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martes, 2 de diciembre de 2014

Entrar llorando al Meetic


Breakfast at Tiffany's. Blake Edwards, 1961



Sujeto X, mujer, rango de edad comprendido entre los treinta y cinco y los cuarenta. ¿Quieres iniciar sesión con Facebook?

No.

Y te voy a decir por qué no: porque no quiero a nadie conocido en mi vida. 

Sujeto X, mujer, no escribe su nombre real cuando abre la cuenta en Meetic. Se maquilla frente al espejo del baño, y apenas calcula bien la sombra, porque se ha fundido una de las luces del espejo y, bueno. Esto es un desastre. Su cara es un desastre de claroscuros. Se le marcan arrugas que no tiene. Su sonrisa parece una grieta. Tan finos sus labios. Brillo de labios para disimular la falta de carne, pero el rosa es muy suave. Parece una niña con piel madura. Parece que esté tratando de aparentar algo que no es. El pelo. Espuma, difusor, volumen. Otro desastre. Parece agresiva. Se alisa el rizo, se deja caer algo de pelo ante la cara. Todo es un desastre. No se ve bien. Se habla sola y en voz alta. ¿Qué tal me iría este color? ¿Qué gusta a los hombres?

Qué les gusta a los hombres que quiero conocer. 

Los hombres que ya conoce le han visto con el pelo despeinado y sin maquillaje. Esos hombres que le han querido ya antes, con todas las consecuencias, y que ahora no están con ella, que ya no le conocen. 

El bebé de los vecinos llora. Entra el llanto al baño y se magnifica. Suena la música alta de los vecinos de arriba. Entra la fiesta al baño y se magnifica. 

Estoy sola, se dice mirándose a los ojos. Estoy sola en el mundo. Internet de banda ancha, quinientos amigos en Facebook. Ahora empieza a agregar a gente que no conoce. Pide amistad, literalmente. El muro de inicio como su casa, y todos los invitados le cuentan cosas. Da likes como abrazos. El chat siempre abierto, por si alguien quiere hablar.

Hola.

Pero no se atreve. Menos aún con los que sí son o fueron sus amigos. Qué será de sus vidas. Por qué nunca quedan conmigo. Por qué no me invitan a sus fiestas. Por qué doy likes a las fotos de sus fiestas, a las fotos de sus vidas.

Mi vida, estoy sola. ¿Por qué no me escribes una canción? ¿Por qué no me dedicas un poema?

Mira mi foto de perfil, estoy aquí, podría ser así como me muestro y estoy sola. 

Podría ser así como me muestro en Facebook, pero estoy sola. No voy a romper mi imagen de Facebook. Soy independiente y muy sociable, según mi Facebook.

No voy a iniciar sesión con Facebook.

Para buscar el amor es necesario no mentir. Así que todo será verdad ahora, salvo mi propio nombre. Porque igual estás tú aquí también, buscando la cura a de la soledad, y no querrías compartirla conmigo. Así que seré esa otra a quien quieres conocer. Seré yo, a la que una vez quisiste, pero con otro nombre.

Seré yo ahora, con el rímel corrido, porque el llanto del bebé entró muy fuerte y lo ha dejado todo perdido. Porque me he encerrado en el baño de la fiesta. La música taponada, los gritos, las conversaciones, las risas, ajenas a mí, detrás de la puerta. Cómo podría salir ahora de aquí. Todos verán que he llorado y se acercarán a preguntar si estoy bien.

Todos se acercarán a ver si estoy bien. 

Me lo repito. Va en serio. Todos volverán a mí, y como buenos amigos tratarán de hacerme sentir bien. Tratarán de cuidarme. Y quizá estés tú también ahí, y me recojas de la mano. Salgamos fuera de esta fiesta, y vamos a otro sitio más tranquilo, donde pueda limpiarte la cara, donde pueda peinarte. 

Donde pueda curarte de esta vida tan sola.

Sujeto X, mujer, rango de edad comprendido entre los treinta y cinco y los cuarenta, vuelve. Sale del baño y cambia el espejo por la webcam.

Rímel corrido, los labios finos como una grieta. 

