De mi piel tú insensibilizaste
Helándolos con cubitos de hielo
Lunares que una vez quizá por miedo
De todo mi cuerpo arrebataste.
Quisieron aferrarse a la vida aún sabiendo que la muerte ya no era mera inexistencia, y no pude comprender...
“Más vale malo conocido que bueno por conocer”, me dijeron, y yo pregunté “¿Pero no veis lo que está ocurriendo aquí?”
“Cobarde”, me dije; me sentí cobarde, y recordé el bienestar en la locura. Tampoco está tan mal la esquizofrenia, y en lugar de bajar el sueño a la realidad, subir yo hacia él y no bajar a este mundo jamás.
No entendí a esos valientes, que aún habiéndose demostrado que la muerte no era mera inexistencia seguían aborreciendo la finitud de la vida.
Me duelen los recuerdos. ¿Podrías ayudarme a insensibilizar esa maldita neurona sensible en lugar de entretenerte con mis pecas?
Dentro de este frío cortante
Mis manos lloran sangre.
De mi piel insensibilizaste
helándolos con cubitos de hielo
lunares que una vez quizá por miedo
de todo mi cuerpo arrebataste
***
Sólo con aquello experimentaste
mis lunares identidad no me dieron
que continúo aun sin ellos siendo
ojos verdes y mutis detestable
***
De las pecas del rostro una se salvó
avanzó esa insensible hija de puta
y hacia el suelo por gilipollas cayó
* * *
Deduzco por tanto de esta locura
Que no es poesía lo que mejor hago.
Bendito quien soportó esta tortura