Quizás le estemos dando demasiada importancia al sexo. Realmente, ¿qué importancia tiene?
Esta cuestión se me apareció después de que una amiga mía me dijera:
“Joder, me muero de ganas por tirármelo, pero tengo miedo de que me use”.
Y digo yo: si ambos quieren y lo hacen, ¿en dónde entra el verbo usar?
¿No es absurdo que piense que está siendo utilizada cuando ella está haciendo algo que desea?

También descubrí que peinarse de acuerdo a la moda de los ochenta en nuestros días te convierte en un auténtico putón. Qué tendrá el pelo rizado recogido hacia atrás, raya a un lado y mechón clandestino, rizo enfurecido, cayendo ante el rostro. Aros de oro, bien grandes, o de plata; labios rojos y über eye liner que resalte los ojos.