miércoles, 13 de febrero de 2013

Memoria Erasmus

He encontrado en mi pc la memoria de mi Erasmus que escribí para la web de la Universidad de Valladolid. Lo dejo por si pudiera servir a futuros Erasmus de Filosofía de la UVa que elijan Bayreuth como destino. Si es que aún existen las becas Erasmus. Bueno, si es que aún existe Filosofía. En fin. Lo que sea. Buenos días.



Estos diez meses en Bayreuth me han venido estupendamente. Era exactamente lo que necesitaba. Una ciudad pequeña (alrededor de ochenta mil habitantes), con mucha población estudiante-internacional, tranquilidad y unas asignaturas interesantes.

Salí de Madrid en octubre con un vuelo Ryanair que decía dejarme en Frankfurt. Sin embargo, y esto es algo que se debe saber, llegamos a Frankfurt-Hahn (HHN), un pequeño aeropuerto ubicado a 120km de Frankfurt. Afortunadamente, hay autobuses que salen de ese mismo aeropurto hacia Frankurt (con una parada en el aeropuerto internacional de Frankfurt y otra en la estación central de tren -Frankfurt HBF). El billete cuesta 14 euros y el trayecto dura unas dos horas. La línea de autobuses se llama Bohr. Puedes consultar los horarios en su web: http://omnibusse.bohr.de/en/fahrplan.php
Para comprar el billete de tren, puedes hacerlo directamente desde la web del Deutsch Bahn (www.bahn.de). Asegúrate de escoger el trayecto Frankfurt HBF – Bayreuth. Normalmente el trayecto dura unas tres o cuatro horas, dependiendo del transbordo, que por lo general suele hacerse en Nürnberg. El tren en Alemania es caro, a no ser que viajes dentro de la región, para lo que existen tickets, como el Bayern Ticket, por el que puedes viajar por Baviera de forma muy económica. Si vas a viajar mucho en tren, te recomiendo que solicites la Bahn Card. Otro modo económico de viajar por Alemania es recurrir al Mitfahr (http://www.mitfahrgelegenheit.de/). Esto es un portal donde la gente que va a viajar con su coche se ofrece a llevar a otras personas a cambio de poco dinero. Yo lo he utilizado varias veces para ir a Berlín. Por solo veinte euros te plantas allí. En tren puede costar cien euros facilmente.

Yo he vivido en la residencia Am Kreuzstein. Esta residencia está en la calle Frankengutstrasse, a la que muchos Erasmus denominamos “Erasmus Suburbia”, ya que es la calle donde más viviendas universitarias hay. Está prácticamente en el campus. Yo recomiendo vivir en esta zona por su cercanía a la universidad. También hay varios supermercados y está cerca de Hofgarten y del Tierpark-Röhrensee, dos parques preciosos. Al Röhrensee le llamábamos “zoo”, aunque no es precisamente eso, pero hay multitud de animales, como canguros, flamencos y animales de granja. En primavera está precioso.
En Hofgarten es donde más tiempo hemos pasado. Allí hemos hecho barbacoas (son legales aquí) cada dos por tres. El verano entra con fuerza en Bayreuth, -aunque es inestable, eso sí-, de modo que no hay mejor plan que pasar las tardes tirados en el parque. En Frankengutstrasse también está Kreuzsteinbad, que es un complejo de piscinas.
Otras residencias que hay en Frankengutstrasse son Birken y Frankengut. Yo he vivido en una habitación con baño propio e internet, y la cocina compartida entre cinco personas. He estado pagando unos 180€/mes. Puedes comprobar las viviendas, sus características y precios aquí: http://www.swo.uni-bayreuth.de/wohnen/wohneninbayreuth.htm
También recomiendo vivir en la Wohnheim von Römer Str./ Dammallee, porque a parte de ser económica, está en pleno centro de Bayreuth. El centro de Bayreuth es realmente precioso, por cierto. Creo que de este Erasmus mis mejores recuerdos se ubicarán en la residencia Dammallee porque es donde más tiempo hemos pasado. Nos reuníamos allí antes de salir de fiesta, ya que allí vivían dos erasmus españoles. Al final todos hemos terminado viviendo un poco en Dammallee, por eso ha terminado siendo conocida como “la embajada española”.

