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domingo, 12 de junio de 2022

Lectura de «Urbe capensis» en La Imprenta

 Estuve en la librería La Imprenta, en Madrid, y leí completo «Urbe capensis».

Es una gozada recitar sobre ese escenario. Os dejo unos vídeos de aquello.

domingo, 20 de febrero de 2022

Recital en La Bóveda

El pasado viernes, 18 de febrero, estuve en recitando en Zaragoza. Fue en La Bóveda, dentro del ciclo Poesía para perdidos que organizan Belén Mateos, Fran Picón y Fernando Sarría.


Os dejo un par de vídeos con mis intervenciones. En la primera, recité el comienzo de Urbe capensis. En la segunda, tres poemas de Recaya. Fue emocionante. De las mejores experiencias que he vivido delante de un micro. En serio. Gracias. Gracias. Gracias.





lunes, 6 de septiembre de 2021

Recital en la Casa de Zitas

El pasado sábado estuve en Zaragoza, en la Casa de Zitas. Recitar allí es siempre un placer. La Casa de Zitas es siempre hogar. El cariño que ponen a cada evento y la manera tan cálida que tienen de acogerte es increíble. 

Tenía pensado haber transmitido en directo desde Twich, pero mi móvil decidió hacer cosas raras y no hubo manera. Afortunadamente, Carlos hizo un par de vídeos para el recuerdo. 

El vestido que llevo es SKFK, y me gusta especialmente porque su estampado está inspirado en el plancton bioluminiscente, algo que le va muy bien a lo último que estoy escribiendo. 






Muchas gracias por acercarte a mi blog.
No te cortes y comenta, por favor. 

Besos, 
Adriana.

sábado, 4 de julio de 2020

Amor rutinario, por Elena Capellán García y Mar Luna Manteca



En pleno confinamiento me llevé una sorpresa muy grande: una chica de Valladolid me escribía por Instagram para decirme que ella y una amiga estaban trabajando en la adaptación musical de "Amor rutinario", un texto que escribí en 2011 en un concurso de relato rápido, en Valladolid.
¡En 2011! ¡No ha llovido ni nada!

Este es el resultado. Qué cosa más bonita, por favor. Qué ilusión más grande.


viernes, 17 de abril de 2020

Conversación con Sonia Andújar

El pasado 16 de abril, Sonia Andújar y yo estuvimos conversando en un directo de Instagram, sobre poesía y sus alrededores. Lo hicimos por iniciativa de la ARE, que desde el 9 de abri está programando directos con diferentes miembros de la asociación.

Si no pudiste acompañarnos en directo, puedes vernos a continuación.



sábado, 7 de febrero de 2015

lunes, 19 de enero de 2015

domingo, 11 de enero de 2015

martes, 12 de agosto de 2014

Ciudades, círculos, edificios





30_ La Chica Metáfora
25_ Adriana Bañares
16_ Patty de Frutos
Música: Adrià Navarro y Rodrigo Gómez

Malasaña, Madrid, 2014





El vídeo está compuesto por tres partes que corresponden a una edad, un color y un elemento de la naturaleza. Así, Patty de Frutos representa la adolescencia, en tonos grises, y el aire. Yo hablo de los 25 años, en rojo y agua. Desde el azul y sobre la tierra, está La Chica Metáfora hablando de los 30. Terminamos en un cadáver exquisito en el que todas somos fuego y participa hasta Cosmos. 


Gracias a la Chica Metáfora y a Patty por contar conmigo para este trío, y más gracias a Patty por la realización del vídeo y por acoger nuestra locura en su casa. Fue un día estupendo y muy creativo. Espero que lo disfrutéis tanto como nosotras cuando lo grabamos. 



Miau.

lunes, 14 de octubre de 2013

Erosionados - Booktrailer


Realizado por Carolina Villafruela y Gerardo Ardoy.
Con los poetas: Jorge Pascual Blanco, Raquel Lanseros, Sara R. Gallardo, Jorge García Torrego y Rebeca Álvarez Casal del Rey. 


martes, 8 de octubre de 2013

miércoles, 18 de mayo de 2011

Monográfico de Hurts.

Escuchaba mucho Hurts a finales de 2010. Recuerdo que iba escuchándolos de camino al Centro de Idiomas cuando fui a hacer el examen de inglés para el Erasmus (curioso que me pidieran inglés y no alemán para solicitar el Erasmus para Bayreuth), por lo que fueron la banda sonora para mis pensamientos sobre un curso en Alemania, la gran oportunidad que esto supondría para mí, y tantas otras cosas, tanta ilusión y tantos nervios por aprobar una prueba de inglés que se presentaba como pasaporte a Bayern. Esto fue en noviembre. En diciembre me confirmaron que me concedían el Erasmus y, desde entonces, me comen el miedo, los nervios y las múltiples inseguridades. Miedo al avión, a la economía (mardito parné), al idioma (no tengo ni zorra de alemán ni dinero para pagarme unas clases), al nivel de la universidad de Bayreuth, a la distancia, a tantas cosas. Pero el otro día, de camino desde mi casa a la de Óscar -nos separa un paseo de treinta minutos- me puse a Hurts después de tantos meses y volví a sentir lo mismo. Tengo miedo y nervios e inseguridades; una alegría triste o una triste alegría como en una tarde de domingo. Pero también creo que tengo el valor suficiente para superar dos horas (...) de avión, para lograr la fuerza de voluntad y constancia necesarias para aprender alemán por mí misma y el Tell Me More, y vivir nueve meses en Bayreuth.  