Establecer imagen como foto de perfil. 








jueves, 3 de enero de 2013

El punto y coma

C. era la chica más lista de la clase, pero el profesor cometió un error. Cuando M. fue llamada a salir del aula por un agente externo y uno de los niños preguntó
¿a dónde se la llevan?
el profesor dijo
tal vez
la vayan a ascender de curso.
¿Por qué?
Quién es la chica más lista de la clase, preguntó él y el niño respondió C. Pero aquel día el profesor cometió un error, dijo:
Ya no.


Y a lo mejor, y es lo que entendí yo en ese momento, el profesor solo quería picar a la chica más lista de la clase. Esa maestría absurda de la psicología inversa para motivar a los buenos. Decir
tú no vales para nada.
no te esfuerzas.
M. siempre será más lista y más guapa que tú, C. Solo conseguirás un trabajo mediocre, un matrimonio apresurado de joven con un chico torpe y un bebé antes de los veinticinco.

C. fue la única chica en la clase que supo antes que nadie qué era un punto y coma.

Cuando el profesor le dijo que lo definiera ella respondió:

Es una pausa más larga que una coma, pero más corta que un punto.


miércoles, 10 de marzo de 2010

La Nausea.



Por tener hambre comí lo que no tenía. Del vacío nacieron grandes ideas para crear una nueva cenicienta. Pero lo único que nos quedó fue un puñado de humo en los pulmones y entre las branquias. Las esquinas del cuarto, redondeadas, evitaron mayores desgracias. Nos quisimos comer y sólo conseguimos pelos púbicos entre los dientes. Tu semen sabe a paracetamol los días de ayuno. Eso a mí, querido, no me sienta bien. 


viernes, 2 de octubre de 2009

Textos Viejunos

andurreando por el PC me he encontrado con dos textos que escribí hace un año. Pueden tirarme piedras después.



Blanco Roto

Me acomodo entre los ojos de David Bowie y entre los labios sostengo un cigarrillo para sentirme aún ma´s triste.

Hoy quiero gritar, llorar, descolocar mi felicidad de mil piezas y hacer con ella un cubo de Rubik gigante.

Un cubo de Rubik de mil cuadrados y seis colores tan súmamente pixelados que fueran puro blanco.
Un cubo de Rubik creado por cuadrados unidos como neuronas pero caóticos como mi mente.
Mi alma son racimos de uva blanca.

Mis labios sedientos piden lambrusco blanco para volverme burbujeante, dulce. Tus labios piden los míos para asegurar que aún me quieres.

Por exprimir mis sentimientos sólo soy vino caliente, un desperdicio vomitivo.

Y tú te vas, y yo pido hielos, y sólo encuentro cubos,
cubos de Rubik.

Soy plástico blanco (roto) empapado en vino caliente,
fragmentado

esperando recomponerme.



***


Anoche descubrí que puedo arrancarme la clavícula para coser los pespuntes de mi piel.

Anoche pensé en descubrir un mundo Nuevo, algo fuera de esta cosa que suelen llamar vida mortal. Ayer fui un poco idiota y me lidié con un toro muerto, ayer pensé en recordarte y lloré por dentro. En silencio. Sólo tú conservas los restos de mi pecho. Anoche me soltó a volar un niño tímido, trató de besarme en un absurdo intento de esclavismo, pero tú y yo sabemos que siempre sé decir un no a tiempo. Anoche me abrazó un oso, con mucho pelo, como todos, pero supe abalanzarme por el barranco de tus miedos. Descubrí, por otra parte, que el dolor es algo imaginario. Que hoy me sangren las yemas de los dedos no significa que hayan de clavarme cuchillos en los ojos o los claven en el barro. Sentí, por cierto, que te extraño como los pájaros de invierno extrañan el blanco de tus ojos cada noche en el austral. Pensé, como tantas otras veces, ni más ni menos, en lo mismo de siempre.

martes, 25 de agosto de 2009

Pelos






En la ducha.
Tus pelos enredados en mi boca.
Dibujándose en tu frente
pigmento de sudor
entre mis dientes.
Pelos.
Secos en la garganta,
marcando el camino de vuelta
desde mi vientre hasta la cama.
Pelos.
Húmedos en mi almohada,
huidizos en las sábanas, dibujándose
con el pigmento de tu olor
impregnándome el alma.
Pelos.
Que ahogan mis gritos
sucios de una boca que
bebe de tu mano y vomita
en un aborto oral el producto
que resulta de la suma de tu pelo

y mis caricias.


