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lunes, 11 de mayo de 2020
miércoles, 9 de octubre de 2013
miércoles, 1 de mayo de 2013
Salvador J. Tamayo habla de Engaño Progresivo en GRUNDmagazine
Entrada original en: Reseña «Engaño progresivo» de Adriana Bañares
Reseña «Engaño progresivo» de Adriana Bañares
«Engaño progresivo». Ed. Diputación de Valladolid. ISBN: 9788415046158. Año:2012.
Alguien aconsejó -estúpidamente- una vez: Desconfía de los nihilistas. Más que de los nihilistas, sinceramente desconfío de los poetas jóvenes. Hay tantos y tan terribles, tanto que leer y tan poco tiempo para hacerlo que salvo excepciones evidentes, no puedo evitar sentir recelos y decenas de prejuicios. No sé en qué momento se asoció juventud con calidad, ni siquiera publicar es ya, sinceramente, un mérito. No es el caso de Bañares. Conocí a Adriana Bañares casi por casualidad y tras leer su Engaño progresivo, no he podido evitar sentir cuanto menos sorpresa. Adriana Bañares es capaz de conectar con el lector, si bien es cierto que con un tipo de lector muy concreto, con el que pueda compartir referencias que realmente completen el juego que propone en sus textos. Bañares habla del proceso de transformación de la adolescencia tardía en la que se forja la poeta y la mujer; en la que el yo poético toma forma hasta que es capaz de afirmar: Siento estallar mis pechos desde el fondo/ del sostén, el corazón ha menguado desde/ que te conocí. «Desengaño secundario», o Porque he perdido la espontaneidad y las/ ganas y últimamente dejo de estar cachonda si estoy borracha, «Corrupta».
En los poemas de Bañares abunda lo visceral, en cierto modo, como forma de salvación: el sexo, el dolor y la sangre terminan por acercar al lector al mundo interior de Bañares que trata con sus poemas el asunto de la existencia, de lo terrible de la existencia: el cielo, hoy, se desprende sobre nosotros, «La primera piedra». Las imágenes de los poemas se muestran con fuerza, rabiosas, que tratan en primera instancia de deslumbrar, escandalizar ya es casi imposible y, finalmente, muestra al poeta y al sujeto del poema que a veces es el mismo y otras, el que lee lo puede identificar con algunos de sus propios demonios.
En algunos textos vemos la estructura propia de cantos y oraciones cristianas subvertidas como la canciónPescador de hombres presente en el poema «Te has ido»: No me has mirado a los ojos, señor. Sonriendo he dicho tu nombre, así como Yo confieso, en «Sing for absolution I»: Canela en cientos de gargantas secas. Canela en cientos de miles/ de coños tristes. (…) Por mi culpa. Por mi culpa. / Por mi gran/ culpa. La poeta se desnuda de forma directa en este conjunto de poemas: deja ver su educación religiosa al menos en un primer momento, su evolución y sus miedos, y cómo subvierte lo aprendido o lo impuesto en favor de su propio camino escogido. La referencia directa a la canción de Muse, Sing for absolution, en dos de sus poemas, está tremendamente bien traída ya que no sólo ofrece distintos niveles de lectura del mismo sino que completa al texto, no puedo decir lo mismo de la referencia a Radiohead en «Quiero más»: Hoy solo me apetece gritar. Hoy solo quiero/ salir corriendo./ She’s running out, she run, run, run…, que/ dirían Radiohead.
En Engaño progresivo encontramos desde prosa poética hasta juegos en la estructura del poema, algunos bien traídos como «Syntymätön» y otros como «Tea for two», que considero no están adecuadamente justificados.
Acelera el ritmo de lectura y trata de provocar el efecto de ansiedad en el lector, pero sin embargo eso tiene que lograrse a través de la propia musicalidad del poema, de la forma en la que las sílabas componen los versos y estos las estrofas logrando hacer jazz o zarzuela, lo que ustedes escojan. En relación a los muchos poemas que optan por la prosa narrativa me quedo sin duda con «Champú infantil». El mito de Saturno llevado al absurdo en los albores de la sociedad contemporánea occidental de consumo, donde el culto al cuerpo y al ego traspasa cualquier tipo de frontera haciendo de la lucha contra el paso del tiempo, la mayor de las cruzadas. Finaliza el poema de forma magistral logrando ese carácter cíclico tan preciado en la buena literatura. Entendemos la muerte del hijo, el asesinato del hijo como la consumación real de la muerte del padre, como hiciera Saturno devorando a los suyos para mantener el poder, los protagonistas de «Champú infantil» hacen lo propio para conservar algo más que la juventud.
Han escuchado gritos al final de la calle, pero,/como siempre, han vuelto a pintar de blanco/ el salón. Les da por quemar los muebles una vez cada diecinueve meses. Quieren/ reinventarse en lugar de irse de esta ciudad./ Otro color, otra madera, otro hijo muerto./ Procurando engendrar uno nuevo cada dos/ años. cada tres muere el mayor, y así será/ siempre. Tienen pánico al primogénito, al paso del tiempo. A la vejez. Se alimentan de sus hijos, a quienes mutilan aún estando/ vivos para no perder las vitaminas. Como a/ los gatos se les llena la garganta de pelo, a/ estos se les queda entre los dientes rastros de/ champú infantil.
Engaño progresivo, es ante todo un poemario valiente, de gran calidad en forma y contenido, en donde Bañares juega, prueba, experimenta y se canta a sí misma, logrando emocionar con su voz, preciosa pero que sin duda aún le falta mucho por decir y que con sus próximos libros (quizá en el recién aparecido Álma esquiva, publicado por Origami), logrará hacer sonar esa voz propia atrayendo a propios y a ajenos hacia el desamparo y las vísceras de sus textos, como la más cruel de las sirenas.
domingo, 24 de marzo de 2013
Leo en Barcelona. Apunten fecha en sus agendas.
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| Cartel realizado por Valle Camacho |
Estoy que no quepo en mí de emoción: por primera vez en la historia de mi vida estaré en Barcelona.
Marcelina, mi amiga del alma anteriormente conocida como Marta, quiere visitar a una amiga nuestra que está viviendo allí y me ha estado insistiendo hasta la muerte para que vaya con ella. Que te pago yo el viaje, de verdad que no me importa, pero ven, llegó a decir Marcelina, mi amiga del alma anteriormente conocida.
Lo meditas y me llamas, concluyó, y mi decisión fue: si voy a tragarme seis horas de autobús y a gastarme los cuartos en Barcelona, que al menos sea por una razón, como, por ejemplo, presentar mi obra en sociedad.
De modo que eché un ojo a Facebook (peor amigo y mejor enemigo) y me puse en contacto con uno de mis ídem: Polaroid [de locura ordinaria], un bar de Barcelona que, por lo que suelo ver en su muro de FB, suele organizar eventos culturales. Una conversación de chat después ya estaba llamando a Marcelina. Que sí, que voy, y presento mis libros.
Así que, queridos y queridas, el viernes Marcelina y yo nos echamos el macuto al hombro y nos vamos al este. Veremos a Claudia, veremos el mar y el domingo esperamos veros a vosotros en el Polaroid.
