No queda nada.
Me despido de ti, tú aún dices adiós o ya nos veremos mientras yo me voy alejando en esta tarde de julio, con un look que oscila entre Clara de Noche y Uma Thurman en Pulp Fiction.
Mientras camino, hacia una terraza donde me espera gente nueva, con quienes apenas comparto gustos o inquietudes, relamo mis labios y noto un triste sabor a indiferencia. ¿Dónde esta´n aquellas ganas de llorar de abril? ¿el dolor agudo de marzo? ¿la agonía etílica del último martes? El odio, los celos, los intensos te quiero de hace un año, mis no quiero volverte a ver o te odiaré toda mi vida.
Ya no te quiero. No queda nada. Y me siento bien.
Me alegro de haberte vuelto a ver.
sábado 11 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






8 críticos cítricos:
Pues no entro para escribir nada, sino para compartir contigo un premio. Tuyo es y lo verás en:
http://reinolibredelprestejuan.blogspot.com/2009/07/premio-blog-de-oro.html
Nada es algo. Ritmo roto. Muy bueno.
Que te dije...
el tiempo es mano de santo para esto del desamor.
Me alegro de que te sientas mucho mejor. Por cierto, tenemos pendientes unas birras.
Sea como sea, yo también me alegro de haberte vuelto a ver.
awi, me alegro!!me gusta como transmites...y lo nítida que eres.
crac, otra vez desde una tarde cerrada y exprimida por dos fugitivos que se separan.
que bonito el comentario del anonimo I, parece una novela venezolana esto por dios! :P
El desamor no existe.
Publicar un comentario en la entrada