El pasado uno de enero, de vuelta a casa después de comer churros con Dani, me encontré con una triste fotocopia en blanco y negro de Tokio Hotel pegada en una cabina telefónica.
"De ti depende que la fiebre se convierta en epidemia", había escrito algún niño pijo de flequillo deprimente autodenominado "Emo", bajo la foto del travesti preescolar.
No seré yo quien insulte a esta inútil moda del me gusta la lluvia porque camufla mis lágrimas, ni tampoco me meteré con un grupo que son las heces de Good Charlotte (que a su vez lo fue de Green Day) intentando disfrazarse de David Bowie en un karaoke de My Chemical Romance el día de su quince cumpleaños, pero sí manifiesto mi repulsa a la moda de la oscuridad y el afán por poetizar el suicidio.
Hace unos años yo también fui una idiota adolescente con pulseras de pinchos y letras de canciones de Evanescence en el cuaderno de matemáticas. Mi pregunta es: ¿Era más proclive al suicidio que mis compañeras pijas del Hello Kitty y las perlas de imitación colgadas de las orejas?
Aparentemente María Dolores era una joven «extrovertida y alegre» a la que, en principio, «no se le conocían ni tendencias depresivas ni vinculaciones religiosas», según el alcalde de Agost, Joaquín Castelló.
Y María Dolores, de 22 años, apareció en lo alto de la montaña donde se dirigió la noche de Navidad, desnuda y sin signos de violencia, dejando sólo como pista una frase de la Biblia: La Salvación Está En La Montaña.
Agost, de Els Pets. Un pequeño regalo para Loli.
"De ti depende que la fiebre se convierta en epidemia", había escrito algún niño pijo de flequillo deprimente autodenominado "Emo", bajo la foto del travesti preescolar.
No seré yo quien insulte a esta inútil moda del me gusta la lluvia porque camufla mis lágrimas, ni tampoco me meteré con un grupo que son las heces de Good Charlotte (que a su vez lo fue de Green Day) intentando disfrazarse de David Bowie en un karaoke de My Chemical Romance el día de su quince cumpleaños, pero sí manifiesto mi repulsa a la moda de la oscuridad y el afán por poetizar el suicidio.
Hace unos años yo también fui una idiota adolescente con pulseras de pinchos y letras de canciones de Evanescence en el cuaderno de matemáticas. Mi pregunta es: ¿Era más proclive al suicidio que mis compañeras pijas del Hello Kitty y las perlas de imitación colgadas de las orejas?
Aparentemente María Dolores era una joven «extrovertida y alegre» a la que, en principio, «no se le conocían ni tendencias depresivas ni vinculaciones religiosas», según el alcalde de Agost, Joaquín Castelló.
Y María Dolores, de 22 años, apareció en lo alto de la montaña donde se dirigió la noche de Navidad, desnuda y sin signos de violencia, dejando sólo como pista una frase de la Biblia: La Salvación Está En La Montaña.
Agost, de Els Pets. Un pequeño regalo para Loli.