Otro tema importante a tener en cuenta es la sanidad. Yo me arriesgué mucho y vine sin tener seguridad en social en España (me pilló en un mal momento: ni mis padres ni yo teníamos trabajo), de modo que no pude solicitar la tarjeta sanitaria europea y, cuando llegué a Bayreuth, me obligaron a contratar un seguro médico en AOK. En julio tuve que pagar 300 euros sin haber requerido ningún servicio sanitario durante el curso, solo por tenerlo contratado.

Lo primero que tienes que hacer cuando llegues a Bayreuth es acercarte a la oficina internacional: ISN (https://www.facebook.com/isn.bayreuth). Allí encontrarás a Thorsten, que es el coordinador del ISN y quien te va a tener que firmar las Letter of Confirmation. Si no hablas alemán, no te preocupes: todo el mundo habla inglés. Por otro lado, en el ISN trabaja Carmen, una chica joven hija de alemana y español que te ayudará en todo lo posible si no controlas el idioma.

Por otro lado, en la universidad de Bayreuth hay cursos gratuitos de alemán para extranjeros. Es posible que tu profesor sea el mismo Thorsten (fue mi profesor en el segundo semestre). Si lo es, y con todo el cariño del mundo, intenta cambiarte de clase. El chico es muy simpático, pero su metodología no es muy buena.

Te recomiendo también que optes por ampliar tu beca Erasmus para quedarte dos semestres. Merece la pena vivir tanto el invierno como el verano, y aunque te pueda parecer muy largo quedarte hasta finales de julio-primeros de agosto, te aseguro que se te va a pasar volando.

Yo he tomado mis clases en inglés porque vine sin tener ni idea de alemán, y aunque he acudido a los cursos de alemán, mi nivel no alcanza para comprender una clase entera de filosofía en este idioma, ni mucho menos leer y escribir ensayos.

Entre mis profesores he tenido a Roberto Fumagalli, un profesor joven italiano que también habla español, que imparte asignaturas relacionadas con las ciencias sociales y la economía. En realidad casi todos los seminarios tienen que ver con la economía y la política en esta carrera, ya que no es Filosofía como la conocemos en Valladolid, sino Filosofía y Economía. Si no te interesa este tema, ni te plantees venir a Bayreuth porque te vas a frustrar. Roberto Fumagalli es un gran profesor, pero exige mucho. Muchísima participación en clase, presentaciones, dos ensayos y un examen.
Lo de las presentaciones y la participación en clase es muy importante en la pedagogía alemana. Las clases son por lo general seminarios. Nadie se queda sin decir nada. Las presentaciones son necesarias para aprobar la asignatura. Es posible que tengas que hacer varias para una sola asignatura.

A mí por lo general me ha gustado, pero como nunca he estudiado Economía ha habido clases en las que he estado bastante perdida, como el seminario “Capitalism vs. Democracy: Political Economy of Developing Countries”. Disfruté muchísimo de ese seminario, pero había muchos términos que se me escapaban porque en definitiva, y pese a lo sugerente del título, el seminario estaba muy focalizado en la economía. El seminario fue impartido por Jonas Bunte.

Otra gran profesora ha sido Pamela Pansardi, también italiana. Sus seminarios han estado enfocados a la democracia, el poder y la libertad. También a la lectura de Una teoría de la libertad, de Rawls. Una profesora magnífica, que se implica mucho con los estudiantes y que me ha apoyado muchísimo en mis presentaciones. Si ya de por sí soy tímida, exponer en inglés ha sido un verdadero suplicio este año.

En definitiva, ha sido un año genial. A parte de haber mejorado muchísimo mi ingleś (¡y volver sabiendo alemán!), me ha servido para estudiar temas por los que no me hubiera interesado antes, y conocer a gente de todos los rincones del mundo. La verdad que es una gozada que Bayreuth acoja a tantísimos estudiantes internacionales. Es muy enriquecedor.