Muchos besos y mucho amor,awi.
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miércoles, 13 de marzo de 2013
lunes, 3 de diciembre de 2012
A mí me daban dos.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Se habla del Engaño...
El pasado 10 de noviembre presenté Engaño Progresivo en Logroño, dentro del ciclo Sábados Literarios que organizan el Aula Literaria y el festival de cultura joven Artefacto. Podéis ver la reseña que publicó el Aula Literaria en su blog siguiendo este enlace: El 'Engaño progresivo' de Adriana Bañares Camacho y el artículo que salió en El Correo pinchando aquí: Bañares introduce en Logroño sus engaños «y desengaños» progresivos.
Por otro lado: el Facebook y los amigos que se hacen con el libro y lo muestran al mundo:
Amaia Hodge:
Bea Calvo, que además cita una parte:
Cómo disfrutar de un bucle infinito. Aprenderé a mirarte. Llevo tanto tiempo intentando acercarme y. Lo has conseguido. A qué precio. Llegará un momento en que no seremos capaces de diferenciar qué piensas tú y qué pienso yo. Será como ser dos almas. Seguiremos atrapados. Pero estaremos juntos. Aunque nuestros cuerpos sigan viviendo eternamente lo pasado.
Faustine, presa sin alma de un bucle infinito.
Roza tu mano su pecho.
¿Es todo falso?
Cómo disfrutar de un bucle infinito. Aprenderé a mirarte. Llevo tanto tiempo intentando acercarme y. Lo has conseguido. A qué precio. Llegará un momento en que no seremos capaces de diferenciar qué piensas tú y qué pienso yo. Será como ser dos almas. Seguiremos atrapados. Pero estaremos juntos. Aunque nuestros cuerpos sigan viviendo eternamente lo pasado.
Faustine, presa sin alma de un bucle infinito.
Roza tu mano su pecho.
¿Es todo falso?
Y Javier Ochagavía, ilustrando un fragmento de Syntymätön con esta inquietante fotografía:
"El problema no ha sido creer. Ha sido crear niños. Amarte tan poco como tanto. Te he querido siempre. Dónde estabas. Dónde estarías si no te hubiera conocido. No te enseñé a dormir"
También José Ángel Barrueco se acuerda de él en su blog: Engaño progresivo, de Adriana Bañares Camacho.
Si tú también quieres un Engaño Progresivo,
lo mejor es que te pongas en contacto con la distribuidora,
Breogán, a través de este número de teléfono: 91 725 70 92
lo mejor es que te pongas en contacto con la distribuidora,
Breogán, a través de este número de teléfono: 91 725 70 92
viernes, 9 de noviembre de 2012
Venite Adoremus - Presentación de Engaño Progresivo en Logroño
Hace dos años, concretamente el 12 de Noviembre de 2010, presenté en Artefacto La Niña de las Naranjas. Palabra de Awixumayita. Aquello suponía muchísimo para mí. No solo porque se trataba de mi primer libro* sino porque también constituía un punto y final y a parte [final y principio] a un año de Renacimiento [vivir en el Paseo Renacimiento con Pat, La Fanzine, las idas y venidas a Madrid , stop.]. Ganar la Beca "Con Proyección" y ver publicado mi libro significó un Lo He Conseguido así de grande. El plan para escapar hacia adelante. Aquella vez me acompañó mucha gente, tanto en el libro como en la presentación. Belén in Red, en calidad de bloguera de pro, en el prólogo. Antonio Díez, como poeta underground, en el epílogo. Vara, como paradigma de escritor sucio y agitador contracultural, en la contraportada. Pat, como amiga y compañera insomne, en la solapa. Representantes de los cuatro pilares sobre los que se fundamentan este blog, Awixumayita y yo. Y en la presentación: Emiliano Navas, editor; Belén, Antonio, Vara desde Badalona a través de una pantalla, y yo.
Pero este año vengo sola y completamente desnuda. Sin portada, sin prólogo ni epílogo ni nada. Solo mis poemas y yo. Y lo presentaré sola. Soy Adriana y he venido a hablar de. Este sábado, 10 de Noviembre de 2012. A plena luz del día. Será toda una experiencia religiosa.
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| El cartel es obra de Valle Camacho |
¿Vienes?
Desde la Fundación Jorge Guillén dicen que En Engaño progresivo el verso y la prosa poética se combinan para narrar una atípica historia de iniciación. El nuevo adolescente, conectado a internet e inmerso en un entorno referencial, no pierde su inocencia con la dignidad acostumbrada, sino que sufre la doble marginación de sentirse inadaptado en su propia vida y en una realidad artificial. La literatura, el cine y la música son los anclajes de un yo marginal cuyos miedos determinan la naturaleza de sus relaciones (especialmente la historia de “amor artificial” con el “tú” del poemario) y que, en busca de una verdad o, al menos, de una absolución, se hace carne en un mundo adverso.
A continuación pongo a vuestra disposición una vista previa de Engaño Progresivo.
Y nada más, amores. Simplemente eso: espero veros el sábado en La Gota de Leche.
Bendiciones y buenas noches.
* Considero que La Niña de las Naranjas es mi primer libro, aunque realmente es el tercero si tenemos en cuenta El Movimiento de la Lagartija (Lulu, 2006) y La Soledad del Café (Ediciones Emilianenses, 2005)
viernes, 2 de noviembre de 2012
Sábados Literarios en Logroño
Oh, niños, cómo es esto posible: que ya es noviembre. Ay. Qué frío.
Noviembre en Logroño viene con Artefacto, la fiesta de la cultura y la juventud que empieza hoy mismo. Podéis consultar la programación pinchando en este enlace: PROGRAMA DE ARTEFACTO 2012.
Este año participaré presentando mi libro rojo dentro de la segunda edición del ciclo Sábados Literarios. Inserto a continuación el programa para vuestro uso y disfrute:
programa Sábados Literarios II
Como podéis ver, también estaré mañana (3 de Noviembre) en el Ateneo Riojano, acompañando a Abel Aparicio en la presentación de Esto no rima.
Por otro lado, aunque en el programa de Artefacto no aparece especificado, mañana también se presentará el fotolibro de Amaia Hodge Souvenir. Esto no es una guía de viajes. Será a las 18,30h en La Gota de Leche.
Estamos de que Esto no. ¡Os esperamos mañana!
Noviembre en Logroño viene con Artefacto, la fiesta de la cultura y la juventud que empieza hoy mismo. Podéis consultar la programación pinchando en este enlace: PROGRAMA DE ARTEFACTO 2012.
Este año participaré presentando mi libro rojo dentro de la segunda edición del ciclo Sábados Literarios. Inserto a continuación el programa para vuestro uso y disfrute:
programa Sábados Literarios II
Como podéis ver, también estaré mañana (3 de Noviembre) en el Ateneo Riojano, acompañando a Abel Aparicio en la presentación de Esto no rima.
