Mostrando entradas con la etiqueta pespuntes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pespuntes. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2009

Puñales

Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca
que hecha para besar hay veces que muerde
que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Duele porque el querer es dolerse a veces.




Ya no es que me lo preguntes tú,

me lo pregunto yo.


Me pregunto hasta qué punto
puedo llegar a odiarme.


No me importa tanto pensar

si te quiero a ti
o escondo en mí tus puñales.


No me importa volar hacia mi límite,
ni llegar a la desidia,

el delirio, mi desdicha.



Ya no creo en tu incondicional
repleto de condiciones.


Sólo creo en tus prejuicios
que acomplejan lo que antes para ti

eran mis virtudes.


Me rechinan los dientes si pienso
por un solo momento
en comerte a besos. No quiero.


No me llaman tus labios, ni tu cuerpo.


Me preguntas por qué
ya no digo “te quiero”.

Si supieras que me reprimo


para no decirlo

después de cada orgasmo

que ya no vivo contigo...


Y no es un sustituto,
ni un amante,

ni soy yo.

Como tampoco volverás a serlo tú.




Ahora me pregunto
si en verdad algún día lo dije,

si realmente lo sentía


o era pura necesidad.






- La foto esta´ sacada del filme La Chica del Puente.


- Este poema ha sido publicado en el número 0 de Hebe Magazine.

lunes, 5 de enero de 2009

Descosida, que no demente.

Esta noche te voy a romper el cordón umbilical,

ese que une tus sueños a tu vida real.

Esta noche voy a desmitificar

todos tus ideales.

Esta noche voy a desmitificarte.

Esta noche te voy a romper.

Voy a llenarte el pecho

de mi aliento.

Voy a impregnar tu piel

de frío, calor

pecado y pudor

al mismo tiempo.

Esta noche voy a descoserte,

a desnudarte hasta hacerte nada.

Esta noche vas a poder descubrir

que estás llena de pespuntes.

Esta noche aprenderás

a arrancarte la clavícula

para coser los pespuntes,

para coser tu cordón umbilical,

para volver a tu estado original.

Al pecado original.

Esta noche podrás arrancarte

la clavícula

para coser los pespuntes

de tu piel.



- Este poema ha sido publicado en el número 0 de Hebe Magazine.

martes, 30 de diciembre de 2008

Sirena del Viento


Estoy en el limbo de las dudas,

flotando entre opciones,

arañando mi retina

con el vidrio de la culpa.

Estoy como una sirena desterrada, desarmada,

aprendiendo a caminar con la punta de mis alas.

Si antes lo era del viento,

hoy soy el espíritu de tu aliento,

hoy seré tuya,

haré del delirio mi alimento.

Caminaré sobre mis miedos,

sobre tus prejuicios,

hasta demolerlos por completo.

Rasgaré las cortinas con mis uñas

para que entre la luz

y yo pueda salir,

volver a volar.

Y nunca arrepentirme.



- Este poema ha sido publicado en el número 0 de Hebe Magazine.
Entradas y Comentarios