*Las fotos son mías.

martes, 21 de julio de 2009

Naturaleza Muerta


Quisiera que el chico del último viernes me llamara para decirme

Quiero verte.

Que la taquillera del cine no repitiera

¿Sólo una? ¿Una has dicho?

Quisiera que al bajarme, el conductor de la última línea me dijera

Eres lo más bonito que he visto en todo el día.

jueves, 4 de junio de 2009

Facebook


A. G


el 29 de mayo a las 17:08


Adriana, te puedes creer que acabo de leer ahora tu mensaje? Jajaja yo también me lio con esto. Pues por Logroño todo va muy bien. El año que viene me voy a Italia de Erasmus (después de tantos años en la escuela, está bien un descanso) y de momento parece que la vida me sonríe, cosa que no pensaba el año pasado. Y a ti qué tal te va?
besitos gordos!





Awixumayita Atiyamuxiwa


el 30 de mayo a las 3:06


Hola guapa! don't worry, que yo esto del Facebook tampoco lo domino. Qué bien que te vaya todo genial. Me alegro de que te vayas de Erasmus; yo no puedo porque tengo todavía una pendiente de 1º y no tengo ganas de intentar aprobarla todavía, pero espero encontrar curro para tener unos ahorrillos e irme de España un tiempo sin tener que recurrir a la prostitución. Últimamente estoy genial: vuelvo a estar soltera y me veo estupenda. Me he teñido el pelo de negro, sigo escribiendo, ando estresada como todo dios por estas fechas, voy a un gimnasio, intento no pensar en lo rápido que se olvidó D. de los dos años y se fue con una tía que según M. da mucho asco (aunque sé que seguramente sólo me miente para hacerme sentir mejor), pero me alegro de no correr el riesgo de ser expuesta desnuda delante de toda la Escuela de arte mientras yo estoy estudiando como una condenada en Valladolid. Nah, en realidad no, pero que les jodan a los dos. Y a todo Logroño entero, por qué no, y a toda esa mierda de jurados que se han empeñado en darle premios mientras yo estaba llorando. :)
Así que nada, eso, que últimamente Valladolid está muy bonita con el sol y el calor, soy feliz, sigo escribiendo estupideces, mi libro va por la tercera edición, cosa que aún no termino de entender, no he encontrado curro en lo que va de año y... no sé, creo que nunca he estado mejor.

Un beso enorme

domingo, 10 de mayo de 2009

100% DOMINGO

Ya no me gusta ver películas en compañía. Prefiero mil veces verlas sola, con mis cigarritos, a mi rollo. Se me hace incómodo ver películas en versión original con alguien a mi lado. Prefiero la soledad.

No me gusta decidir qué película ver en la entrada de un cine. No me gusta comentar la película después. Ya no me gusta cenar con alguien mientras veo una película. Ni comer palomitas a las siete de la tarde. Igual que no comparto las páginas de un libro mientras leo. Igual que no necesito a alguien a mi lado mientras escucho un disco.

Ya no me gusta ver películas en compañía. Porque últimamente todo me afecta y prefiero regodearme yo sola en mis r­alladas mentales.

Acabo de ver Wristcutters: a love story, de Goran Dukic. En cuanto leí ayer un comentario anónimo en el que se citaba la película, la puse a bajar.

He de confesar que he abierto el Word con intención y ganas de hablar de la película, pero me he bajado la discografía entera de Janis Joplin y estoy un poco en trance. También por la película. Supongo que todo tiene que ver con que me tiene que bajar la regla. Un día de estos, espero, porque se me esta´retrasando tanto que creo que he entrado en la menopausia. También estoy en trance por un sueño de mierda que he tenido esta noche. A veces es una putada impresionante recordar con tantísimo detalle lo que sueño. No me los puedo quitar de la cabeza después. Como Zia, el protagonista de Wristcutters. Con ese título no es difícil deducir que se corta las venas. No, no es he desvelado el final, sólo el principio. Después de suicidarse, Zia va a parar a una especie de mundo paralelo habitado por suicidas. Lo que quería decir, y por eso me comparo con él, es que en lugar de encontrar el reposo y el olvido que esperaba al cortarse las venas, no deja de recordar los buenos tiempos con la novia y esas cosas. Pues eso. Que menuda mierda esto de soñar.

