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sábado, 25 de octubre de 2025

Riesgo eléctrico



Disponible en librerías y a través de Editorial Páramo



T/ Su nombre es Adriana Bañares. Tiene varios nombres más, porque acoge lo múltiple que la escritura dice: es la mujer de Lot, es Eurídice muerta pero viva.

T/ Cuando la mujer de Lot gira la cabeza, se vuelve un minúsculo grano de sal sobre la lengua. Con los restos del sol y animales pequeños se escriben el miedo y el alféizar.

T/ Cuando la mujer de Lot se gira y queda condenada, un chispazo de muerte nos recorre. En la torsión sorprendida del cuello hay un modo de mover el mundo sobre otro eje, otras normas de la gravitación, otro lenguaje que resulte posible.

Fragmento del epílogo de María Ángeles Pérez López




domingo, 19 de mayo de 2024

¡Nuevo libro! «Vacaciones». Primera parada: Sevilla



Vuelvo a Sevilla el próximo viernes, 24 de mayo. Sevilla siempre es especial. Sevilla siempre estaba en mí, pero era algo lejano. Sabía que mi abuelo era de Sevilla, veía las fotos, lo teníamos presente por la arquitectura de la casa de Baños (el abuelo llegó a un pueblo de La Rioja, se enamoró de mi abuela y construyeron una casa que unía las horteradas de las dos tradiciones), pero no fue hasta hace unos diez años que conocí a mi familia de allí y descubrimos los puntos en común: la música, la inquietud creativa.

Vuelvo, además, a un reencuentro: a la librería de mi querido Alberto Haj-Saleh (que me acompañó en aquella inolvidable presentación de Ave que no vuela muere en La Central de Callao, en 2015) Casa Tomada, y con la poeta Adriana Schlittler Kausch, con quien ya coincidí en otra vida, hace ya once añazos en otra vida, hace ya once añazos, también en Sevilla.

Me hace toda la ilusión del mundo pertenecer al catálogo de Maclein y Parker y compartir espacio con poetas y narradores a los que admiro tantísimo.

Para mí esto es un lujazo. Qué queréis que os diga.

Pues eso, que nos vemos en Sevilla el viernes, 24 de mayo.

Casa Tomada está en C/ Muro de los Navarros, 66. Casco Antiguo, Sevilla. 




El libro sale a la venta el 23 de mayo. Ya lo puedes ir pidiendo en librerías y en Casa del Libro

miércoles, 20 de abril de 2022

Urbe capensis

 


Un nuevo fenómeno meteorológico se manifiesta sobre una ciudad unas semanas antes de Navidad. El resultado de este fenómeno es una densa y espesa lluvia negra que cubre las calles y devora insectos y animales pequeños, como una inmensa planta carnívora. En medio de este paisaje desconcertante y terrible, una niña dibuja un mural de color en su ventana y una mujer cree encontrar su propia infancia bajo el mucílago negro.


lunes, 17 de junio de 2013

Acto 1, Escena 11

Fragmento de Al Desnudo (Tell-All), de Chuck Palahniuk.
Traducción de Javier Calvo.



Si me dejan que me salga de mi personaje y me permita otro inciso, me gustaría hacer un comentario sobre la naturaleza del equilibrio. O de la armonía, si lo prefieren. La ciencia médica moderna reconoce que los seres humanos parecen estar sujetos a unas proporciones equilibradas y predeterminadas de altura y peso, de masculinidad y de feminidad, y que alterar esas fórmulas ocasiona el desastre. Por ejemplo, cuando la RKO Radio y la Monogram y la Republic Pictures empezaron a prescribir inyecciones de hormonas masculinas para robustecer a algunos de sus actores a sueldo más afeminados, el resultado inesperado fue que a aquellos hombretones les salieron unos pechos más grandes que los de Claudette Colbert y Nancy Kelly. Parece ser que el cuerpo humano, cuando le das testosterona extra, responde aumentando sus niveles de estrógenos, siempre buscando regresar a su equilibrio original de homonas masculinas y femeninas.

De la misma manera, a las actrices que pasan hambre hasta quedarse muy, muy por debajo de su peso corporal natural no les cuesta nada inflarse hasta ponerse muy por encima del mismo.

