una polla y hace que un tío parezca que no va a volver nunca. El placer le atraviesa por completo. Sé cómo follar y cómo conseguir lo que quiero, pero mi placer nunca brota del todo. Incluso cuando llego al éxtasis hay partes que quedan atrapadas dentro. Es como si el placer me agarrara el estómago removiéndolo por dentro. Necesito sentir como nunca he sentido.

- No estoy enganchada al peligro o enganchada al sexo y nadie me metió mano cuando era una niña, pero en ocasiones no veo si algo es seguro hasta que pierdo el control. De rodillas, la primera vez, recuerdo haber tenido todo ese pelo en mi boca. No creí que se sentiría así, y aquel chico siguió machacándosela en mi cara diciendo: por favor, por favor, por favor. Parecía una chica. No sabía si debía cerrar los ojos o mantenerlos abiertos, pero todo sucedió muy deprisa. Miré hacia arriba y vi su cabeza tambaleándose y supe que era feliz porque repetía mi nombre: Leila, Leila, Leila. Y alejó la mano que me cogía por la nuca. ¿Y sabes qué hice? Me levanté y eché a correr. Es lo que pensé que debía hacer. Simplemente corrí y seguí corriendo muy deprisa.

Por último: El Ilusionista es el equivalente para idiotas de Truco Final. El prestigio. En serio, no sé qué podría decir... La primera es prácticamente una telenovela. Si bien es cierto que Eduard Norton, como siempre, lo hace bien... porque es Eduard Norton y Norton sabe... Los trucos de magia son un tanto esperpénticos y la historia sobre la cual gira el filme es un pastelón de tomo y lomo sobre el primer amor, la princesita y el chico pobre. Lo mejor de esta peli... el final. Pero claro, El Ilusionista es una buena peli hasta que vemos a Hugh Jackman, Christian Bale, Scarlett Johanson y David Bowie en la fabulosa Truco Final. El prestigio. Engaños, trucos, electricidad y mucha rivalidad. Es difícil decidirse: ¿Hugh Jackman o Christian Bale? Qué más da, si al final lo cierto es que, por mucho que intentemos descubrir dónde está el truco, lo que queremos es que nos engañen.

Y después de este análisis




– al cual espero arremetáis furiosamente con vuestras opiniones pro-Norton – os dejo con otros ejemplillos de equivalencias para idiotas:

El síndrome de Ulises como alternativa a Aída, por ejemplo. La mayoría de cositas de antena-3 son equivalentes (para idiotas) a productos de Telecinco...

Clerks 2 para idiotas más idiotas que a los que iba dirigida Clerks. No son coetáneas, pero basta ver (y comparar) para saber qué quiero decir...

Las crónicas de Narnia y La Brújula Dorada; Scarface y El padrino; Melendi y Estopa; Marta Sánchez y Madonna; David Bisbal y Ricky Martín; Hospital Central y Urgencias; Infelices para siempre y Matrimonio con hijos; amar en tiempos revueltos y Cuéntame; Buenafuente y Wyoming; Nicole Kidman y yo...

martes, 29 de enero de 2008

de versos con limón para calmar este calor meloso

Noches de insomnio, de miedo a la eternidad de lo inexistente. Angustia entre respirar y no, al escuchar el latido del corazón que se escapa entre las sábanas, al reflejo de la ventana sobre esta oscuridad. Lágrimas secas bajo los ojos, hacia la barbilla. Un murmullo.

Un portazo, precedido de un adiós inverosímil, de versos con limón para calmar este calor meloso.

El niño ha caído al agua y no sabe nadar. Al sacarlo de ahí no es más que un muñeco de trapo, diminuto y frío, que cabe en la palma de tu mano. No eres capaz de mirarlo. ¿Quién muere? ¿Quien se ha ido o quien olvida? ¿Ha muerto o sólo lo has matado con recuerdos que no existen?

Un portazo.
El viento, agresión al silencio. Al olvido.

jueves, 24 de enero de 2008

Los del Carrefour



Me dieron un cupón descuento del cincuenta por ciento en un MP3.

Un descuento en un mp3. Un mp3 con sus 2GB, su radio FM, su pantallita.... Y me emociono diciéndolo porque el mp3 que yo tengo – y que no llegó a costarme ni 20€ - tiene 1GB y no tiene ni radio ni pantalla:

Pero tiene clase, ¿eh?

La cuestión es que voy a ayer al Carrefour, me dirijo a los mp3 y veo uno:

Marca Bluesky, 2GB, 49 euros. Punto pelota, lo cojo y me voy a caja.

- No es el mp3 del descuento. – Me dice la Jenny que hay en caja.

- ¿Cómo que no?

Llama por teléfono y con su voz de pito dice:

- Pero que está aquí la chica con el mp3 de la oferta y no me deja hacerle el descuento.

Llega otra Jenny, más fea que Picio, en patines, haciendo el mongui por un centro comercial. Al menos ya no es tan patética como hace un mes, cuando iba vestida de mama noel. Mira el mp3, mira el cupón, mira con cara de interrogación y al final dice:

- No es el del descuento. Aquí pone 6607, y el mp3 que has cogido es el 6608. Entra otra vez y busca.

Manda cojones.

Entro otra vez y busco otro mp3 Bluesky de 2GB, que cueste 49€. Sí, los hay: son como el que he llevado a caja... así que regreso a la caja de la Jenny.