Y ahora me pongo Kozmic Blues y a hacer tiempo hasta el concierto de Zahara, al cual iré sola, obviamente.

sábado, 11 de abril de 2009

Involución

No me gusta lo que he sido antes. No me recuerdo con cariño, no quisiera volver a ser lo mismo. No quisiera encontrarme otra vez tan sola. No quisiera volver a Logroño del mismo modo que no quiero quedarme en Valladolid. No quiero volver a ser lo mismo. Quiero pensar que nunca lo he sido. Que acabo de nacer. No me gusta lo que he sido antes. No me gusta que la gente siga viéndome como lo que fui hace cinco años. Quiero borrar mi antigua existencia para renacer. Quiero convencerles de que ella y yo no somos la misma. El problema es que alrededor todo quedó estancado en el tiempo y pasar página es una opción nada viable.

He estado en diversos colegios, en distintas localidades. Tengo la suerte de haber conocido a bastante gente a lo largo de mi vida. He tenido la suerte de perder el rastro a gente con la que me he vuelto a encontr­ar después de los años y volver a conocerla. He tenido la suerte de saber que la gente cambia. Si cambian a mejor o a peor es lo de menos. Pero he tenido la suerte de saber que puedo tener una conversación con gente que en otra época no me hubiera querido dirigir la palabra. He tenido la suerte y la esperanza de llegar a pensar que la gente cambia. Sera´ que soy una idealista, pero también confié en vuestro cambio porque confié en que el mío había sido para mejor.

martes, 24 de marzo de 2009

sin ganas


Me terminé el café, sin ganas, frío ya. Me lo terminé con un estornudo y un picor irritante en los ojos. Pensé que, a lo mejor, necesitaba llorar. Pensé como una gilipollas en los primeros días, los primeros meses, la primera vez que te di la mano sin darme cuenta, cómo me moría de ganas por besarte, y ahora ya no quiero nada de eso, y me da una pena terrible. Ya no me muero por besarte, ni quiero caminar de la mano como dos tórtolos porque ya no lo somos. Porque empeñarnos en seguir es fingir lo que ya no queda, y no quiero ser como ese resto que se da tiempos para echarse de menos; para extrañar lo que ahora extraño yo, porque aunque volvamos no será así y lo sé, y lo sabes, porque se va a hacer insoportable, porque es insostenible, y por mucho que nos agarremos, la caída va a ser inevitable.

He recuperado este texto que escribí hace un mes, y ahora entiendo todo un poco mejor...

lunes, 9 de marzo de 2009

en un refugio falso


Al pasar esta tarde por el Hospital Clínico me he quedado unos segundos mirándolo. Estaba naranja. Era cosa de la luz del atardecer dominical, nada nuevo. Pero sí era la primera vez que veía el Clínico bañado de esa manera y me pareció precioso. Me hubiera gustado decirlo. Decir, joder, realmente los domingos son naranjas, y realmente lo naranja es jodidamente melancólico. Pero me muerdo la lengua y sigo hacia adelante para no parecer demasiado loca.

No había ninguna sombra en la fachada, todo era naranja. Era una tarde bonita de cojones. Me hubiera gustado decir: Me gusta Valladolid en días como éste. Me hubiera gustado decir que realmente no me quiero ir de aquí. Hubiera querido decir que no es esta ciudad lo que me incomoda, ni este piso, ni este barrio, ni la facultad, ni toda esa mierda académica de lo políticamente correcto. Me hubiera gustado admitir que no podré estar bien en ningún sitio porque nunca me he gustado a mí misma y no será ahora cuando vaya a cambiar de opinión. Me hubiera gustado decir que si no me quiero a mí misma nadie podrá quererme. Me hubiera gustado decir que Valladolid me gust­a en tardes de domingo como ésta.