Basándome en décadas de observación, yo postulo que los niveles repentinamente altos de elogios externos siempre desencadenan una cantidad equivalente de desprecio interno hacia uno mismo. La mayoría de los aficionados al cine han oído hablar de los teatrales desequilibrios mentales de Frances Farmer o de los excesos libidinosos de Charles Chaplin o de Errol Flynn y los hábitos químicos de Judy Garland. Se trata de unos comportamientos ridículamente toscos, llevados a extremos casi insostenibles. Mi suposición es que, en todos los casos, el famoso en cuestión se estaba limitando a hacer ajustes -a buscar de forma instintiva un equilibrio natural- para contrarrestar una atención pública tremendamente positiva.

Yo no tengo ninguna vocación de enfermera ni de carcelera, de canguro ni de au pair, pero durante los periodos en que ha recibido más aplausos del público, mis responsabilidades siempre han incluido proteger a la señorita Kathie de ella misma. Oh, la de sobredosis que le he evitado... la de estafas de inversiones inmobiliarias que le he impedido que financiara... la de hombres inapropiados que he alejado de nuestra puerta... Y todo porque en cuanto el mundo declara que una persona es inmortal, en ese mismo momento esa persona ya no para hasta demostrar que el mundo se equivoca. Rodeadas de rutilantes reseñas y comunicados de prensa, las mujeres más laureadas se matan de hambre o se cortan las venas o se envenenan. O bien encuentran a un hombre que está encantado de hacerlo por ellas. 





miércoles, 20 de junio de 2012

mi niño rojo

¿Qué dise ustéd?


"Un libro no tiene objeto ni sujeto, está hecho de materias diversamente formadas, de fechas y de velocidades muy diferentes. Cuando se atribuye el libro a un sujeto, se está descuidando ese trabajo de las materias, y la exterioridad de sus relaciones. Se está fabricando un buen Dios para movimientos geológicos. En un libro, como en cualquier otra cosa, hay líneas de articulación o de segmentaridad, estratos territorialidades; pero también líneas de fuga, movimientos de desterritorialización y de desestratificación. Las velocidades comparadas de flujo según esas líneas generan fenómenos de retraso relativo, de viscosidad, o, al contrario, de precipitación y de ruptura. Todo eso, las líneas y las velocidades mesurables, constituye un agenciamiento (‘agencement’). Un libro es precisamente un agenciamiento de ese tipo, y como tal inatribuible.
Un libro es una multiplicidad. Pero todavía no sabemos muy bien qué significa lo múltiple cuando cesa de ser atribuido, es decir, cuando es elevado al estado de sustantivo. Un agenciamiento maquínico está orientado hacia un cuerpo sin órganos que no cesa de deshacer el organismo, de hacer pasar y circular partículas asignificantes, intensidades puras, de atribuirse los sujetos a los que tan solo deja un nombre como huella de una intensidad. ¿Cuál es el cuerpo sin órganos de un libro? Hay varios, según la naturaleza de las líneas consideradas, según su concentración o densidad específica, según su posibilidad de convergencia en un “plano de consistencia” que asegura su selección. En este caso, como en otros, lo esencial son las unidades de medida: cuantificar la escritura. No hay ninguna diferencia entre aquello de lo que un libro habla y cómo está hecho. Un libro tampoco tiene objeto. En tanto que agenciamiento, solo está en conexión con otros agenciamientos, en relación con otros cuerpos sin órganos. Nunca hay que preguntar qué quiere decir un libro, significado o significante, en un libro no hay nada que comprender, tan solo hay que preguntarse con qué funciona, en conexión con qué hace pasar o no intensidades, en qué multiplicidades introduce y metamorfosea la suya, con qué cuerpos sin órganos hace converger el suyo. Un libro solo existe en el afuera y en el exterior".

Gilles Deleuze. Rizoma: Introducción; marzo 1977. Puedes leer el texto completo pinchando aquí.

Y, dicho esto, ya está aquí:




Hoy ha nacido Engaño Progresivo. Como dije en la anterior entrada, este librito lo publica la Diputación de Valladolid y la Fundación Jorge Guillén dentro de la colección de poesía Maravillas Concretas

¿Que quieres uno?
En principio se puede comprar en cualquier librería a partir del lunes 25. Si no lo tienen, han de pedirlo a Breogán Distribuciones Editoriales. Vale 6 euros.