Para terminar, y para que os echéis unas risas, os dejo un enlace al blog que creamos los erasmus españoles: http://erasmus-bayreuth.blogspot.de/

lunes, 11 de febrero de 2013

Vayan pasando.

Moriréis todos los jóvenes by Standstill on Grooveshark





Son las diez. Hora de cerrar el supermercado. Claudia siempre sale de trabajar con hambre. Esta noche llueve torrencialmente. Es la primera lluvia del verano y le ha pillado sin paraguas, así que se queda en la entrada del súper, al resguardo. Una voz le ofrece tabaco. Ella le mira y reconoce al Kevin carne envasada en bandejas, pasta y gel [marca registrada]. Sonríe. Claudia le dice que no le sienta bien fumar con el vientre vacío. Ahora imaginemos qué puede pasar:

Este Kevin descarado le propone cenar con él. Ven a mi casa. Y Claudia sorprendentemente dice que sí. Pero la casa de Kevin no está muy cerca. Da igual, pese a la lluvia. Por el camino se encuentran a un grupo de gente alrededor de un cuerpo. Les da igual el cuerpo. Muere gente todos los días. Sobre todo en las ciudades grandes. Están empapados. No hay demasiada confianza como para andar deprisa. Claudia lleva una boina de punto. Le pesa la cabeza. Cuando llegan al portal ella duda un momento, pero no tanto, y sube con él.

Se oye ruido en el salón, pero pasan de largo. Van directamente a la cocina. Claudia se percata de las moscas que hay por el pasillo, pero no le da importancia. Al pasar por una habitación cuya puerta está abierta, cree ver, por el rabillo del ojo, una serie de sombras repetidas dentro. Siente un escalofrío, pero no se detiene. Llegan a la cocina. El suelo está oscuro. La zona de la pared más cercana a la vitrocerámica es un cuadro expresionista de gotas de aceite. 

La ventana está abierta. Entra el olor de todos los detergentes del patio de luces. Huele a descuido.

Kevin coge una sartén sucia del fregadero y la friega sobre el resto de cubiertos, que pronto se cubren de un afluente de espuma blanca, aceite viejo y gel verde. La estática es tan pegajosa que Claudia pronto empieza a sudar. Nota cómo se le ondula el pelo. Siente deseos de quitarse la ropa. Se quita la boina. Pero no se atreve a pisar descalza un suelo repleto de (hor)migas.

-¿Vivís muchos en este piso?

Kevin ha depositado la sartén en la vitro. No la ha secado bien. Echa aceite sin esperar a que se caliente. El aceite flota sobre la fina película de agua que ha quedado en la sartén. Kevin no responde inmediatamente. Kevin no le dice que no lo sabe.

- No... pero nunca está vacía. Siempre estamos yendo y viniendo
-¿Entonces no os conocéis?

Kevin no responde. Abre la bandeja de la carne con un cuchillo. Claudia mira la bandeja fijamente mientras él comprueba la temperatura del aceite. Ella ve cómo una mosca está revoloteando alrededor de los filetes. Tiene hambre. Claudia también.

Claudia sobre la encimera falda por encima de las rodillas. Claudia manos sucias de sangre de carne de animal. Claudia, dientes, mordisco y desgarro, carne cruda.

Kevin no se sorprende. Ni siquiera dice algo. Solo deja de prestar atención a la sartén y se acerca a Claudia. Le abre las piernas y se coloca entre ellas. Coge un filete de la bandeja, con cuidado, y muerde con los ojos cerrados, saboreándolo como si fuera un delicatessen.

La falda de Claudia es de pana verde. Lleva unas medias de punto, grises, que terminan un poco por encima de las rodillas y unas botas marrones sin tacón. Con su mano libre, Kevin recorre el punto, el final y el principio de la piel. Acaricia el muslo de Claudia hasta chocar contra el algodón de unas braguitas poco propias de una persona que no tiene reparos en mostrar abiertamente su hambre. El aceite ha comenzado a calentarse y chisporrotea tímidamente en la sartén. La mosca ha caído dentro pero tarda en morir. Los dedos de Kevin se deslizan entre el algodón y la respiración de Claudia se acelera a cuarenta y cinco revoluciones por minuto. Se chupa los dedos. Relame los restos de carne. El aceite salta. La falda de Claudia se mimetiza con el medio. La piel de Claudia escuece, y quema, brilla. Se enrojece.

