martes, 10 de abril de 2007

10 Años

El 11 de mayo de 1997 aconteció un hecho que marcaría un antes y un después en mi vida. Atención al dato: tenía nueve años e hice la primera comunión.

Sí, niños míos, increíble pero cierto.

Recuerdo que íbamos por la calle después de tal evento y mis padres se besaron. Mi prima Beatriz, un año más joven que yo, exclamó “mis padres nunca se besan así”.
Lo que mi prima no sabía, pero yo sí, es que aquel beso no existía.
No era real.
Mi comunión sólo fue una tapadera, una excusa.
Una prórroga.
Conmigo vestida de blanco, con una iglesia de por medio, una buena comida y toda la familia reunida (los torcuatiños y los bañejos), podría darse el caso de que el Espíritu Santo bajara del cielo convertido en un Valentín reconciliador impidiendo que mis padres se divorciaran.
Mi abuela materna me creó un complejo: “Pero qué pelo llevas”.
Mis tíos estaban hundidos: nos regalaron un puto peluche del veinte duros a cada prima. Con lo bonito que hubiera sido ser la protagonista.
Al poco tiempo, esa mierda de peluche fue a la basura.
Para colmo, después de comer, apareció la tuna.
Era mayo. Faltaba muy poco para las vacaciones de verano y sólo dos cosas rondaban por mi cabecita: la imitación de las Spice Girls el último día de clase en el patio del colegio, y la inminente separación de mis padres.
Lo tenía muy bien asumido: las discusiones de todos los días terminarían de una puta vez y yo comenzaría una nueva vida con mi madre y mi abuela en Baños De Río Tobía, en donde mi tío Manuel, eterno admirador de Pink Floyd, me decía: “dentro de unos años pensarás que cómo coño podías escuchar esta mierda, cuando te reencuentres con un cd de las Spice Girls”. Me tenían harta, siempre con sus vinilos de Pink Floyd, o los cassettes de The Housemartins y Elton John de mi madre.
Mi padre prefería a La Polla; era más que predecible que aquello no funcionara.
Mi madre no dejaba de dibujar mientras escuchaba a Patti Smith o Kate Bush.
Heredé el gusto musical de mi madre.
Y su inseguridad. Sus celos. Sus nervios.
Sus complejos.
Heredé la incapacidad de ser fiel de mi padre.
Pero sobre todo heredé la timidez.
El silencio de mi tío.

Me hizo mucha gracia cuando Carmela interrumpió la comido de ayer para decir: “El 11 de mayo será la fiesta de la Niña María”.
Toma ahí: La puta fiesta de la residencia.
El día de los días. +o(
Para ver a mis compañeras, como en las mejores galas, vestiditas de Dolce & Gabanna, y llevando como llavero al súper novio pijo guapo como broche de oro de sus complementos.
Comienza el espectáculo: la competición de la vergüenza. Dejando, como dice mi coleguilla Manuel, que nos mueva la envidia.
Se proponen temas de decoración para la fiesta: Van desde Hawai hasta Rebelde Way, pasando por una propuesta romana...
Voy yo, que ni siquiera pienso aparecer por la residencia ese día, y recordando el fracaso de la fiesta de los ’70 en Logroño, escribo: PSICODELIA, para ver si las gafo.
Debajo, Sara escribe con decisión: Cabaret.

¿Alguna otra sugerencia (o razón convincente que me anime a quedarme a la puta fiesta)?

9 comentarios:

  1. La palabra coleguilla delante de un nombre incompleto apesta.10 de abril de 2007, 23:39

    Si me estas diciendo que es una fiesta en una residencia de mujeres y monjas en la que no hay hombres y ese dia van a ir parejas de mujeres ese lugar solo lleno de olor de mujer pues la razon para que te quedes seria prenderle fuego al recinto.

    Juan Manuel.

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  2. Pueden venir tíos, Manuel. Te invitaría, pero tendrías que venir de traje... y no te veo, la verdad.

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  3. Yo tengo un traje, nuevo y sólo usado una vez...
    sería una pena que no se usara más.

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  4. Como que la fiesta de los 70 fue un fracaso? jejeje, fue incluso peor, fue como la caida de la casa huser, pero la verdad es que al menos yo me diverti, solo que no tenia nada de fiesta, era mas bien botellon en un sitio nuevo, alcohol, gente desconocida y apartada, unos sentados encima de otros y chicas malhumoradas, ah! y un GATO!, la verdad es que lo tenia todo y nada a la vez, ni musica, ni disfraces, ni baile ni juegos...