lunes, 5 de abril de 2010

un trocito de Rayuela + Apres Moi

I must go on standing
You can't break that which isn't yours
I, oh, must go on standing
I'm not my own, it's not my choice






A Oliveira le gustaba hacer el amor con la Maga porque nada podía ser más importante para ella y al mismo tiempo, de una manera difícilmente comprensible, estaba como por debajo de su pacer, se alcanzaba en él un momento y por eso se adhería desesperadamente y lo prolongaba, era como un despertarse y conocer su verdadero nombre, y después recaía en una zona siempre un poco crepuscular que encantaba a Oliveira temeroso de perfecciones, pero la Maga sufría de verdad cuando regresaba a sus recuerdos y a todo lo que oscuramente necesitaba pensar y no podía pensar, entonces había que besarla profundamente, incitarla a nuevos juegos, y la otra, la reconciliada crecía debajo de él y lo arrebataba, se daba entonces como una bestia frenética, los ojos perdidos y las manos torcidas hacia adentro, mítica y atroz como una estatua rodando por una montaña, arrancando el tiempo con las uñas, entre hipos y un ronquido quejumbroso que duraba interminablemente. Una noche le clavó los dientes, le mordió el hombro hasta sacarle sangre porque él se dejaba ir de lado, un poco perdido ya, y hubo un confuso pacto sin palabras, Oliveira sintió como si la Maga esperara de él la muerte, algo en ella que no era su yo despierto, una oscura forma reclamando una aniquilación, la lenta cuchillada boca arriba que rompe las estrellas de la noche y devuelve el espacio a las preguntas y a los terrores. Sólo esa vez, excentrado como un matador mítico para quien matar es devolver el toro al mar y el mar al cielo, vejó a la Maga en una larga noche de la que poco hablaron luego, la hizo Pasifae, la dobló y la usó como a un adolescente, la conoció y le exigió las servidumbres de la más triste puta, la magnificó a constelación, la tuvo entre los brazos oliendo a sangre, le hizo beber el semen que corre por la boca como el desafío al Logos, le chupó la sombra del vientre y de la grupa y se la alzó hasta la cara para untarla de sí misma en esa última operación de conocimiento que sólo el hombre puede dar a la mujer, la exasperó con piel y pelo y baba y quejas, la vació hasta lo último de su fuerza magnífica, la tiro contra una almohada y una sábana y la sintió llorar de felicidad contra su cara que un nuevo cigarrillo devolvía a la noche del cuarto y del hotel.
Más tarde a Oliveira le preocupó que ella se creyera colmada, que los juegos buscaran ascender a sacrificio. Temía sobre todo la forma más sutil de la gratitud que se vuelve cariño canino; no quería que la libertad, única ropa que le caía bien a la Maga, se perdiera en una feminidad diligente. Se tranquilizó porque la vuelta de la Maga al plano del café negro y la visita al bidé se vio señalada por una recaída en la peor de las confusiones. Maltratada de absoluto durante esa noche, abierta a una porosidad de espacio que late y se expande, sus primeras palabras de este lado tenían que azotarla como látigos, y su vuelta al borde de la cama, imagen de una consternación progresiva que busca neutralizarse con sonrisas y una vaga esperanza, dejó particularmente satisfecho a Oliveira. Puesto que no la amaba, puesto que el deseo cesaría (porque no la amaba, y el deseo cesaría), evitar como la peste toda sacralización de los juegos. Durante días, durante semanas, durante algunos meses, cada cuarto de hotel y cada plaza, cada postura amorosa y cada amanecer en un café de los mercados: circo feroz, operación sutil y balance lúcido. Se llegó así a saber que la Maga esperaba verdaderamente que Horacio la matara, y que esa muerte debía ser de fénix, el ingreso al concilio de los filósofos, es decir, a las charlas del Club de la Serpiente: la Maga quería aprender, quería instruirse. Horacio era exaltado, llamado, concitado a la función del sacrificador lustral, y puesto que casi nunca se alcanzaban porque en pleno diálogo eran tan distintos y andaban por tan opuestas cosas (y eso ella lo sabía, lo comprendía muy bien), entonces la única posibilidad de encuentro estaba en que Horacio la matara en el amor donde ella podía conseguir encontrarse con él, en el cielo de los cuartos de hotel se enfrentaban iguales y desnudos y allí podía consumarse la resurrección del fénix después que él la hubiera estrangulado deliciosamente, dejándole caer un hilo de baba en la boca abierta, mirándola extático como si empezara a reconocerla, a hacerla de verdad suya, a traerla de su lado.

 Julio Cortázar. Capítulo 5 de Rayuela



sábado, 27 de marzo de 2010

ni Burton, ni Disney, ni nah!


Me ha decepcionado muchísimo la  Alicia en el país de las Maravillas de Burton. Después de comentar el tema en Facebook (ay, Dios, ¡está acabando conmigo el maldito Facebook!) me he puesto a buscar una versión de Alicique me encantaba cuando era pequeña. Se trata de una película de dibujos animados que regalaron (o casi) en VHS con el periódico (no recuerdo cuál, porque por aquel entonces yo vivía en Miranda de Ebro, aunque mi padre solía comprar el diario La Rioja, así que ni idea) y que vi hasta que se pulverizó. Tras la pérdida, mi tío me regaló la de Disney, pero no era lo mismo. Qué se le va a hacer. Sin embargo, hoy, unos trece años después, si no son más, gracias a You Tube, me he reencontrado con ella. 

Os dejo con mi Alicia. Con la que odia la lógica, adora la mermelada de naranja y no lucha con dragones:






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