Me hubiera gustado gritar tan fuerte, llorar hasta que mis ojos mengüen, me hubiera gustado cortarme la lengua para tener una verdadera razón por la que no hablar.

Cuando vi la fachada del hospital de ese pelo, hubiera querido sentarme, sola, frente a él y maldecirme. Me hubiera gustado darme golpes en la sien hasta que todo dejara de estar tan confuso dentro de mi cabeza. Me hubiera gustado plantearme qué cojones quiero realmente. Me hubiera gustado decir, vale, la prostitución es una solución viable. Me hubiera gustado decirme, joder, deja de manipular de este modo a la gente, deja de ser tan perra. Me hubiera gustado dejar de hablar de mí, dejar de envidiar y criticar a todo el mundo, dejar de pensar sólo en mí.

Tener al menos la puta seguridad suficiente para decir, joder, quiero esto, lo quiero, me encanta, y no lo quiero dejar escapar,

en vez de

joderme

continuamente

con

gilipolleces.



El autor de la foto es Alberto Sánchez Fernández.

martes, 18 de noviembre de 2008

Trailer de un relato



Insomnio, aburrimiento, movie maker, chorradas, mars volta, maneras de perder el tiempo en vez de dormir...

http://blogs.larioja.com/awixumayita/2008/6/10/quince-mordiscos

miércoles, 12 de noviembre de 2008

ya no escribo, sólo escupo palabras

Han escuchado gritos al final de la calle, pero, como siempre, han vuelto a pintar de blanco el salón. Les da por quemar los muebles una vez cada diecinueve meses.
Quieren reinventarse en lugar de irse de esta ciudad. Otro color, otra madera, otro hijo muerto. Procurando engendrar uno nuevo cada dos años. Cada tres muere el mayor, y así sera´
siempre.
Tienen pa´nico al primogénito, al paso del tiempo. A la vejez.
Se alimentan de sus hijos, a quienes mutilan aún estando vivos para no perder
las vitaminas.

Como a los gatos se les llena la garganta de pelo, a éstos se les queda entre los dientes rastros de champú infantil.

y no hay oración
capaz de decidir por mí.
¡oh, señor!, no queda otra opción
y jamás me vuelvo a arrepentir.*


*Oración, Héroes del silencio.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Fucking freak

Soñé que entraba en una habitación y toda ella estaba manchada de sangre. La sangre es lo ma´s bajo en estos casos. Vi las piernas y los brazos amputados de un bebé. Por eso te pregunté, al verte sujetando a aquel recién nacido mutilado, qué has hecho.
Tú me respondiste: yo sólo quería tener un querubín, pero era demasiado humano. Lloré por el niño, en el sueño, y alguien intentó tranquilizarme. Ahora no le duele nada, no es consciente de nada. Y yo susurré: pero lo será.

El bebé no parecía triste. Nunca lo pareció. Ni siquiera cuando se fue haciendo mayor se lamentaba por su desgracia.
Los niños son fuertes porque son inconscientes y no piensan ¿y si…?

Ella sólo se dejaba querer como cualquier animalillo. Comer y dormir; llorar y manchar pañal tras pañal, como cualquier otro niño.
Ilustración: Caja de muñecas, de El Chirri.

José Antonio Martínez Porras, 'el Chirri', expone pinturas y esculturas en la capilla de la antigua 'Bene' (Logroño). Hasta el 27 de septiembre.

martes, 19 de agosto de 2008

Luva acetinada

Lacrimófilo

Me excitan tus lagrimas, pero no es algo depravado, amor mío,
es amor a lo salado.


Comienzo esta entrada con esta estúpida frase (o lo mismo es un haiku) que he encontrado escrita en mi moleskine y que, como la mayoría de ostias que encuentro en ella, lo escribiría borracha.

Veréis, mi regla de este mes esta´ siendo peor que otras. Parezco una fuente. Ayer, sin ir ma´s lejos, al ver el tampón con tantísima sangre me pregunté si, en lugar de estar con la regla, había tenido un aborto involuntario. Ya sé que a día de hoy no se puede bromear con estas cosas, por eso de la ley de lo políticamente correcto, pero si digo esto es para justificar mi actual estado de a´nimo y mi debilidad física.. No debe de ser muy bueno perder tanta sangre. O quiza´es que me ha visitado el Espíritu Santo y me ha dotado de un nuevo carácter, ma´s bondadoso y amable. En definitiva, ma´s majete.

