
jueves, 29 de enero de 2009
No mentirás

martes, 18 de diciembre de 2007
Dentera

What can I do? What about you?
I’m fade out again.

Give me a bliss.
- Heliotropo: Es una flor de clara naturaleza solar, por lo que se la conoce también como girasol. Ha sido considerada en numerosos pueblos alimento de las divinidades que purifica al ser humano y le garantiza la luz en el más allá. Por regla general, cuando aparece en sueños indica que en ellos hay una revelación o iluminación.
- Tienda: Los grandes almacenes simbolizan el mundo en relación con quien sueña, son la sociedad misma, la multitud ávida contenida dentro de un gran vientre que el soñante comparte. Ahí encuentra una extraña humanidad con todos a partir del común denominador de una búsqueda de satisfactores. O por el contrario, encuentra el caos como producto de la materialización de la mente humana.
- Ermita: la visión de un templo en sueño entraña una visita a la propia conciencia, quizá en estado de elevación, y a conceptos como los de familia y eternidad. Si las imágenes están cubiertas y la nave se hallara apenas iluminada por velas, será advertencia de dolor y necesidad de resignación.
- Sacerdote: Ver un sacerdote en sueños tiene significados muy diversos, casi siempre asociados a la idea de muerte, condenación y sentencia eterna.
- Tierra: Soñar con una tierra, un paisaje, equivale a necesitar cuidado y consuelo, así como una nueva orientación de la existencia o un nuevo rumbo. De semejante estado anímico surgen conceptos oníricos como el de la Tierra Prometida y el de Tierra Santa, variaciones del significado englobado por el término Paraíso. La tierra es nuestra verdadera madre, la autora de nuestra materia. Y es que la Tierra tiene en sí no un signo zodiacal sino los doce, repartidos con múltiples combinaciones en toda su superficie, con los que diferencia a sus gentes, que la maman de adne Sade, también conocido como Adán. Digamos finalmente que el rastreo onírico de paisajes ignorados tiene el poder de reinyectar al ánimo la energía perdida.
- Hierba: Soñar con hierba entraña una llamada de la Naturaleza. Es probable que quien sueña haya dejado de sentirse parte de cuanto existe y se encuentre en la asfixia que causa un yo desmedido y aislado. Esto origina una especie de desconcierto y embriaguez que da a quien la padece una aparente seguridad en sí mismo y en cuanto hace, pero los resultados siempre son deprimentes, hasta el extremo de dar la impresión de ser consecuencia de una mala suerte sistemática. Contra este estado de cosas, se sabe que existen amuletos naturales.
- Alabastro: Es el mineral más opuesto a la naturaleza de las pesadillas inducidas por reacción nerviosa o sucesos desagradables vividos recientemente. Este mármol translúcido evita los sueños inquietantes producidos por una precipitada o arrebatada elección subconsciente de los símbolos para asimilar lo ocurrido durante la vigilia, por lo cual conviene a personas impresionables o nerviosas tener cerca algo de alabastro.
- Suelo: Evitar el suelo saltando sobre objetos dispersos o yendo de un mueble a otro alude al peligro que diversas tentaciones o preferencias representan para la propia estabilidad en diversos órdenes de la vida.
Enciclopedia de los Sueños
Armando Carranza
Enciclopedias Planeta, Barcelona 1996.
jueves, 22 de noviembre de 2007
deberían condenarme por esto:
De mi piel tú insensibilizaste
Helándolos con cubitos de hielo
Lunares que una vez quizá por miedo
De todo mi cuerpo arrebataste.
Quisieron aferrarse a la vida aún sabiendo que la muerte ya no era mera inexistencia, y no pude comprender...
“Más vale malo conocido que bueno por conocer”, me dijeron, y yo pregunté “¿Pero no veis lo que está ocurriendo aquí?”
“Cobarde”, me dije; me sentí cobarde, y recordé el bienestar en la locura. Tampoco está tan mal la esquizofrenia, y en lugar de bajar el sueño a la realidad, subir yo hacia él y no bajar a este mundo jamás.
No entendí a esos valientes, que aún habiéndose demostrado que la muerte no era mera inexistencia seguían aborreciendo la finitud de la vida.
Me duelen los recuerdos. ¿Podrías ayudarme a insensibilizar esa maldita neurona sensible en lugar de entretenerte con mis pecas?
Dentro de este frío cortante
Mis manos lloran sangre.
De mi piel insensibilizaste
helándolos con cubitos de hielo
lunares que una vez quizá por miedo
de todo mi cuerpo arrebataste
***
Sólo con aquello experimentaste
mis lunares identidad no me dieron
que continúo aun sin ellos siendo
ojos verdes y mutis detestable
***
De las pecas del rostro una se salvó
avanzó esa insensible hija de puta
y hacia el suelo por gilipollas cayó
* * *
Deduzco por tanto de esta locura
Que no es poesía lo que mejor hago.
Bendito quien soportó esta tortura
la niña de las naranjas by Adriana Bañares is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.