Por otro lado, aunque en el programa de Artefacto no aparece especificado, mañana también se presentará el fotolibro de Amaia Hodge Souvenir. Esto no es una guía de viajes. Será a las 18,30h en La Gota de Leche.
Estamos de que Esto no. ¡Os esperamos mañana!
martes, 30 de octubre de 2012
24 hour party people. Madrid Day.
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| Fijaos qué sensación tan extraña causa la posición de sus brazos. |
En Agosto volví a Logroño. Tras seis años de idas y venidas, aventuras de la pobreza en Valladolid y un año de Warum Nicht en Alemania, me vi de vuelta a casa de la mamma. La casa de la mamma tiene sus cosas buenas, pero sigue siendo la casa de la mamma. Aquí una no puede vivir el insomnio tranquilamente, ni beber entre semana Martini blanco porque sí. Ni cantar a gritos. Ni llevar una vida alimenticia caótica y a deshoras. También hay que recordar que una es una paria de la literatura. Que escribo poesía, para más inri. Que quiero dedicarme a esto. Tú estás loca, niña. Y que en Logroño las opciones se reducen a ser una poeta de provincias que lee para sus amigos en los mismos sitios y aparece alguna vez en el periódico regional.
Por eso, si la Editorial Origami me dice que van a presentar en Madrid, y que si quiero que vaya, pero que me pague yo los gastos del viaje y me busque la vida con el alojamiento, voy.
Si Alfonso López me invita al Tren Vertical para presentar mi último libro, voy. Si la Fundación Jorge Guillén me dice que si quiero llevar libros tengo que comprarlos y que no me perdonan ni los diez euros de los gastos de envío, me jodo, pago y compro, y voy con libros a Madrid.
Ser una paria de provincias que publica con editoriales pequeñas supone un gasto de:
Autobús. PLM, ida y vuelta: 28,48€
Bono del metro: 12,20€
10 ejemplares de Engaño Progresivo: 40€
Otros gastos, como comida, cañas y café: Digamos que unos 20€.
Total: Digamos que unos 100€.
Teniendo en cuenta que soy una paria que vive con su madre y no tiene oficio ni beneficio, os podéis imaginar lo que supone este desembolso para mí. Podéis aplaudir aquí.
PERO DEJEMOS A UN LADO EL TEMA ECONÓMICO.
Vayamos a lo que nos interesa.
Hija, ¿Qué hiciste en Madrid?
Salí de Logroño a las 7 y llegué a Avenida América, la estación más triste de la historia de las estaciones tristes de autobús, a eso de las 11, y de ahí fui hacia Príncipe Pío, a esperar a Cristina Selene Porres, una de mis chicas preferidas, que se prestó a acompañarme en mi jornada intensiva madrileña. Cris es de Logroño, aunque vino desde Segovia, donde estudia RR.PP.
- ¿Tienes idea de cómo llegar a El dinosaurio todavía estaba allí?
- No.
Pero llegamos, claro que sí, y además bastante pronto. Yo estoy nerviosa vestido pop imitación al inspiración Mondrian de Yves Saint Laurent y manoletinas negras. Aún no han venido todos los autores, aunque sí están Jorge M. Molinero con una camiseta de Bowie Ziggy Stardust, José Ángel Barrueco, Antonio Huerta, Ángel Fernández Fernández... Bueno, la verdad es que no recuerdo bien quiénes estaban y quiénes no, pero lo que sí sé es que los de León aún no. Los de León: Vicente Muñoz Álvarez, Alfonso Xen y Julia D. Velázquez, que se hicieron también un ida y vuelta de locura. El resto de autores: Antonio Sánchez -Fernández, Jacob Iglesias y Dolors Alberola. La sorpresa: Vera Zieland no existe. Manos tan pequeñas es de Daniel Mobymelville. Seguro que era un secreto a voces, pero hasta llegado el momento de la presentación de su libro no tenía ni idea.
Las fotos que cuelgo a continuación las he robado deliberadamente del Facebook. Algunas son de Naveiras, otras de Barrueco, otras de Huerta...
He de confesar que cuando Antonio Huerta me dijo que la presentación sería un sábado a la una del mediodía no hubiera dado nada por el evento. Que no iba a ir nadie, que blah, blah, tan agolera yo. Sin embargo, y afortunadamente, mis predicciones fallaron. No solo vino mucha gente, sino que entre el público se encontraba gente excepcional. El ya citado Jorge M. Molinero, que vino desde Valladolid; Antonio Díez, Alberto Haj-Saleh, El Cable Azul, Naveiras, Esteban Gutiérrez "Baco", Marcos Antón y, oh, un momento, qué es ese pelo que veo entrar por la puerta: El amigo de los guays, el ingeniero, el poeta, el fichaje más joven de El Butano: Enrique Rey.
Enrique me dice que si la gente nos pregunta de qué nos conocemos, no digamos la verdad. "La gente normal no se conoce por Internet". La verdad es que a la mayoría de la gente que conozco en Madrid, que está en este evento, la conocí por Internet. En realidad creo que a todos, salvo a Cristina, a quien conocí hace años en Logroño, a Marcos, a quien nos une COLMO de nuestros años en la Universidad de Valladolid, y a Antonio, al que conocí en el Destroyer en 2010.
Por eso no me importa decir que a Enrique solo lo conocía por el Facebook. Internet en general, primero gracias a este blog, y después a Facebook, me ha servido para conocer gente estupenda e interesantísima; también para darme a conocer en esto de las letras y, por supuesto y por ende, para publicar. Así que no seré yo quien se avergüence de todo esto. Si no hubiera sido por Internet ¿Cómo hubiera conectado con todo el movimiento literario underground que se mueve en Madrid?
Gracias a Facebook conozco también a la escritora María Paz Ruiz, que viene con una propuesta muy interesante para futuro proyecto, stop.
Otro proyecto surge con Julia D. Velázquez, la diseñadora gráfica, artista, en fin, Julia, la responsable de las últimas e increíbles portadas de Origami. Me va a hacer fotos (viaje a León a la vista) y las dos estamos muy ilusionadas.
Y en esto que aparece una chica muy maja y me dice "Soy Laura", y yo no caigo en un principio. Coño, El Megáfono. Otra de esas personas interesantes y molonas que solo conocía de Internet. Laura viene con dos compañeros de la carrera. Estudian periodismo y van a hacer un trabajo sobre Literatura e Internet. Inevitable pensar en ti. "Preguntas cortas y después, si no te importa, nos gustaría que leyeras Mi vida antes de Google". A mí no me importa, yo encantada, claro que sí, pero no deja de ser -cuanto menos- simpático el protagonismo que está teniendo esta mañana Engaño Progresivo, cuando debería estar promocionando La Involución Cítrica, que es de Origami, y a eso estamos aquí, a promocionar Origami. Le firmo un Engaño a Alberto Haj Saleh (que ya le firmé en su día porque me lo compró hace unos meses, vía Correos), y Barrueco me compra otro, y también Marcos... y María Paz, que me dice "Es intolerable que le tengas que comprar tus propios libros a la editorial" y etcétera. Es todo como un poco clandestino porque no deja de ser un poco guarro estar vendiendo libros de una editorial en la presentación de otra. El clímax de todo esto llega cuando Laura y sus colegas me dicen que: "no podemos grabarte dentro porque hay poca luz ni tampoco fuera porque hay mucho ruido, así que lo mejor será hacerlo en los baños". Cris me acompaña. Cris no lo dice, pero seguro que piensa que los escritores estamos todos locos, y los poetas ni te cuento, cuando empiezo a recitar Mi vida antes de Google ante una cámara mientras la peña entra y sale de los baños con cara de WTF .