Hoy quiero pedir perdón. ¿Veis a lo que me refería? En fin. Hoy estoy así de idiota.

Quiero pedir perdón a la hija de los dueños del piso en el que viví en Miranda. Yo tendría cinco años, pero recuerdo perfectamente que un día mantuve esta conversación con aquella chica, que tendría unos dieciséis:
- ¿En el colegio te llaman “granota”?
- ¿grandota?
- No, granota, por los granos que tienes en la cara.
Gracias a la carita que puso ella inmediatamente después de esto, aprendí que con las palabras se puede hacer muchísimo daño. Así que hoy, quince años después, le pido perdón.
Quiero pedir perdón también a mi madre, por muchas cosas, pero en especial por aquella vez, también en Miranda, en que hablé mal de sus cuadros al dueño de la sala de exposiciones. No me hizo mucho caso porque yo era bien pequeña, pero es que hasta los nueve años no aprendí a cerrar la boca.
Pedir disculpas a los profesores de teatro que tuve en Miranda, por ser una niña tan tocapelotas, y al taller de teatro de la Universidad Popular de Logroño por dejar de ir sin dar explicaciones. También, por eso mismo, a mi profesora de piano de Musicalia. Tenía dieciséis años y me acomplejaba tocar el piano peor que un niño de primaria.
A mis jefas de Cortefiel, porque en dos meses que estuve currando allí no fui capaz de coger bien el bajo de un pantalón.
Perdón a Tarantino, pero Death Proof no me gustó una mierda. Y perdón a Kurt Cobain por llamarle en ma´s de una ocasión “el difunto muermo”.
Perdón a Cecilio por intentar hacerle creer que estaba equivocado cuando me suspendió dibujo artístico. Tenía razón: no sé dibujar. Por eso mismo pido perdón a Carmelo y a Julio Hontana. Este último dijo que mis dibujos desprestigiaban a mis textos.
Pido perdón a todas esas amigas a las que he tenido envidia (porque dibujan y cantan mejor que yo, porque tienen – encuentran trabajo y porque han gustado a los chicos que me gustaban a mí). Por envidiar también pido perdón a mi prima, que nunca dejó el piano pese a empezar ma´s tarde que yo, y por haber llegado a la final de SuperModelo 2007. Perdón, también por envidia, a Nerea Ferrez (por tener los santos ovarios de decir “yo soy poeta”, por publicar en Parque de atracciones, por haber sido entrevistada como poeta – y no como blogger o por motivos laborales – aunque fuera en TVR, por cumplir los años unos meses después de mí y porque es capaz de escribir sonetos).
Pido perdón a mi profesor de lengua y literatura de segundo de bahillerato por estar leyendo a Melissa P en sus clases. Por eso también he de pedir perdón a mi profesora de filosofía de ese mismo año. Y a Lola, la de cera´mica. No era culpa suya que me hubiera tenido que meter en su clase porque no había plazas en las dema´s optativas.
A todos aquellos de quiénes no me despedí al irme.
Perdón a los del COLMO por no haber leído aquel día, por no haber ido a las reuniones otros tantos y por no hablar en absoluto cuando he ido.
Pido perdón a Carmen Beltra´n, Enrique KB, las chicas de oro, Ediciones Emilianenses y a la editorial 4 de agosto por la entrada “No riman…” Y de paso agradecer muy mucho a Carlos Villar que publicara Naftalina en el número 21 de Fabula.
Bueno, y a todo aquel que se haya sentido ofendido por algo escrito en mi blog. Bueno, a todos no, qué coño.

Pido perdón a Dani por aguantarme cuando me pongo las lentillas (“la lentilla no puede meterse detra´s del ojo, porque tenemos una cosa bien gorda que se llama nervio óptico”) y cuando me tengo que arreglar.

Y perdón a mí misma por haber creado este blog que me quita tiempo e inspiración para escribir… y estudiar.

Seguro que me falta gente a quien perdonar, pero ya lo haré otro día que ahora mismo también me faltan ganas de seguir con esto.