Claudia parece no darse cuenta de la cantidad de pequeñas ampollas que están brotando en su cuerpo, así como tampoco se da cuenta de la serie de kevins que han entrado a la cocina y se han quedado estáticos, en fila, como un código de barras, contra la pared.
Todos esos kevins como sombras, tan iguales y tan falsos, que más que caminar se deslizan, mientras una voz en off recita en bucle: vayan pasando, vayan pasando...


lunes, 4 de febrero de 2013

Mi lengua no alcanza la distancia. Director's Cut

Hoy he abierto la parte más baja del armario de mi habitación, donde guardo los diarios y las cartas. Me he sentado en el suelo rodeada de papeles, fotografías, sobres perfumados y diarios. Leucocito se ha sentado conmigo. A veces parece que viene a decirme "déjalo ya". Como cuando me quedo despierta hasta tarde escribiendo o trabajando.

He encontrado el germen de Mi lengua no alcanza la distancia escrito a mano. El poema definitivo está incluido en Engaño Progresivo y su título es un verso de un poema de Almudena Vidorreta. El que he encontrado, el germen, es tan mío que no tiene ningún valor como poema, pero me ha parecido bien compartirlo. Es del 2011.

Beso.



El final del poema es sentirte un poco más cerca.
Olvidar  que te extraño tantísimo
             que extraño tantísimo
             la vida que soñé contigo
y que hoy tienes con otra.

El fin del poema es conseguirte.
Hacer que vuelva todo aquello
que me digas
                    lo que hubo antes
y lo que habrá después
                       no es nada
                    no es nada
             comparado con lo que queda
entre nosotros. El fin del poema
es que me digas que es tan
cierto
        aquello
que te quedas conmigo
y me salvas de esta muerte tan lenta

que ya dura dos año y medio.

viernes, 1 de febrero de 2013

Postales al Viento (o la poeta de provincias vuelve a la gran ciudad con la beautiful people de la boheme)

Ya tenía ganitas de bajar de nuevo por Madrid y reencontrarme con poetas y artistas que admiro desde la distancia y desde el Facebook. 

¿Por qué bajas, Adriana?

Bajo con motivo de la presentación del libro Postales al Viento, del fotógrafo Javier Jimeno Maté. Un libro, como define su creador, de fotografías y emociones. El libro es una recopilación de retratos e imágenes relacionadas con el mundo de la poesía madrileña. Un recorrido por la bohemia de una ciudad a la que le cuesta dormir. El libro de gran formato está aderezado por los textos de casi 40 escritores que comparten protagonismo con los retratos de los autores.



Yo no tengo retrato hecho por Javier (¡aunque espero que eso cambie pronto!), ni formo parte de la bohemia madrileña,
(¿o sí?)
pero sí formo parte de este libro en calidad de poeta. Agradecida enormemente me hallo, como pueden ustedes imaginar, por que Javier quisiera contar con mi presencia. A lot very well fandango.

Así que bajo. Ahorro un poco. No libros por el momento, no libros en Febrero. Algo de austeridad en este mes.


(Menos mal que es el más corto)

Y autobús, carretera, y party.
 Where, when, with who, what, why?
 Warum nicht.

A las preguntas cuándo y dónde el banner dice que:






A la pregunta con quién,
no sé hasta dónde se me permite hablar...
pero os puedo decir que habrá lectura de poemas, exposición, música, performances, y proyección de vídeo-arte.

Y, hablando de vídeo,
os dejo con esta cosita tan linda que sirve de carta de presentación del evento, y en el que han participado:

Patti de Frutos creativa, Paz Hernández Páramo fotogenia, el Cable Azul a la voz en off y Sheila Blanco musical.






Promete, ¿no?


Iré contando más en los próximos días. De todas formas, queridos, tenéis más información en el evento de Facebook. 



Besos mil.


Entradas y Comentarios