- Nada. Que no hay nada.

- ¿Se lo lleva entonces sin descuento?

- ¿Pero qué dices? Anda, devuélveme el descuento por si acaso.

- Bue...

Y me voy mirando el descuento, mirando concretamente el 6607 y diciendo, pero qué hijos de puta.

Por otro lado, deciros que La Rusita ha vuelto, por si puede interesarle a alguien...
Por ella inserto este vídeo:

Ala, a cascarla.

martes, 22 de enero de 2008

#10 Ilyena

Pero es tan dificil no caer...

Y me dejé llevar...
Dije, por qué no, y le dejé pasar.
Y por qué no, y le ofrecí algo para tomar.
Y por qué no, y puse mis canciones, y le enseñé fotos de Petropavlovsk. Y, por qué no, pensaría él...
segundos antes de besarme.
Era la tontería, la excusa para dejarlo.
Pero, ahhh..., fue tan placentero.

El apartamento está vacío. Tan vacío que hay eco.
Tan vacío que sólo verlo da frío ,y evoca soledad.
Mis labios se abren, como dos ramas. Rama de conjunción que se parte en dos, porque tocándote estoy negando a una variable... que está satisfaciendo a esta valuación, que soy yo.
Saber que no debo hacerlo, este remordimiento tan jodidamente excitante, me está llamando la atención disfrazado de calambres.
Recorren toda mi piel, pero tú los matas con caricias, reavivando una lujuria oculta, incandescente; escalofríos que me hacen arder.
Más que besarte... te quiero morder.
Y tú, dime, ¿qué vas a hacer? Quieres hacer conmigo cosas que nunca has hecho. Cosas que no has podido hacer con ninguna otra... Y sabes que conmigo sí que puedes. Lo intuyes, lo supiste desde el momento en que me viste por primera vez. Maldita sea... de ti pensé lo mismo.

Me tienes atada a la cama, a tu alma; mis ojos vendados, tampoco puedo tocarte.
Me pides que te hable en mi idioma, но я не знаю то, что я могу сказать Вам, mientras susurras con tus labios hormigueos de placer en la cara oculta de mis muslos. Sentir el calor, como tu aliento entra en mí.
Fóllame antes de que me arrepienta...

Quiero... De alguna forma lo necesito. Pero no te veo, no sé quién eres realmente. Es como antes. Hay silencio.

La música ha parado. El aire se ha tensado en la habitación.

Poco a poco todo revive, recobra el movimiento. Más rápido, por favor, susurro a un hombre a quien no puedo ver, pero al que siento como si fuera parte de mi ser.
Te noto encima de mí.
Siento que me derrito, que dejo de ser humana. La verdad es que ni siquiera me reconozco como animal. Sólo percibo tu olor, tus manos agarrándome las muñecas, intuyo tu mirada fija en mis pechos encendidos; intuyo cómo te excitan mis gemidos. Te gusto tanto que quisieras matarme.
Me gustas tanto que quiero matarte. Pero no te veo, no estoy segura de quién eres.

¿Y si me equivoco?

Si más que mal me estás haciendo bien...
Hoy me tienes para ti, maldita sea. Eres mi maldita tentación... a la cual he sucumbido... Quizá.

Esta es mi primera pequeña muerte...



¿Qué es el ocho? Un cero con cinturón.


Me da igual lo tristemente fan que suene esto:

The Mars Volta ME PONEN

Hace año y medio, hablando con Raúl sobre MarsVolta en San Mateo, concluimos que...

Cicatriz es un orgasmo.

Cicatriz es un orgasmo. Escuchar Cicatriz es como llegar al climax y quedarte inconsciente, al borde de la muerte. Televators es el momento de después, lo tierno, tranquilo, el cigarrito... Y The Widow es la ruptura, las ganas de romperlo todo, de gritar. The Widow es un orgasmo en soledad. Un grito ahogado, la piel de gallina, recuerdos, fotos quemadas, apretar los dientes, quedarte en blanco, helarte de frío, (and I hear him, every night, in every scream, let me die, cause I’ll never sleep alone) es querer arrancarte el pelo, golpearte en la sien para olvidar, para dejar de repetirte (tonta, tonta, tonta), The Widow es un suicidio lento, tan placentero que sólo piensas en: o me muero ahora mismo o me quedo en este estado agónico para siempre. Me recuerda a la sensación que experimentan los gatos antes de morir, que ronronean. Debe de ser algo así como el placer de la muerte. Después viene Concertina, que es la borrachera, quizá un polvo rápido y la resaca del domingo. Concertina es asomarte a la ventana y pensar, ¿y qué si es ahora?

De-Loused In The Comatorium, Frances The Mute, amputhecture…

Pues si el primero fue un orgasmo THE BEDLAM IN GOLIATH entra por todos los poros de mi piel.

Los seis minutos y cuarenta y cuatro segundos de Agadez son...

¡NECESITABA ESTE DISCO! ¿Para qué más? Ya está, The Bedlam in Goliath el mejor disco del 2008 y The Mars Volta proclamados como el clímax de la perfección.

Mars Volta son un grupo para los años pares, (que son los tristes, los dramáticos, los deprimentes, los inspiradores...)

13/03/1988. 1+3+3+1+9+8+8= 33, 3+3=6

El dos mil ocho me viene como un orgasmo en forma de disco.

The Mars Volta

son Febrero, Marzo y Abril.

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