Otra opción es que vengas el 28 de Junio a La Qarmita, donde estaré presentándolo a eso de las nueve de la noche.



Mientras tanto puedes disfrutar de su banda sonora...



Muchos besitos, gajitos míos.




jueves, 29 de marzo de 2012

Through the roof & Underground. Parte 1

o la imposibilidad de escapar de la esencia implícita del ser. o sea, que aunque la mona se vista de seda: de la facultad de filosofía y letras al micro abierto entre cervezas.

Fotografía de Carmen Lafuente




Es curioso cómo la vida nos pone frente a situaciones. Quiero decir que. Es curiosa la manera en que se relacionan las historias y las situaciones. Hablamos de casualidades. Destino.

Orden mundial. Nos controlan. Nada es fortuito.

Al final, la única respuesta posible aplicable a todo, es que el mundo es demasiado pequeño. En realidad, todo es pequeño. También el tiempo y la Historia. Chocamos por pequeños.
Chocamos por pequeños.

Tengo un seguidor en mi blog, Preste Juan, que se propuso leer todo mi blog. Es decir: todas las entradas desde 2007. Y, no sólo eso, sino de forma cronológica.

Apunte sobre la imposibilidad de ordenar un blog cronológicamente. Mallo más o menos dixit en la presentación de su último libro Blog Up o desorden encuadernado en cartoné por la universidad de Valladolid de posts, artículos y ponencias del susodicho. De hecho, nótese el caos de La niña de las naranjas o desorden encuadernado en tapa blanda de la breve selección de posts de éste, mi blog.

Pregunta: ¿Conocemos a las personas de manera cronológica? ¿La vida se encuaderna anacrónica en recuerdos? La personalidad se muestra desordenada. Insomnio dixit.

Volvemos:

sólo fuera un lector, como habrá otros, no me afectaría. Incluso lo más seguro es que no supiera que lo estaba haciendo, pero Preste Juan comenta (maravillas de la red), y con ese gesto me hace partícipe de su lectura, me devuelve a aquellos textos, a aquellos tiempos, me devuelve una copia de mí, más joven. Me enfrenta.

Me siento como si Preste Juan retrocediera en el tiempo y me conociera, con 18 años, y, no sólo eso, sino que me lleva con él y le dice a aquella Awi:

  • Hola, ésta serás tú dentro de cinco años.
  • Ésta fuiste tú cuando comenzaste la carrera.
    • Y no sabías administrar tu tiempo.

La última entrada que ha comentado ha sido El tiempo lo destruye todo (oh, ¿quién acabaría de ver Irreversible?), escrita en Enero de 2007, y en la que cuento mis vacaciones de Navidad en Logroño y mi decepción por no haber sido capaz de haber quedado con toda la gente que hubiera querido ver (oh my god, el fin del mundo).

Ahora vuelvo a Alemania [esto fue escrito en el avión Madrid-Frankfurt], en un avión de Iberia [vuelo IB3512] y acompañada de Islands en el MP4. He cumplido 24 años (horreur!) en España, y regreso con la sensación de haber vivido más de lo esperado en diecisiete días. Regreso bien.





Os cuento.


10 de Marzo de 2012.
aterrizo en Madrid con
a) dolor de muelas (el juicio que me falta intenta hacerse un hueco en mi boca)
b) dolor de regla (la sangre que me sobra, será, en este empeño de no ser carne, qué drama).


Salgo del avión y pienso: óscar, ibuprofeno, hotel, sleep. 
Salgo del avión y veo: Óscar, grupo de desconocidos con él, con globos de colores, gritando bienvenida. 


Vuestra inestimable amiga, que no es amiga de nadie, que es seca y tímida e invisible, mira Óscar y entre dientes dice "vámonos" , "pero qué es esto", y el dulce de mi novio se despide con la simpatía que me falta de los espontáneos que se prestaron a hacer el paripé antes de que saliera su amiga (la real, la que agradecerá el numerito) del avión, y me muestra:


a) un café capuccino
b) una porción de tarta de fresa.


