viernes, 2 de marzo de 2012

march, spring, melancholie

Estrella de mar entre colillas a los pies de un árbol en Richard-Wagner-Straße




Después de haber permanecido despierta durante casi 40 horas seguidas, decidí obligarme a cerrar los ojos y dormí. Si hay algo que me gusta del insomnio -a parte de que los días parecen más largos y parece que el tiempo pasa más despacio- es que a causa de que la mente esté tan cansada, y después de pasar unas horas en un periodo casi de viaje astral en vigilia, los sueños suelen ser mucho más vívidos e intensos. Vamos, que se duerme poco, pero lo poco que se duerme se disfruta.

Anoche, tras casi 40 horas de vigilia continuada, soñé que era una sirena, y en el sueño no pasaba nada, sólo nadaba y nadaba y nadaba. Cuando desperté sentí el frío y la angustia de no ser tan libre y notar este pulso de estar viva que sólo me indica que seré muerte.

Le pregunto a O si a él no le da miedo. Me dice que no es cuestión de lamentarse toda la vida porque vayamos a morir, que hay que tratar sólo de vivir bien. Y yo no entiendo cómo se puede vivir bien sabiendo que sólo vamos a morir.

Como si fuéramos objetos animados.

Sale el sol en Bayreuth. Como si la primavera hubiera llegado de pronto, y es esto, la primavera y no la niebla, lo que me recuerda a Valladolid.

Salgo a pasear de nuevo el abrigo verde, después de tantos meses con ese horrible plumas informe negro, las john smith de imitación y la boina naranja. Como si los colores nos dieran la energía positiva que necesitamos para seguir vivos. Hofgarten repleto de niños, dando fe del aislamiento al que nos condena el frío (a veinte grados bajo cero). Me acuerdo de la primavera en Valladolid. Las tardes en la playa con Pat. La Fanzine. El insomnio compartido con collages, poemas y dibujos. Me acuerdo de la noche que bajamos a pasear, con Portishead sonando en el móvil de Pat, dando a todo un sentido lyncheano, o la noche que bajamos el día que Salerm me decoloró y cortó la melena negra, y nos fumamos un peta tranquilas en los columpios de Poniente.

Paseo mi condición de humana por Bayreuth. Caminar me resulta cansado con un cuerpo tan pesado. Fumo. Me deterioro. Es marzo. Es primavera. Melancolía.
Porque la vida que tengo -siempre- nunca es la que quiero vivir.  

2 comentarios:

  1. http://www.filmica.com/jacintaescudos/archivos/008226.html

    Besos, guapa.

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    Respuestas
    1. joder, no podía ser ma´s indicado. absolutamente.
      besos, pretty

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