martes, 25 de noviembre de 2014

Cortar el agua

Os comento. Desde hace unos días pido por FB (oh, sí, he vuelto, y más adicta que antes, incluso) que la gente me dé frases para escribir algo. Así, "mucha guerra solo vale para la guerra" que utilicé en Lucky Pup, me la dio Hamed Enoichi, y "y llegó el agrimensor" de Poner puertas al campo, fue cosa de Eva Monogatari. 
Esta noche, Diego Lebedinsky me propone "Cae la lluvia en mis zapatos" y Javi Gomis, tira por el verso: "La sed se vuelve espejo/ y tú/ bebes". Hey, ho, let's go.



El colibrí es capaz de mover sus alas 55 veces por segundo mientras está quieto.
 Fuente: El increíble aleteo del colibrí, a cámara súper lenta.
 

La fille sur le pont. Patrice Leconte, 1999.




Ante todo, que no llueva esta noche. Hemos puesto a tender ya toda la ropa y solo nos queda lo puesto sobre la mesa. Tú el cuchillo, yo el espejo. 

Introduces el cuchillo muy suave, sin llegar a tocar el plato. No haces ruido cuando comes. Me mantienes en silencio. La espalda recta, los hombros quietos. No como para no romper la estática. Somos una foto que miraremos con nostalgia. Y esta foto

tiene su contrario en mi espejo. 

Este espejo que muestra un perfil inverso, nos tiene respirando en un abrazo. Hay un humo que lo envuelve. La mandíbula se abre para aspirar del cigarrillo y susurrarte una canción al oído. Se mueve el disco en el plato y calma tu sed la lluvia que dejamos entrar por la ventana, que dejamos mojar toda la ropa.

Pero en la foto, la lluvia solo se intuye en mis zapatos. Nunca sabrás que dejé caer el vaso. Nunca verás el agua bajo la mesa. Pero te llevarás el vaso a la boca y encontrarás la sed. 

Mi sed, en el espejo. La tuya, en el vaso. 

Me meto en el espejo como el animal que lame el agua, pero es el agua en este caso quien me traga a mí. 

Tú te elevas y te asustas y tiras el vaso sin soltar el cuchillo. 

Empiezan a escucharse las primeras gotas contra la ventana y tratas de introducir el cuchillo en el espejo. Pero el espejo es líquido y bajo el agua no podrás mantenerte en un punto, como en el aire el pájaro aletea para quedarse. 

Paso las horas buscándonos en el espejo de esta foto, pero solo me veo a mí, con el rostro inexpresivo mientras tú cortas la carne. 


No te diste cuenta. 

No viste venir la lluvia. 

No supiste calmar la sed. 





3 comentarios:

  1. Estás en plan prolífica, por lo que veo...
    Bien por ti!!

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  2. PUes salen unos resultados muy bonitos con las frases que te dejan, me gusta :)

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  3. Me encanta cómo consigues estremecer siempre.

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