:(


Qué seca es tu novia, que cuando tiene la regla punto sólo quiere comer carne (y sal a cucharadas y pizzas carbonara del telepi) y tomar ibuprofeno como si le fuera la vida en ello. y no cata el dulce ni tolera la simpatía ni los numeritos, pero te quiere, claro, como el yin al yan y viceversa, y nos vamos, mi muela, tú y yo, a esa habitación en hotel de cuatro estrellas a descorchar una botella de vino. nunca habré tenido mejor recibimiento y aun así no puedo evitar seguir siendo tan yo. Gracias, love.


A la mana siguiente, con la sangre ya brotando de mí, blop blop, y un dolor incalculable en las entras, Óscar me deja en la cama y vuela por Madrid en busca de una farmaciabierta para conseguirme ibuprofeno. Hoy, con la sangre fuera de mí y él, el amor de mi vida, con la caja de pastillas, mi cuerpo se endulza y pide dulce y él me ofrece la tarta de fresa más dulce de toda mi vida.  <3


Cuánto te quiero, cosito.


Tontas hay en todos sitios. Óscar R. Cardeñosa

Tr
as el fin de semana amoroso con Óscar, él regresa a Valladolid y yo me voy a Logroño, a pasar una semana a solas con mi gato (miau!), reencontrarme con Leti, Elena y Marta, y vivir los hits de Loewe y el Antonio de Mendoza (oza, oza // oza, oza).


Bershka es súper guay. Súper guay. Pero mejor es ir tarareando Oza, Oza, Oza, Oza, mientras nos probamos los taconazos más altos a la envidia de Lana del Rey.


Los de Marta. Después os enseño los míos.


Pues eso, una semana de regreso a ladolescencia, con mami fuera de casa, en la China comunista, de cenas de hamburguesas del McDonalds por un euro y Barbacoa y Carbonara del formulario de Internet hasta la puerta de tu casa. Brilliant!


Y de allí a un autobús a las dos de la madrugada destino Valladolid con Óscar (sin desconocidos ni globos de desconocidos) esperando en la estación a las seis de la mana.  So wonderful!


¿Qué me esperaba en Valladolid, a parte, se entiende, de Óscar? 
El Festival de la Palabranteriormente conocido como Versátil.es:  PoeXXI@.












Como comentaba, llegué a Valladolid a las seis de la mana del domingo 18, con una maleta cargada de libros: ejemplares de La Involución Cítrica, la Epidermia de Sara R. Gallardo (a dedicar), tres de Mallo (tan indecisa yo, no sabía cuál quería llevarme firmado, oh!), trenes hacia Tokyo de Olmos en el bolso (literatura de viaje para trayectos largos en bus), lo último de David González y Ana Pérez Camares (préstamos de Molinero a devolver sin intereses; libros que han viajado de Valladolid a Bayreuth pasando por Amsterdam y Logroño), y  las Canciones que no fueron de Diego Vasallo, con quien compartiría mesa el martes 20. 
Desayunamos en la cafetería de la estación. Más triste que cualquier estación de servicio, regentadahora por los trasnochadores que llegan a tomarse la última de la noche. Entre ellos, Miguel Ángel Simalactor, director, artista, de Valladolid. Una de las personas más interesantes que he conocido en esa ciudad. En esa ciudad tan gris, dicen, donde he conocido, en definitiva, a las personas más interesantes de mi vida.  Me parece que no podría haber mejor señal que encontrarme con conocidos desde el primer momento.
<3
El único problema que veo a mi llegada es, horreur!, que


a) Leucocito se ha comido el cable de mis auriculares. He pasado cinco horas en un bus sin música. Snif.
b) Me he dejado los panties en Logroño,  y esto es terrible, porque:
b.1) Tengo unos z
apatos rojos estupendos a estrenar en la maleta.
b.2) Tengo unos shorts de la 38 estupendos a estrenar en la maleta.
b.3) No está el tiempo para ir en piernas. 


El problema es que es domingo, que al día siguiente es festivo, y el martes ya comienza PoeXXI@ desde las once de la mana. ¿Dónde comprar, oh señor, entonces?


Todos los comercios que podrían estar abiertos en Valladolid no lo están. Ni un centro comercial (recuerdo haber ido algún domingo a comprar al Carrefour, pero hoy no hay suerte), ni El Corte Inglés, ni ningún bazar chino. Como diría Delfín (hasta el fin): "No puede ser, ¡¡¡¡noooooo!!!!