Como ya adelantaba en el pie de foto, a la hora de leer pasé de la poesía y me arranqué a leer CyberPunk. No suelo leer relatos y me daba un poco de miedo dar la chapa demasiado, pero me pareció la mejor opción porque
a) Ya había muchos poetas en la sala.
b) CyberPunk es mi texto favorito ever de La Involución Cítrica.
Al terminar el sarao, se me acerca una señora mayor y me dice que le ha encantado mi relato de Peter Pan, y que por eso se va a comprar mi libro. Vuelve al rato con Todos los trenes mueren en línea recta, de Dolors Alberola, para que se lo firme. Por un momento estoy a punto de caer en la tentación de firmarlo y hacer la adrianada del día, pero vence mi parte cabal y le hago saber su confusión, aunque no le digo que el relato se titula CyberPunk y que no tiene nada que ver con Peter Pan.
Enrique está todo el rato entrando y saliendo del local. Dice que lo hace porque fuera está una amiga suya con quien está bebiendo cervezas a tutiplén que les vende un paquistaní. Cristina y yo dudamos de que exista tal amiga.
Pero la chica existe, y se llama Andrea y es muy guapa y tiene la voz súper bonita. Se parece mil a Olaia Pazos y ha combinado un vestido ajustado verde de manga francesa con unos botines marrones planos con cordones, lo cual me parece más que bien.
Enrique insiste en irnos a comer a un griego. Nos vamos Antonio Díez, su chica (ponga aquí su nombre, no recuerdo, perdón), Enrique, Andrea, un amigo ingeniero de Enrique, Cristina y yo. Hace frío pero hace sol, nos quedamos en la terraza. Me pido una ensalada de tomate con cosas verdes. Algo barato y ligero. Enrique me saca fotos y se las envía a un miembro de Forocoches que ya habló de mí en dicho foro alguna vez. El amigo le dice algo así como que no me tocaría ni con un palo. Enrique ríe. Las cervezas que nos han servido están literalmente congeladas. Bebo.
Tomamos café en algún sitio. Enrique se pide un carajillo que en realidad es solo brandy caliente. Enrique me recuerda a mí porque quiere estar borracho continuamente. Habla mucho y se emociona con las cosas que le gustan. Repito: Borracho habla mucho y muy intenso de las cosas que le gustan, y yo me pregunto si soy así cuando me emborracho. Decido que sí, al menos parecida. Pero yo hoy no estoy borracha. Voy a cañas y estoy bien. El mayor problema está siendo el frío inesperado e invernal. Y los putos nervios.
Tras el café, Antonio y la chica (ponga aquí el nombre) se van hasta más ver y la chavalería nos vamos al Lukánicos porque las cañas son a un euro. Pero cuando vamos nos dicen que el grifo está roto, que solo tercios, y nos resignamos. Suena Zaz y Enrique quiere hacer planes para después de la lectura en el Malatesta. Él vota por ir a Tribunal. Me voy al baño y me cambio de vestido. Vuelvo. Llevo el Vestido Inspiración Sixtie Mod Retro Chic dos tonos y medias tupidas negras, que adelgazan las piernas, al contrario que las blancas, que las engordan. A Andrea le gusta. Me dice que tiene uno parecido. Me dice que vayamos por la noche a una fiesta sixtie mod retro chic en la Moby Dick. Hay una discusión sobre los pros y contras de ir a Tribunal o ir a Moby Dick. Dan las ocho. Nos vamos al Malatesta.
En el Malatesta nos pedimos más cañas y yo me pongo los tacones de 14cm. Y de repente, ¡oh, sorpresa! Entran por la puerta Mikel y Toni, dos chicos con quienes hice el Erasmus en Bayreuth, y que sin duda ya se conocían bien el poemario de las veces que recité borracha peluca rosa mediante en aquellas barbacoas que hacíamos en el Hofgarten.
También: Rebeca Álvarez Casal del Rey (a quien saludo efusivamente con un "¡Raquel!" Epic Fail supremo), Paz Hernández Páramo, y El Cable y Antonio que repiten, y mucha más gente que seguro que conozco aunque sea solo del Facebook, y dos Pirris. Los Pirris son un grupo de Logroño a quienes nunca he visto en directo porque
a) no me ha pillado en Logroño cuando han tocado o
b) porque no tenía con quien ir y, a contrario que en cualquier otra parte del mundo, en Logroño no me gusta salir sola.
Así que, agradecida y emocionada, me sitúo con el libro en la mano, preparada para darlo todo, mientras Alfonso López dice unas palabras sobre mí (¿quién es esta chica de provincias que viene a leer al Tren Vertical?) y yo me emociono un poco más, y más me vale hacerlo bien después de todo esto.
Me levanto. Mini Vestido Inspiración Sixtie Mod Retro Chic dos tonos y medias tupidas negras y zapatos de tacón 14 cm haciendo un total de un metro noventa.
Creo que me siento más segura que en toda mi vida, que en cualquier otra lectura. Tampoco hace tanto desde que empecé con todo esto. Recuerdo que mi primera lectura en Madrid fue en Febrero de 2010. Y, oh, casualidad: aquella vez también viajé en el asiento 13 del bus, y como aquella vez, "no por superstición, sino porque dio la casualidad de que me tocara esa plaza" .
Un amigo de los dos Pirris, que no sé si es Pirri también, en ocasiones suelta un "Olé" o un "Aupa" cuando termino algún poema. Me encanta esa efusividad porque la noto sincera. Me suelto muchísimo. Digo cosas de los poemas que no he dicho ni me he atrevido a decir antes y que ni siquiera me atrevo a comentar hoy aquí. Termino santiguándome y dando la absolución a todos los presentes. Me parece la mejor manera de terminar, pero al bajar, Alfonso me dice que a la gente se le ha hecho corto, y me pasa el ejemplar de La Involución Cítrica que me acaba de comprar, para que lea algo de ese libro también. Leo 240 y Subalterna. Me parece increíble que a la gente se le haga corta una lectura de poesía.
Cuando salgo del bar me aplauden. Menudo corte paso, y seguro que paso por borde porque no digo nada, solo salgo corriendo tan rápido como me permiten los taconazos.
