domingo, 24 de octubre de 2010
Prosía, medias y leggins estampados y una postal desde Italia. O cómo hacer de la poesía un mundo en el Messenger. O en el facebook o en el gTalk.
miércoles, 1 de abril de 2009
La Cosecha

Porque el tiempo no tiene importancia si tenemos un parche para curar las heridas. No importa el tiempo si la caída hacia el vacío se hace en compañía. Porque las vestiduras se desgarran con dardos de metal que desvían su camino hacia el ras, del ras, del ras, del ras, y sólo quedan heridas. Heridas que sangran, pero que no duelen. Heridas limpias, como líneas, difíciles de trazar y de seguir con la vista. Heridas que se desdibujan hacia el centro y se funden en blanco como el final de un espacio de tiempo. Se funden como muertes, como el agua dulce llega al mar. Se funden. Y se confunden con dolor, pero sólo es rabia. Y se confunde con dolor, pero sólo es melancolía. Y se confunden con sangre, pero sólo hay blanco. Tan claro, tan limpio, tan amargo, tan primigenio. Sólo son semillas esparcidas por los surcos de nuestra impaciencia. Sólo son etapas pasadas esclarecidas por la gestación de nuevas semillas.
sábado, 15 de noviembre de 2008
150 versos de un tirón
Es una auténtica bazofia, pero me siento bien por haber conseguido enviárselo a las doce menos cinco.
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