Mostrando entradas con la etiqueta intertextualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intertextualidad. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de septiembre de 2011

La vida de nos-otros. Bosquejo de Madame Psicosis.


Estoy debajo de mi casa, a diez metros -más o menos- del portal. La luz de mi habitación está encendida. Me quedo mirando, con el cuello inclinado a cuarenta y cinco grados hacia atrás, el séptimo piso. Esperando. Quiero saber qué voy a hacer.

Pero no salgo. Durante diez minutos la luz sigue encendida pero no hay rastro de mí en la ventana. Noto la humedad y el frío y la tristeza inmensa en los pelos sintéticos de mi abrigo de las rebajas del 2004. Parte de mi parte -esa parte- adolescente que se empeña en sobrevivir, quizá lo haga porque se mantiene en mi ropa. Qué absurda y patética es esta yo vigilante. Esta yo espía. Esta yo que se mantiene a sesenta metros de distancia de lo que voy a hacer.  



miércoles, 27 de julio de 2011

Mi lengua no alcanza la distancia. Sueños e Intertextualidad.

Hoy he recibido el último número de la revista ECLIPSE, una revista literaria que edita la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Esta vez, la revista se centra en los sueños e incluye un homenaje a la poeta Almudena Vidorreta Torres, codirectora de la revista desde su fundación hasta este año:

El 29 de marzo de 2006, Almudena ronda los 20 años, y se produce un eclipse solar total. Ese mismo año, codirige la revista literaria universitaria Eclipse.
Un año después, eclipsada, publica en Eclipsados su primer poemario: Tintación.
Y nos enseña que No se puede, no se debe poner fecha a los poemas.

(...)

En 2011 ya no codirige la revista Eclipse.
Curiosamente no se prevén eclipses totales para este año.
Fragmento de mi presentación a la lectura de Almudena Vidorreta Torres en la última edición de Versátil.es.

La revista, que cuenta con la participación de autores como Ignacio Escuín Borao, Elena Medel o Ángel Guinda entre muchos otros, puede adquirirse en las librerías zaragozanas: Antígona, La Pantera Rossa, El pequeño teatro de los libros y Cálamo, o contactando directamente con los editores a través de revistaeclipse@hotmail.com.





La intertextualidad es la relación que un texto (oral o escrito) mantiene con otros textos (orales o escritos), ya sean contemporáneos o históricos; el conjunto de textos con los que se vincula explícita o implícitamente un texto constituye un tipo especial de contexto, que influye tanto en la producción como en la comprensión del discurso.



Sueño. Almudena Vidorreta Torres.

Te eché tanto de menos
Que me ardieron los labios
Y los ojos,
Hasta cada uno de los poros de mi vida
Por donde dejaste huella
Sin quererlo.
Caminé entre los cadáveres de los tuyos
Y no vi siquiera sus caras,
Ni sentí su olor,
Porque solo te buscaba a ti
Entre la gente,
Solo tu cara destrozada


Por el dolor y la incredulidad
Esperando mi abrazo complaciente
Como sucedáneo de cualquier otra cosa.
Volvían a morir en sueños
Como la última vez que te vi
Y yo solamente te tocaba en sueños
Como tantas otras noches.
Siempre enferma toda,
Tan soñándote.

VIDORRETA, Almudena, en Lengua de mapa, Zaragoza, PUZ, 2010, p. 37.


--


Mi lengua no alcanza la distancia.
Adriana Bañares Camacho.

La vigilia patenta la distancia si no recuerdo.
Si te pienso como un inicuo personaje de mi vida
dejo de tener miedo. Pero quién me salva de la noche
de los sueños que recogen y reviven los mejores momentos.
-Me arden los labios y los ojos-

Mi cuerpo despierta muerto.

Krudel
Mi cuerpo despierta muerto. Suben hormigas por mis piernas
y caigo
y me rompo.
Este frío que me adormece me arrastra a ti.
Trato tanto de encontrarte aunque ya no seas tú
ni yo quien sueñe
con mi lengua cansada suplico en voz baja
pero no alcanzo la distancia.

Mi lengua no alcanza la distancia.
Mis palabras no llegan. Resbalan por la noche por
las comisuras y las pestañas y me arden los labios
y los ojos.
Mi lengua no alcanza la distancia.
Abril trae el recuerdo de una ausencia
Trae tanto tu rostro
como tu dolor y el incontinente llanto de la primera noche
en tu terreno.
Cuando nuestra desnudez parecía anticipar un para siempre
que hoy cumple dos años muerto.
Entradas y Comentarios