Esta canción la escuchaba cuando tenía la tierna edad de cinco años (o por ahí). Parece mentira que una niña cuya canción favorita fuese ésta, acabara convirtiéndose en esta mala pécora.

jueves, 27 de marzo de 2008

Me gusta que me abofetees y me llames puta, pero tengo miedo de que me maltrates.

Quizás le estemos dando demasiada importancia al sexo. Realmente, ¿qué importancia tiene?

Esta cuestión se me apareció después de que una amiga mía me dijera:

“Joder, me muero de ganas por tirármelo, pero tengo miedo de que me use”.

Y digo yo: si ambos quieren y lo hacen, ¿en dónde entra el verbo usar?

¿No es absurdo que piense que está siendo utilizada cuando ella está haciendo algo que desea?

Y así, descubrí mi verdadera vocación: ser monja de postal. Que me desvelen la intimidad al subir el habito hacia el cielo y colocarme después sobre el somier.

También descubrí que peinarse de acuerdo a la moda de los ochenta en nuestros días te convierte en un auténtico putón. Qué tendrá el pelo rizado recogido hacia atrás, raya a un lado y mechón clandestino, rizo enfurecido, cayendo ante el rostro. Aros de oro, bien grandes, o de plata; labios rojos y über eye liner que resalte los ojos.

En fin.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Y una ma´s

Tenía hambre....





y busqué en google:





"Restaurantes chinos logroño"





y esto fue lo que encontré en la maravillosa pa´gina del siempre respetuoso ayuntamiento de mi querida ciudad:



Para que luego digan de la integración étnica...

TODa UNa REaLIDaD, SEÑORES.


viernes, 10 de agosto de 2007

Follamigo

Un follamigo.
Follamigo: es... como un telepicha.


Cuántas cosas nos han enseñado las chicas de Sex In The City.



Un Follamigo es alguien que siempre está dispuesto.

Un Follamigo es alguien útil cuando no hay nada en la tele, se te han agotado las pilas del vibrador o a tus amigos no les apetece salir.

No se le tiene aprecio, ni el más mínimo. Ni él / ella a ti, o no lo debería tener... Es triste descubrir que la vida social del otro es ma´s triste que la tuya cuando un día va y te suelta que le gustas mucho. Lejos de complicarte la vida, le agarras la cabeza y se la pones en tu coño. Es fácil hacer callar a los follamigos.





Un Follamigo no suele coincidir con la clase de chica/o que te gusta. Si lo hiciera le tendrías ma´s aprecio.



El Follamigo no es un rollo, al rollo se le suele tener algo de consideración.





El Follamigo no es humano, es Follamigo.





No, tampoco es una máquina sexual. Si lo fuera le tendrías algo de aprecio.


El Follamigo la o lo chupa bien. Si es mujer suele tener unos pechos grandes; si es hombre tiene un enorme pollón.




El Follamigo sólo tiene algo realmente útil: un teléfono móvil, siendo éste el medio de comunicación por excelencia. Sms no significa sin miedo a soñar, significa a las tantas en tal sitio.



El Follamigo no está para mantener una conversación, ni para tomar un café.

El Follamigo está para tener orgasmos. Y a veces ni eso.



al Follamigo puede que le guste el tunning.

A la follamiga puede que le guste Bisbal.


Del Follamigo no sabes si tiene novia ni novio, simplemente su vida te la trae al pairo.




El Follamigo es antidepresivo, analgésico, antiestrés, y un remedio contra el aburrimiento.









No, no es es una droga sintética sicoactiva con propiedades alucinógenas. Eso es éxtasis o el resultado de un polvo como Dios manda.









El Follamigo puede que no sea compatible con tu pareja. En caso de que tengas novio/a te recomiendo que se lo comentes. Date cuenta de que si te pilla y decide dejarlo contigo, ¿qué te queda? ¿¿El Follamigo??


Piénsalo: El Follamigo cuando no está follando está pensando en coches, Bisbal o en vete a saber qué... ¡si ni siquiera sabes cómo se llama!.


aquí os dejo unos enlaces que os llevara´n a diferentes opiniones sobre lo que es un follamigo:





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