sábado, 19 de abril de 2008

Mal que nos pese nos han corrido hoy a hostias en el patio del colegio.

Para reírse de nosotros cualquiera vale. Cualquiera que nos turbe con un rabo vibrador.
En este momento la lluvia se ha calmado. Ya no nieva en abril, ya no hace frío en verano.
Por qué no vuelve el otoño con gotas de lluvia y hojas en el suelo, roídas por el vendaval de silencio, de tumbas, de muertos.
La muerte, como el sexo, ha acabado banalizada. Es todo culpa de los emos.
Yo sólo quería romper las reglas. Yo sólo quería bailar escribiendo.
Recuérdome llorando frente el enorme espejo del baño mientr­as sonaba how this will end de Devotchka. Y era llorar por llorar; llorar por impotencia. Porque sabíamos cómo iba a terminar y no podíamos hacer nada.
No sabemos interpretar las señales, ni los sueños.
Sólo sabemos tomar aspirinas y perforar nuestros cerebros.

3 comentarios:

  1. A veces somos incapaces de interpretar la realidad. Por eso ya no nieva en abril y el otoño es efímero, por eso de vez en cuando nos zurran.

    Besos en silencio

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  2. Por que hemos intentado hacer del anillo un cuadrado y nos ha salido un aborto y ahora todo anda patas arriba... impotencia quizás, y quizás también vergüenza por saber que compartimos especie con los mongos que han mandado todo al carajo por pelas y con los emos también ¡Yiecks!
    Por cierto, ¡Mola el nuevo diseño de tu blog! Ese azul casí celeste va de PM con las naranjitas volando. Es como una estampa de verano.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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