domingo, 24 de octubre de 2010
Prosía, medias y leggins estampados y una postal desde Italia. O cómo hacer de la poesía un mundo en el Messenger. O en el facebook o en el gTalk.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Enferma de Ego
Quiero que les jodan a todos en su puto ego, quiero emborracharme del mío y herírmelo yo. Que no sean otros gilipollas quienes cuestionen lo que hago. Lo que escribo. Lo que siento.
No quiero medir mis palabras ni mis versos. No quiero pulir, ni corregir, ni maniatar mis impulsos para ganar un concurso literario.
Ni dinero.
Ni reconocimiento.
No me importa nada, si al final no sé si viviré mañana. Ni el otro, o éste. No quiero salir a ampliar mis versos, quiero susurrarlos. Quiero ser voz de conciencia, quiero ser leída en voz baja.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
positos
sábado, 15 de noviembre de 2008
150 versos de un tirón
Es una auténtica bazofia, pero me siento bien por haber conseguido enviárselo a las doce menos cinco.
jueves, 22 de noviembre de 2007
deberían condenarme por esto:
De mi piel tú insensibilizaste
Helándolos con cubitos de hielo
Lunares que una vez quizá por miedo
De todo mi cuerpo arrebataste.
Quisieron aferrarse a la vida aún sabiendo que la muerte ya no era mera inexistencia, y no pude comprender...
“Más vale malo conocido que bueno por conocer”, me dijeron, y yo pregunté “¿Pero no veis lo que está ocurriendo aquí?”
“Cobarde”, me dije; me sentí cobarde, y recordé el bienestar en la locura. Tampoco está tan mal la esquizofrenia, y en lugar de bajar el sueño a la realidad, subir yo hacia él y no bajar a este mundo jamás.
No entendí a esos valientes, que aún habiéndose demostrado que la muerte no era mera inexistencia seguían aborreciendo la finitud de la vida.
Me duelen los recuerdos. ¿Podrías ayudarme a insensibilizar esa maldita neurona sensible en lugar de entretenerte con mis pecas?
Dentro de este frío cortante
Mis manos lloran sangre.
De mi piel insensibilizaste
helándolos con cubitos de hielo
lunares que una vez quizá por miedo
de todo mi cuerpo arrebataste
***
Sólo con aquello experimentaste
mis lunares identidad no me dieron
que continúo aun sin ellos siendo
ojos verdes y mutis detestable
***
De las pecas del rostro una se salvó
avanzó esa insensible hija de puta
y hacia el suelo por gilipollas cayó
* * *
Deduzco por tanto de esta locura
Que no es poesía lo que mejor hago.
Bendito quien soportó esta tortura
la niña de las naranjas by Adriana Bañares is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.
