
Pude haberme enamorado de ti
pude haber mudado de piel
de veras, pude haberlo hecho
haber sido por ti y no por nada
sino porque lo necesitaba.
Pude haber huido yo
igual hasta lo hice
pero lo que queda es lo que cuenta.
Lo que me dejaste dentro:
un par de uñas rotas,
un orgasmo en blanco,
y en el útero aún tibio un montón de ganas
y falso amor acumulado.