occidental.
Los labios, tan secos rotos tóxicos inflamables
y las yemas de los dedos frías ya no duelen si te quemas.
Borrar, es tan...
artificial.
Los restos de comida apilada en la cocina.
Las moscas que como tú
rebuscan
y engendran
y follan entre la mierda
polvos de mierda
para nada
que se mueran.
¿Qué te ha quedado de hoy?
La comida entre los dientes
Y un brik de leche vacío tirado en la cocina.
La puerta de la calle abierta
Sin hacer corriente.
Cuatro portazos de pega
Y el sonido de las llaves cuando entra.
Aunque e-lla-ya no vuelva.
El sonido de los coches entrando
Por las rendijas de tu cuarto,
Y el olor a sucio encubierto
De los tendederos que rodean
La claustrofobia que te causa
El patio interior.
Canciones que se repiten y recitan
Odas a tu ridícula soledad
Y tu estúpida existencia.

La foto es de Jenni Tapanila.