Enrique sigue queriendo ir a Tribunal. El resto no sé. Los Pirris proponen litronas en casa y concierto improvisado y yo voto porque sí, porque me gusta lo barato y porque hace un frío de tres cojones. El caso es que entre pitos y gaitas perdemos a todos y Cris y yo terminamos en casa de los Pirris. El ambiente me mola porque me recuerda mucho a los días del Paseo Renacimiento, con la guitarra desafinada de Pat, o aquella mía que me hacía tanto daño, y el humo del hachís que lo inundaba todo y Jaime que siempre venía con cervezas. Así que estoy guay, porque aunque sea tímida y gilipollas me siento bien cuando estoy con gente. Que en realidad soy una persona social, me dice mi madre. Ay. Qué sé yo. Pero pronto, entre el humo y el apalanque del sofá que nos atrapa, Cris y yo empezamos a temer caer en coma y decimos bye bye, baby, bye bye, vamos a buscar fiesta.
Pero no hay fiesta.
Chubi Pirri se presta a bajar con nosotras y llevarnos a algún bar de la zona (no nos hemos movido de Lavapiés en todo el día). Nos metemos a La Aguja y me parece todo muy bien y los vinilos me recuerdan a J., pero me aburro. Estoy con la regla, y cuando estoy con la regla caigo en coma de vez en cuando. Me tomaría una Coca Cola, pero tomarme una Coca Cola a las 2 y media de la mañana me parece una traición a mis principios. Van a cerrar el bar en breves, como casi todos los bares de la zona. No hay opción de ir a Tribunal ahora si no hay metro. No puedo permitirme un taxi. Va a ser la misma mierda, eso también. Y a las tres serán las dos, pero no habrá nada abierto. Así que aceptamos la hospitalidad de Chubi y pasamos la noche en una habitación sin luz porque el anterior inquilino se llevó todas las bombillas.
A mí me sale el bus a las siete. A ella a las ocho. Salimos de casa a las 5. Gracias chicos, muchas muchas gracias. Pero no contamos con que el metro no abre hasta las 6. Vaya mierda de capital de país que cierra bares y metro por las noches. Madrid nos decepciona. Vaya mierda Madrid. Bla bla, ahí echando pestes de Madrid, las logroñesas. Pero ha merecido la pena.
Me despido de Cris en Príncipe Pío. Me compra un libro. Yo se lo quiero regalar, pero no me deja. No me ha dejado regalar ninguno. Hazte valer, no regales, y menos si los has tenido que pagar antes. Ya seré yo millonaria alguna vez y seré tu mecenas, pero de momento no regales.
Las fotos que cuelgo a continuación las he robado deliberadamente del Facebook. Algunas son de Naveiras, otras de Barrueco, otras de Huerta...
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| José Ángel Barrueco presentando Te escribiré una novela. Foto de José Naveiras |
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| Vicente Muñoz Álvarez lee poemas de Canciones de la gran deriva. Foto por el Naveiras. |
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| Jacob Iglesias presentando Horas de Lobo. By Naveiras. |
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| Ángel Fernández Fernández presentando Las lágrimas del Pato Donald. Foto de Barrueco. |
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| Antonio J. Sánchez y Leyenda Urbana. By Naveiras. |
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| Heme aquí rodeada de la masa enfurecida, mientras leo el relato que abre La Involución Cítrica: CyberPunk. Foto de Antonio Huerta. |
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| Vera Zieland aka Daniel Mobymelville o viceversa presentando Manos tan Pequeñas. La foto es de Barrueco. |
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| Antonio Huerta, editor de Origami y artífice del evento, presenta Doce y Cuarto. By Barrueco |
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| Es una pena que no haya encontrado una foto mejor de Dolors Alberola presentando Todos los trenes mueren en línea recta. By Naveiras. |
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| Y para terminar, Alfonso Xen dando caña con El tiempo del hombre muerto. Foto de Barrueco |
He de confesar que cuando Antonio Huerta me dijo que la presentación sería un sábado a la una del mediodía no hubiera dado nada por el evento. Que no iba a ir nadie, que blah, blah, tan agolera yo. Sin embargo, y afortunadamente, mis predicciones fallaron. No solo vino mucha gente, sino que entre el público se encontraba gente excepcional. El ya citado Jorge M. Molinero, que vino desde Valladolid; Antonio Díez, Alberto Haj-Saleh, El Cable Azul, Naveiras, Esteban Gutiérrez "Baco", Marcos Antón y, oh, un momento, qué es ese pelo que veo entrar por la puerta: El amigo de los guays, el ingeniero, el poeta, el fichaje más joven de El Butano: Enrique Rey.
Enrique me dice que si la gente nos pregunta de qué nos conocemos, no digamos la verdad. "La gente normal no se conoce por Internet". La verdad es que a la mayoría de la gente que conozco en Madrid, que está en este evento, la conocí por Internet. En realidad creo que a todos, salvo a Cristina, a quien conocí hace años en Logroño, a Marcos, a quien nos une COLMO de nuestros años en la Universidad de Valladolid, y a Antonio, al que conocí en el Destroyer en 2010.
Por eso no me importa decir que a Enrique solo lo conocía por el Facebook. Internet en general, primero gracias a este blog, y después a Facebook, me ha servido para conocer gente estupenda e interesantísima; también para darme a conocer en esto de las letras y, por supuesto y por ende, para publicar. Así que no seré yo quien se avergüence de todo esto. Si no hubiera sido por Internet ¿Cómo hubiera conectado con todo el movimiento literario underground que se mueve en Madrid?
Underground, me da mucha risa esa palabra, dice Cristina. La verdad es que a mí también. Y nos reímos las dos.
Gracias a Facebook conozco también a la escritora María Paz Ruiz, que viene con una propuesta muy interesante para futuro proyecto, stop.
Otro proyecto surge con Julia D. Velázquez, la diseñadora gráfica, artista, en fin, Julia, la responsable de las últimas e increíbles portadas de Origami. Me va a hacer fotos (viaje a León a la vista) y las dos estamos muy ilusionadas.
Y en esto que aparece una chica muy maja y me dice "Soy Laura", y yo no caigo en un principio. Coño, El Megáfono. Otra de esas personas interesantes y molonas que solo conocía de Internet. Laura viene con dos compañeros de la carrera. Estudian periodismo y van a hacer un trabajo sobre Literatura e Internet. Inevitable pensar en ti. "Preguntas cortas y después, si no te importa, nos gustaría que leyeras Mi vida antes de Google". A mí no me importa, yo encantada, claro que sí, pero no deja de ser -cuanto menos- simpático el protagonismo que está teniendo esta mañana Engaño Progresivo, cuando debería estar promocionando La Involución Cítrica, que es de Origami, y a eso estamos aquí, a promocionar Origami. Le firmo un Engaño a Alberto Haj Saleh (que ya le firmé en su día porque me lo compró hace unos meses, vía Correos), y Barrueco me compra otro, y también Marcos... y María Paz, que me dice "Es intolerable que le tengas que comprar tus propios libros a la editorial" y etcétera. Es todo como un poco clandestino porque no deja de ser un poco guarro estar vendiendo libros de una editorial en la presentación de otra. El clímax de todo esto llega cuando Laura y sus colegas me dicen que: "no podemos grabarte dentro porque hay poca luz ni tampoco fuera porque hay mucho ruido, así que lo mejor será hacerlo en los baños". Cris me acompaña. Cris no lo dice, pero seguro que piensa que los escritores estamos todos locos, y los poetas ni te cuento, cuando empiezo a recitar Mi vida antes de Google ante una cámara mientras la peña entra y sale de los baños con cara de WTF .