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  5. -Hola, buenos días, ¿Está ocupado?
    -Sí siempre lo está
    -Entonces puedo, ¿no?
    -Por supuesto, No es mío.
    Sólo era un día más de primavera, uno de esos en que salía a pasear por el Campo Grande, y luego sentado en un banco leía mi periódico, uno de esos que reparte por la mañana el chaval de la gorra en la esquina, con tanto desánimo como eficacia, me resultaba increíble que de tal inmenso caudal de gente, nadie se quede sin su periódico matinal, parece como si de repente se convirtiera en cefalópodo y le surgieran nuevos brazos para repartir y dar abasto con tan inmensa demanda.
    Todo eso ya lo viví, quizá la mañana anterior, y quizá también la anterior de la anterior, y quizá la anterior de… hasta saturar mi cuerpo y mente de las rutinas propias de un recién jubilado. Triste, pero es así no puedo resistirme al encanto del Campo Grande, para mí sobre todo en esta época es el lugar de Valladolid con más carga sexual, y mis pulsiones ahora en primavera se hacen más latentes y difíciles de controlar. Los pavos reales están con su formidable plumaje de primavera abriendo su llamativa cola como si de un abanico se tratase, los palomos están más hinchados, los gansos se yerguen aún más como si quisiesen picar las nubes, y yo, ¿yo qué hago? , pues parece ser que ir contra natura, porque si el macho lo que hace es hacerse mas notorio para llamar la atención de la hembra…, ¿Por qué cojones me escondo detrás de esta mierda de periódico que ya he releído cinco veces?, entonces me decido de desencadenarme de ese maldito diario y me lanzo a “pavonearme” por el campo Grande, el paseo está bien y me reconforta pero hasta ahora sólo he podido encontrar dos gays tocándose el paquete a mi paso ( señal común a todos los gays del campo grande para hacer presa) , no es el momento para hacer uso de mi bisexualidad, ¡Necesito una hembra ya!, y sí, parece que por fin se arregla el día y allí a lo lejos se atisba una preciosa morena, ella es mi elegida, pero ¡Mierda!, ¿Qué hago?, ¿Cómo la entro?, si tuviera aquí ese maldito periódico…, y entonces intellectus apretatus, discurrem quae rabiam y me vi iluminado quizá por el deseo, pensé que sería demasiado torpe entrar a esa fabulosa fémina con archiusado hola, aunque igualmente sería tosco soltar una pregunta de primeras, por eso hice uso de mis paseos no en balde por dicho parque
    en los cuales me instruí por los letreros en los que se especifica la fauna que allí habita, por eso me decidí definitivamente por un primer contacto con una afirmación, y le dije “Son fochas comunes y en época de reproducción son muy esquivas, así que es mejor que los gusanitos se los lances en lugar de intentar dárselos directamente ”, a lo que me veo respondido con una cara de admiración total y una respuesta en un Castellano nefasto “color muy bonito” era rumana, estaba claro había que reaccionar pronto y en esas cosas soy un hacha así que sonreí y asentí, no sé muy bien si ella me habría entendido pero sí que le había impresionado. Después de un rato allí en el estanque mirando fochas y demás aves palmípedas, nos decidimos a dar un paseo, era evidente que había feeling y aprovechábamos cada mínima oportunidad que nos brindaba la conversación para mantener contacto físico, un roce de manos, pedirle gusanitos para los patos y en ese trasiego de gusanitos aprovechar para acariciar sus manos, todo valía, era ella y por ese momento la amaba. Todo camino lleva a roma y en este caso un banco en el camino me llevo al cielo, allí nos besamos, acaricié de una manera formidable
    nos impregnamos el uno del otro al máximo y entonces llegó el momento y me decidí a discurrir mi mano por debajo de su vestido, qué sensación, fue magnifico juguetear con mis dedos entre sus bragas buscando cual raíz la humedad y el calor de su coño, pasamos un espléndido momento donde mis embestidas eran recibidas por su sexo de terciopelo, parecía no acabar nunca, era la sensación que nos imbuía como si estuviéramos en el parnaso, pero llegó el fin del amor, ella se subió las bragas, yo me guardé la polla nos besamos para despedirnos para siempre, ella comenzó a caminar y yo también hasta detenerme en otro banco que encontre ocupado por un viejecito leyendo el periódico.
    -Hola, buenos días, ¿Está ocupado?
    -Sí siempre lo está
    -Entonces puedo, ¿no?
    -Por supuesto, No es mío.

    ASI TE GUSTA MAS?
    UN BESO AWY

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  6. Si tubiera que ponerle un adjetivo a la entrada sería realista. Muy humano, no estoy del todo seguro sobre si es de verdad o no aunque creo que si, pero me parece de lo más cotidiano, aunqe no por ello más suave. Curioso.

    Esa comunión...el paraiso de los niños mal criados, el dia donde los padres les dan todo su amor envuelto en papel de regalo. Por si eso no fuera poco esta el hecho religioso de haer la comunión, aunque ahi ya no entro...mejor dejarlo a oscuras...

    Saludos desde el otro lado de algun sitio.

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  7. Aiiii, que tema más acojonante: la música y la incompatibilidad amorosa.. tendrá tanto que ver? necesito una respuesta.

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  8. Todo abanico musical es posible... La s personas fallamos mas.

    Mis ultimos descubrimientos musicales son Pure Reason Revolution y Black Mountain... Noadecuados para segun que fiestas me temo.

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Entradas y Comentarios