lunes, 19 de febrero de 2007

Envidia


Sabía que todo lo que una donante decía acerca del amor era mera banalidad escéptica sin conexión.
Pudriéndonos sin control, por bosques de enebro y alamedas de frutica simposiante.

No son las hojas, estas de todo a cien, que son tan malas que se rajan con facilidad. Como Vanexxxa.

El olor dulce me envuelve, ¿por qué huele dulce si nada de lo que escribo lo es?
No quiero que me admiren, porque yo no puedo admirar: sólo envidiar.

La envidia me corroe, me mata, me aísla.

Os tengo envidia; envidiar por envidiar,

Todo el mundo está mal, y yo incluso envidio ese dolor.
Incluso tengo envidia de vuestros ojos llenos de lágrimas, envidio vuestro sufrimiento. Envidio un dolor tan grande capaz de hacerte sonreír.

Mira lo tonta que es, la pelirroja envidiosa.
¿Pelirroja...? mmmmmm... ahora que me miro: se me está aclarando el pelo.
Genial,
Topicazo,
Ahora, a parte de ser tonta soy casi rubia.

Tengo hambre: me comería un arsenal de patatas fritas.

Envidio las dieciséis tabletas de chocolate y tus caderitas.
Envidio que te quieran.
El trasfondo... tu dolor, no lo veo. Y por eso te envidio aún más.

13 comentarios:

  1. "Cuentan que una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades del ser humano.
    Cuando el aburrimiento bostezaba por tercera vez, la locura como siempre tan loca propuso: “Vamos a jugar al escondite”. La intriga levantó el ceño extrañada y la curiosidad sin poder contenerse preguntó:
    ¿Al escondite? ¿Y eso cómo es?
    Es un juego, explicó la locura, en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón, mientras vosotros os escondéis, y cuando ya haya terminado de contar, el primero que yo encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
    El entusiasmo bailó secundado por la euforia y la alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la duda, e incluso a la apatía, a la que nunca le interesaba nada.
    Pero no todos quisieron participar, la verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué? Si al final siempre la hallaban, y la soberbia pensó que era un juego muy tonto, en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella, y la cobardía prefirió no arriesgarse.
    Uno, dos y tres, empezó a contar la locura.
    La primera en esconderse fue la pereza que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La fe subió al cielo y la envidia se encontró tras la sombra del triunfo, quien por su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
    La generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que si un lago cristalino para la belleza; que si la hendidura de un árbol: perfecto para la timidez; que si el vuelo de una mariposa: lo mejor para la voluptuosidad, que si una ráfaga de viento: magnífico para la libertad, y así terminó por ocultarse en un rayito de sol.
    El egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para él. La mentira se escondió en el fondo de los océanos…mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris, y la pasión y el deseo en el cuarto de los volcanes. El olvido, se me olvidó donde se escondió, pero, eso no es lo importante,
    Cuando la locura estaba contando 999.999, el amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo estaba ocupado, hasta que al fin divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
    Un millón contó la locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la pereza solo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la fe discutiendo con Dios sobre zoología y a la pasión y el deseo las sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el triunfo. El egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solito salió de su escondite, resultó ser un nido de avispas.
    De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió la belleza, y con la duda resultó todavía más fácil, la encontró sentada cerca sin decidir aun de que lado esconderse.
    Así fue encontrando a todos. El talento, entre la hierba fresca, a la angustia, en una oscura cueva, a la mentira, detrás del arco iris…mentira si estaba en el fondo de los océanos, y hasta encontró al olvido, ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.
    Pero solo el amor no aparecía por ningún sitio. La locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en las cimas de las montañas, y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto, un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido los ojos del amor. La locura no sabía que hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo, Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra: El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña."

    En fin, locura, amor, envidia...un juego de sentimientos.

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  2. y yo te envidio a tí... No entiendo nada :S

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  3. Joder, thecate, si quieres que la gente lea tu relatito mételo entero en los comentarios de todos los blogs de 20 minutos -que alguno no lo borrará- o métetelo en el culo, y no enguarrines la inmaculada pureza de esta niña nada inmaculada, pero destinada a dar nombre a alguna estrella... algún día

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  4. A mi me gustan tus comentarios, TheCate, muchas gracias.

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  5. joder v, el relato no es mío, es anónimo y lo he incluido en el comentario porqu el título del post me lo ha recordado.
    relájate hombre (o mujer)que semejante tensión no es buena para nadie.
    Ah..y mi nick no es thecate, lo que confundes con un "t" es una cruz...el nick es Hecate.

    Awi...gracias.

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  6. ¿Eres capaz de escribir algo divertido? Te desafío.

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  7. Hola, una manera de pensar muy original la tuya.
    Llegué aqui a traves de Mike, un gran amigo y le agradecí tantas veces que me hubiese dado la dirección de este pequeño rinconcito... Llegué incluso a pensar que estaba soñando mientras leía todas tus entradas, creia verme a mi misma diciendo exactamente las mismas palabras, la verdad que ha sido algo único.
    Yo vivo en Logroño y me hizo ilusion saber que tu, en fin eres de por aqui, no pense que podria haber compartido las mismas ideas que alguien que camina por las mismas calles que yo, va a las mismas tiendas que yo, entra en los mismos bares que yo...

    Respecto a la envidia, ¿porqué siempre que alguien nos insulta o nos hace la vida imposible, decimos que nos tiene envidia?

    Un saludo

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  8. Que maja picara, como mola, menudo susto se debio llevar la pobre para terminar con ese pelo a lo mofeta. Y lo de Vanexxa a estado muy bien, jejeje.
    La gente de aqui solo quiere protagonismo, menuda parrafada! eso si, me lo paso en grande leyendo los comentarios de todos estos, tirandose los trastos a la cabeza. Seguid asi, siempre comentando para hablar de vosotros mismos.
    Envidia la que me da a mi no ser un triste Emo o Goticucho para andar lloriqueando siempre que tenga publico delante.
    PD: T hecate, el comentario muy bien, pero la foto y el nick ese con la cruzecita son una horterada.
    Un beso a todos (lo siento adriana)

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  9. Tudel...?
    Me has llamado Emo?
    Me has llamado Goticucha?
    No lo sientas tío, si esto me viene bien. Mañana mismo cambio de rol. Es cierto, mi blog más se parece a un space de seudo gótica hortera que al mundo awixumayo que un día quise inventar...
    Por cierto, ¿sabes que las naranjas son malas para el hipotiroidismo?
    ¿Deberé cambiar mi identidad?
    ¿He de ser entonces, "la niña de las manzanas"? ¿"La niña de los kiwis"?
    ¿O simplemente opto por suprimir el blog...?

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  10. Claro i.j., hortera es mi segundo nombre...

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  11. Haznos reir. Por lo menos una vez. Quedemos para follar.

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  12. Adriana, lo de goticuchas y tal no iva por ti ya lo sabes, Hecate, quizas fui cruel, aunque no me guste ese relato, esta bien que expreses tus ideas asi. :) Eso si, nose como se me pudo escapar eso de LA HIJA DE FREUD, dios santo! madura engreida adolescente! es facil presumir de leer a freud pero tmbn es patetico, molaria mas bien que tu nick fuera; HIJA NO RECONOCIDA DE LA DUQUESA DE ALBA, eso si es tener clase.
    (Que bien que me lo paso con esto)

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