Como ya adelantaba en el pie de foto, a la hora de leer pasé de la poesía y me arranqué a leer CyberPunk. No suelo leer relatos y me daba un poco de miedo dar la chapa demasiado, pero me pareció la mejor opción porque
a) Ya había muchos poetas en la sala.
b) CyberPunk es mi texto favorito ever de La Involución Cítrica.
Al terminar el sarao, se me acerca una señora mayor y me dice que le ha encantado mi relato de Peter Pan, y que por eso se va a comprar mi libro. Vuelve al rato con Todos los trenes mueren en línea recta, de Dolors Alberola, para que se lo firme. Por un momento estoy a punto de caer en la tentación de firmarlo y hacer la adrianada del día, pero vence mi parte cabal y le hago saber su confusión, aunque no le digo que el relato se titula CyberPunk y que no tiene nada que ver con Peter Pan.
Enrique está todo el rato entrando y saliendo del local. Dice que lo hace porque fuera está una amiga suya con quien está bebiendo cervezas a tutiplén que les vende un paquistaní. Cristina y yo dudamos de que exista tal amiga.
Pero la chica existe, y se llama Andrea y es muy guapa y tiene la voz súper bonita. Se parece mil a Olaia Pazos y ha combinado un vestido ajustado verde de manga francesa con unos botines marrones planos con cordones, lo cual me parece más que bien.
Enrique insiste en irnos a comer a un griego. Nos vamos Antonio Díez, su chica (ponga aquí su nombre, no recuerdo, perdón), Enrique, Andrea, un amigo ingeniero de Enrique, Cristina y yo. Hace frío pero hace sol, nos quedamos en la terraza. Me pido una ensalada de tomate con cosas verdes. Algo barato y ligero. Enrique me saca fotos y se las envía a un miembro de Forocoches que ya habló de mí en dicho foro alguna vez. El amigo le dice algo así como que no me tocaría ni con un palo. Enrique ríe. Las cervezas que nos han servido están literalmente congeladas. Bebo.
Tomamos café en algún sitio. Enrique se pide un carajillo que en realidad es solo brandy caliente. Enrique me recuerda a mí porque quiere estar borracho continuamente. Habla mucho y se emociona con las cosas que le gustan. Repito: Borracho habla mucho y muy intenso de las cosas que le gustan, y yo me pregunto si soy así cuando me emborracho. Decido que sí, al menos parecida. Pero yo hoy no estoy borracha. Voy a cañas y estoy bien. El mayor problema está siendo el frío inesperado e invernal. Y los putos nervios.
Tras el café, Antonio y la chica (ponga aquí el nombre) se van hasta más ver y la chavalería nos vamos al Lukánicos porque las cañas son a un euro. Pero cuando vamos nos dicen que el grifo está roto, que solo tercios, y nos resignamos. Suena Zaz y Enrique quiere hacer planes para después de la lectura en el Malatesta. Él vota por ir a Tribunal. Me voy al baño y me cambio de vestido. Vuelvo. Llevo el Vestido Inspiración Sixtie Mod Retro Chic dos tonos y medias tupidas negras, que adelgazan las piernas, al contrario que las blancas, que las engordan. A Andrea le gusta. Me dice que tiene uno parecido. Me dice que vayamos por la noche a una fiesta sixtie mod retro chic en la Moby Dick. Hay una discusión sobre los pros y contras de ir a Tribunal o ir a Moby Dick. Dan las ocho. Nos vamos al Malatesta.
En el Malatesta nos pedimos más cañas y yo me pongo los tacones de 14cm. Y de repente, ¡oh, sorpresa! Entran por la puerta Mikel y Toni, dos chicos con quienes hice el Erasmus en Bayreuth, y que sin duda ya se conocían bien el poemario de las veces que recité borracha peluca rosa mediante en aquellas barbacoas que hacíamos en el Hofgarten.
También: Rebeca Álvarez Casal del Rey (a quien saludo efusivamente con un "¡Raquel!" Epic Fail supremo), Paz Hernández Páramo, y El Cable y Antonio que repiten, y mucha más gente que seguro que conozco aunque sea solo del Facebook, y dos Pirris. Los Pirris son un grupo de Logroño a quienes nunca he visto en directo porque
a) no me ha pillado en Logroño cuando han tocado o
b) porque no tenía con quien ir y, a contrario que en cualquier otra parte del mundo, en Logroño no me gusta salir sola.
Así que, agradecida y emocionada, me sitúo con el libro en la mano, preparada para darlo todo, mientras Alfonso López dice unas palabras sobre mí (¿quién es esta chica de provincias que viene a leer al Tren Vertical?) y yo me emociono un poco más, y más me vale hacerlo bien después de todo esto.
Me levanto. Mini Vestido Inspiración Sixtie Mod Retro Chic dos tonos y medias tupidas negras y zapatos de tacón 14 cm haciendo un total de un metro noventa.
Hola, soy solo piernas.
Creo que me siento más segura que en toda mi vida, que en cualquier otra lectura. Tampoco hace tanto desde que empecé con todo esto. Recuerdo que mi primera lectura en Madrid fue en Febrero de 2010. Y, oh, casualidad: aquella vez también viajé en el asiento 13 del bus, y como aquella vez, "no por superstición, sino porque dio la casualidad de que me tocara esa plaza" .
Un amigo de los dos Pirris, que no sé si es Pirri también, en ocasiones suelta un "Olé" o un "Aupa" cuando termino algún poema. Me encanta esa efusividad porque la noto sincera. Me suelto muchísimo. Digo cosas de los poemas que no he dicho ni me he atrevido a decir antes y que ni siquiera me atrevo a comentar hoy aquí. Termino santiguándome y dando la absolución a todos los presentes. Me parece la mejor manera de terminar, pero al bajar, Alfonso me dice que a la gente se le ha hecho corto, y me pasa el ejemplar de La Involución Cítrica que me acaba de comprar, para que lea algo de ese libro también. Leo 240 y Subalterna. Me parece increíble que a la gente se le haga corta una lectura de poesía.
Cuando salgo del bar me aplauden. Menudo corte paso, y seguro que paso por borde porque no digo nada, solo salgo corriendo tan rápido como me permiten los taconazos.
Enrique sigue queriendo ir a Tribunal. El resto no sé. Los Pirris proponen litronas en casa y concierto improvisado y yo voto porque sí, porque me gusta lo barato y porque hace un frío de tres cojones. El caso es que entre pitos y gaitas perdemos a todos y Cris y yo terminamos en casa de los Pirris. El ambiente me mola porque me recuerda mucho a los días del Paseo Renacimiento, con la guitarra desafinada de Pat, o aquella mía que me hacía tanto daño, y el humo del hachís que lo inundaba todo y Jaime que siempre venía con cervezas. Así que estoy guay, porque aunque sea tímida y gilipollas me siento bien cuando estoy con gente. Que en realidad soy una persona social, me dice mi madre. Ay. Qué sé yo. Pero pronto, entre el humo y el apalanque del sofá que nos atrapa, Cris y yo empezamos a temer caer en coma y decimos bye bye, baby, bye bye, vamos a buscar fiesta.