Chequeamos de nuevo el horario de los grandes almacenes en Internet, desde casa de Óscar, y vemos que en Castilla y León sólo abre el Carrefour de Medina del Campo


Óscar me mira con un Nein (dramatización: Óscar nunca me miró con cara de nein; es que a veces tiendo a la exageración) dibujado en el rostro, imaginando lo que voy a decir.


- Me voy yo sola, no te preocupes.


Y él me dice que no, cómo me voy a ir sola; anda, vamos a Medina. Buscamos horarios en Renfe. Nos sale un tren en media hora. Y así comienza una serie de carreras tras medios de transporte que se celebrará a lo largo de toda la semana, y en la que se verán involucrados también un autobús y un avión.
Óscar me lleva por callejones que desconozco de esta ciudad paratajar (nadie como Óscar para callejear por Valladolid) y me muestra una entrada la estación que no había visto antes, para llegar al tren y contra todo pronóstico negativo por mi parte, llegamos. :) 


Nos pegamos la carrera del año hasta colarnos en el tren, y yo estoy contenta porque hacía muchísimo que no me movía en tren por Espa.


- Oh, hacía muchísimo que no cogía un tren en Espa.


Estoy nerviosa porque hemos entrado sin billete, pero Óscar dice que no pasa nada, que pagamos cuando pase el revisor. 


Gente: Esto es algo impensable en Germania. Ni lo intenten, aunque estén en un trayecto de tres horas desde Frankfurt Süd hasta Erfurt, en un compartimento por el que no pasa ni un solo revisor, y aunque en tu billete ponga que deben cobrarte diez euros más por haber reservado asiento, y aunque pienses continuamente en los treinta (o cuarenta) euros que podrías haberte ahorrado: no es una buena idea entrar sin billete a un tren en Alemania.


Cuando llegamos a Medina, flipo: TODOS los comercios están abiertos. 


Me invade una duda: ¿Ha decretado el hijo de puta del excelentísimo alcalde de Valladolid que todos los comercios permanezcan cerrados los domingos para guardar respeto y culto nuestro señor jesucristo (amén)? ¿Cómo es posible que en una ciudad de cuatrocientos mil habitantes, capital de provincia, mueran las calles los domingos? 


Y no es que me esté dando al capitalismo absoluto, señores. Es que necesitaba unas putas medias.


Erectos de emoción mis pezones consumistas, entro al primer bazar chino que encuentro y me compro tres panties de diferentes dens, transparentes, y unos negros y una peluca morada que te mueres de mona. Óscar, contaminado por mi inclinación obsesiva compulsiva gastar dinero en los bazares, se compra enseres de arte como blocs de boceto tamaño  A3 o lienzos, y rotuladores, y sé que me quiere mucho por este tipo de arrebatos de correr detrás de trenes para ir a un pueblo de Castilla comprar gilipolleces. 


:)


También entramos a un bazar Canarias a por unos auriculares Pioneer con los que escuchar música no tiene nada que ver con aquella violación por agudos que sufrían mis oídos cuando utilizabaquellos instrumentos de tortura de dos euros bazar chino cortesía de. Y, oh, qué ven los ojos de Óscar:  una tienda de lencería. Panties de 40 dens, transparentes, no sea que se rompan los del chino. Qué bien tener cerca Óscar, siempre tan observador. :)  
Y, oh my god, una librería. 7 euros menos soy dueña de esta edición tan cuca de La NaranjMecánica de Burgess, porque nunca está de más leer a los clásicos en primavera.  





Después nos vamos a visitar el castillo de Medina, porque las cosas más bonitas de este mundo no se compran con dinero, y deducimos que están rodando un corto porque el abuelo de Chelo y Asun habla solo mientras le graban. Me parece excesivo pedir un autógrafo a un actor octogenario  de Amar en tiempos revueltos, pero me voy con la satisfacción de haber visto a una estrella de la televisión. 

Sent
ados al aire libre, disfrutando de la primavera castellana, con un par de bocatas y tabaco, y conejos saltando libres por ahí, y hormigas mutantes de tamaño descomunal subiendo por nuestras piernas, siento que no podría haber tenido mejor idea que esa escapada Medina porque sí. Los momentos buenos son tan buenos a tu lado, amor.


Y por la noche nos hacemos un cine en el salón: Tenemos que hablar de Kevinahora sí que sí que no pienso
tener
hijos.

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