Pero no hay fiesta.
Chubi Pirri se presta a bajar con nosotras y llevarnos a algún bar de la zona (no nos hemos movido de Lavapiés en todo el día). Nos metemos a La Aguja y me parece todo muy bien y los vinilos me recuerdan a J., pero me aburro. Estoy con la regla, y cuando estoy con la regla caigo en coma de vez en cuando. Me tomaría una Coca Cola, pero tomarme una Coca Cola a las 2 y media de la mañana me parece una traición a mis principios. Van a cerrar el bar en breves, como casi todos los bares de la zona. No hay opción de ir a Tribunal ahora si no hay metro. No puedo permitirme un taxi. Va a ser la misma mierda, eso también. Y a las tres serán las dos, pero no habrá nada abierto. Así que aceptamos la hospitalidad de Chubi y pasamos la noche en una habitación sin luz porque el anterior inquilino se llevó todas las bombillas.
A mí me sale el bus a las siete. A ella a las ocho. Salimos de casa a las 5. Gracias chicos, muchas muchas gracias. Pero no contamos con que el metro no abre hasta las 6. Vaya mierda de capital de país que cierra bares y metro por las noches. Madrid nos decepciona. Vaya mierda Madrid. Bla bla, ahí echando pestes de Madrid, las logroñesas. Pero ha merecido la pena.
Me despido de Cris en Príncipe Pío. Me compra un libro. Yo se lo quiero regalar, pero no me deja. No me ha dejado regalar ninguno. Hazte valer, no regales, y menos si los has tenido que pagar antes. Ya seré yo millonaria alguna vez y seré tu mecenas, pero de momento no regales.
:)
En el metro, ya sola, de camino a Avda. América, suena Madness de Muse. Muse siempre me recuerda a Madrid, por la primera vez que salí de fiesta allí, cuando fuimos a ARCO en 1º de Bachillerato y me enamoré de tres modernos a los que les flipaban Muse.
Me voy contenta por todo. Por la gente, el cariño, mi seguridad, los proyectos que están por venir, y porque, qué cojones, he vendido todos los ejemplares que traje de Engaño Progresivo.
Llego al bus por los pelos. Soy la única viajera. Me voy atrás del todo como una paria, con el mp4 a tope y me recuesto sobre el bolso a dormir como una indigente.
Logroño me espera a las 11. Llevo el vestido mod aún, el rímel por los suelos y las manoletinas con las suelas despegadas. Por una parte me alegro de que no haya nadie esperándome en la estación.
Muchas gracias a todos, de verdad, qué bonita es la vida con días como éste.
A Cristina, por supuesto, por su compañía incondicional en todo momento. A Enrique y Andrea, por lo mismo, realmente :)
Y a Antonio, y al amigo ingeniero de Enrique y a la chica de Antonio, por majos,
y los Pirris por el buen rollo y acogernos,
y a todos, he dicho,
a los que os prestasteis desde primera hora a dejarnos un huequecito a Cris y a mí, aunque declináramos las ofertas porque no somos de hacer planes con antelación,
a Alfonso por invitarme al Tren Vertical y a las cañas,
y a todos los que vinisteis a verme cuando seguro que teníais algo mejor que hacer,
y que muchos besos y muchos abrazos
mis bendiciones
y buenas noches.
:*
viernes, 26 de octubre de 2012
Mañana (27 de Octubre) estaré en El Tren Vertical
Dice Alfonso López:
El próximo sábado tendremos a Adriana Bañares en nuestro espacio de poesía y acción llamado El Tren Vertical, a la hora acostumbrada, en el lugar acostumbrado y el día también acostumbrado. Y ahora vendría de puta madre decir aquello de "pero a lo que no se acostumbra uno es a recibir a una gran poeta y gran prosista que por su juventud..." y bla, bla, bla, pero en este caso es totalmente cierto... El día aquel en que oí por primera vez en Fuenlabrada (¿hace un par de años?) aquella voz delicada y dulce leyendo unos textos de una fuerza inusitada, textos que se nutrían de ciertos mitos y narraciones infantiles o de la adolescencia, con una exquisitez endiablada y con la necesaria libertad de una persona que utiliza una navaja de barbero para perfilar de nuevo aquellas historias o, también, sí, además, hablar de ella misma (¿pero quién es Adriana?), me dio la vuelta como un guante de esos de látex, de los que se utilizan en los hospitales o en las morgues.
Pues eso, como ella misma escribe: «Tengo millones de personalidades que se cruzan, que se alían contra mí. Tengo una camada de pequeños bichejos amarillos que se aferran a mis uñas y me sacan la piel que hay debajo de mis huellas dactilares. Tengo muchísimos defectos que rebotan contra el espejo del baño y un rímel barato que se corre cuando hace frío. Así, literalmente».
.
..
¿Os vais a perder esto?
miércoles, 24 de octubre de 2012
Parálisis del sueño, insomnio y dos bolos en Madrid
¿Tú dónde estás? Yo morí y empecé a hacer cosas. Siempre para que tú me recordases. Hoy es otoño. Fui al hospital y me dijeron Sonríe, has perdido tus últimas horas blandas. Llegué tarde. Tú ya no estás aquí porque no te (he) visto. Quítate las bragas y sube a la camilla. He vuelto y yo quería algo real pero ha desaparecido. Enhorabuena, usted está aquí. Yo quería si acaso una razón para el miedo. Enhorabuena, te mueres. Pero no se puede morir dos veces, y menos aún en el mismo sitio. Así que se trata de subirse las bragas, bajar a por papel higiénico, dar las monedas a la cajera y no devolver el saludo a los mendigos. Se trata de vivir en la estación. Yo era turista, señor, pero se hace uno sin darse cuenta al limbo. Usted nunca estuvo aquí. Que nadie nos devuelva el saludo. Por qué se nos trata igual a los fantasmas. Por qué se empeñan en mantenernos vivos. Yo aún no he despertado de un mal sueño. Me quedé paralizada cuando traté de volver en mí y solo conseguí abrir los ojos. Tú seguías a mi lado. Notaba el pulso en mi espalda. Vi la habitación, yo estaba aquí, pero mi cuerpo despertó muerto. Y, aunque logré levantarme de la cama, mi carne era ya cadáver. Me arrancaba el pelo a puñados. Mira, no me duele. Yo no estoy aquí. Y tú decías Un yo no estuve aquí como yo lo estuve en todo. Camino desde entonces arrastrando una coraza de órganos muertos como la niña que, negándose a admitir que ya no sirve, arrastraba un globo roto.
Supongo que es difícil de creer, pero a veces dudo de mi existencia. No sé si soy virtual o soy palpable. Pero usted está de suerte: el próximo 27 de octubre, sábado, tendrá dos oportunidades de comprobarlo en Madrid:
La primera será a la una del mediodía en El dinosaurio todavía estaba allí. Iré con la Editorial Origami y varios compañeros, y leeré poemas de La Involución Cítrica:
La segunda, a las ocho y media de la tarde en el Malatesta, donde estaré leyendo poemas de Engaño Progresivo:
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| Mi diseño, minimal collective |
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| El del bar. |
Compartan al gusto. Vengan.
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jueves, 18 de octubre de 2012
Ricard Millás habla de Engaño Progresivo
Reseña publicada en El Librepensador y en Yamelosé
La poesía de Adriana Bañares es un cuchillo en un campo de rosas rojas, su lírica arremete contra todo lo establecido, incluso contra ella misma con palabras usadas a modo de súplica y condena. La educación que recibió de joven le sirvió para afilar una espada que no cesa en su empeño de cercenar conciencias en este mundo plagado de publicidad e insultos hacia el ciudadano de a pie.
Qué menos que zambullirse en la poesía
de esta joven poeta que carga con dos libros más a sus espaldas, La niña
de las naranjas (Ediciones Emilianenses, 2010) y La involución cítrica
(Origami, 2011), para darse perfecta cuenta de que el talento y la
experiencia no siempre van cogidos de la mano. En su tercer trabajo,
Engaño Progresivo (Fundación Jorge Guillén, 2012), Adriana vuelve a la
carga combinando la prosa con la poesía convirtiéndolas en una joya de
60 páginas que se lee del tirón, pero que no deja indiferente. Algunas
de sus frases son verdaderos estandartes poéticos que enarbola una joven
poeta que ha sabido aprender de la vida y de las palabras.
Saber conjugar la poesía junto a los
miedos más ocultos, los recuerdos de infancia y el, en algunos casos,
desafortunado amor, no es tarea fácil y menos para una poeta que ha
querido hallar la absolución en la literatura. Redimirse mediante la
poesía nunca ha sido tarea fácil. En el poema ‘La primera piedra’ nos
podemos dar perfecta cuenta de ello; ‘El cielo hoy…Se adentra en mis
ojos, solo veo frío; se clava en mis uñas, todo tacto es amargo; se posa
en mis zapatos, pesado, hasta hundirme en el suelo, hasta la cintura,
esperando a que alguien lance la primera piedra”. Se puede apreciar en
estas palabras un ansia de revelación y un profundo deseo de renovación,
espoleado por unas palabras extremadamente duras pero bellas a su
manera, que esperan el impacto de la primera piedra que golpee sin
remedio a aquellos que se hunden lenta y sosegadamente en la charca del
conformismo.
Engaño progresivo es un alzamiento en
pro de todas aquellas mentes aletargadas que no se atreven a levantar la
vista y a su vez es también un grito de libertad y rebeldía con el que
muchos podrán sentir una cierta afinidad. Sin duda, su autora, da buena
cuenta de ello.
miércoles, 17 de octubre de 2012
José Luis Merino habla de Engaño Progresivo
Entrada original en Desde este otro lado
Engaño progresivo
Conozco a awixumayita
antes de conocer a Adriana, antes de ver su timidez, esos ojos que
nunca buscan los ojos del otro y escuchar el tenue hilo de voz que sale
de su garganta. Y aunque hace un par de años que no coincidimos cuando
supe que iba a presentar su último poemario, Engaño progresivo (Fundación
Jorge Guillén, 2012) y supe que podía escaparme de Madrid para apenas
24 horas no dudé en organizar mi agenda e ir para allá.
C., D., E. y un servidor fuimos a la librería A pie de página
de Valladolid (C/ Librería 13) y allí estaba Adriana, con altos tacones
y un sobrio vestido negro y el libro rojo de Adri entre sus manos para
leernos -algo nerviosa- algunos de sus poemas.
Creo que Engaño progresivo es lo
mejor que he leído de Adriana, tal vez porque detrás está Eduardo Fraile
realizando la tarea de editor, diciendo “esto sí, esto no Awi, no todo
lo que uno escribe vale para ser publicado” o quizá porque Adriana, como
el buen vino (de la Rioja), gana con los años.
martes, 16 de octubre de 2012
Jorge M. Molinero habla de Engaño Progresivo
Entrada original en La Juventud del Otro.
Detrás de una portada insulsa se esconde un poemario vertiginoso de la riojana Adriana Bañares, editado por la fundación Jorge Guillén.
Adriana retoma temas recurrentes en su escritura como los miedos, los muñecos, la música y el sexo con una prosa rápida, inquietante, que engulle al lector y a veces le abruma, con poemas como siempre muy viscerales, a veces oscuros y martilleantes y otras con un humor ácido y desconcertante.
Un recorrido por los engaños que la vida va desvelando con los años que la autora deja aparcados según los va viviendo, con un deje de conformismo, pero no sin rabia y cierto dolor.
Muy buen libro de Adriana, en el cual conjuga mejor incluso que en su libro La niña de las naranjas, la persona con el personaje creado, Awixumayita, recreando un universo paralelo con continuas convergencias en sus letras.
Una muestra:
MI VIDA ANTES DE GOOGLE
Marie se tira por la ventana y minutos después alguien sale del cine. Es mil novecientos noventa y ocho y yo tengo diez años y quien nace hoy tiene trece, como los que tenía yo cuando empecé mi primer diario. Aún sin Internet. Avergonzada tanto por jugar –aún- con barbies. Nunca lo escribí. Que no lo sepa nadie. Mis barbies no sobrevivieron a Internet. No sobrevivieron a la literatura. No sobrevivieron a la adolescencia No hace mucho de mi vida antes de Google. Dos mil seis. Verano. Noche. Chat de Terra. Sala de autor en la categoría cine del chat de Terra. Madrugada. Una cuadrilla de freaks con niks pedantes improvisando guiones de madrugada. Antes de eso, la nada. Nadie sabía qué escuchaba si no le pasaba mix tapes. Qué retro te pones a finales de los noventa principio de los cien. Qué sientes ni qué me importa tu ruptura emocional tus versos gilipollas en blog. Tus estados de Facebook tus Tweets o tu estado civil. Mi vida antes de Google no rimaba/ ni siquiera conocía/ la poesía contemporánea. Mi vida antes de Google tenía sus noches, sus licores, sus despertares post virginales aún inexpertos sin foto Tuenti del día después como píldora anticonceptiva. Tenía libros de biblioteca; trabajos donde sí se citaba una fuente que no fuera la jodida Wikipedia. Mi vida antes de Google aspiraba a un futuro pero no a un presente. Sacar dinero de hasta debajo de los cojines del sofa´ para el último disco de los Red Hot o la súplica del “bájatelo de Internet” al colega friki que ya tenía novia por Internet y que aún sigue siendo virgen. Mi vida pre-Google conocía la intimidad sin necesidad de buscarla o evitarla. Mi vida antes de Google no necesitaba seudónimo porque era anónima con mi propio nombre. Mi vida antes de Google era menor de edad y no necesitaba Adsl para escribir mi intimidad de ficción bajo llave.
978-84-15046-15-8
FUNDACION JORGE GUILLEN
jueves, 27 de septiembre de 2012
Engaño Progresivo en Valladolid y en Urueña
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