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martes, 3 de marzo de 2009

every night before I go to sleep...


De repente me descubro escuchando a Patti Smith a las cuatro y veinte de la madrugada. Me descubro tan sucia, con las uñas rotas y las puntas del pelo ultra picadas, el rímel corrido y un chándal que me regalaron con alguna compra de Venca que lo flipas de cutre.

Me descubro con un dolor de espalda acojonante, y recuerdo, joder, haberme caído en el último escalón de un bar. O algo así. Y ayer fue domingo, y vi Hedwig and the angry inch en el salón, entre todo ese olor a detergente que lo flipas con una tortilla francesa y la tercera o cuarta aspirina del día, y no siento nada salvo vestigios de mordiscos en el cuello, mientras entorno los ojos para leer los putos subtítulos y me pregunto si podría volver a vivir sin lentillas en mi mundo de circulitos rosas a más de metro y medio de distancia.

Y me apetece un vodka con lima, tan quinceañero, tan sideral. Y no quiero que llegue el trece, quiero que esta semana se expanda hasta hacerse añ(ic)os y no volver a caer en la tentación de colgarme por nadie, ni de nada.

Qué raro, novedad, lo mismo de cada domingo, y éste sera´ el último. El último cigarro y la última aspirina. Pero luego Sara me dice que tiene que ir a un sitio que esta´en no sé dónde a comprar botellas pequeñas de alcohol, y pienso: vodka y whiskey, y tengo un deja vu, porque quiero volver a llevar un botellín de agua con whiskey en el bolso para los momentos de tensión. Y me imagino cayendo, no tanto del escalón de aquel bar sino del de la facultad, y me entra la risa, mientras Hedwig llora porque le han abandonado el mismo día en que cae el muro de Berlín.

Supongo que es ahora cuando debería morderme la lengua porque he recordado alguna de las tantas estupideces que dije barra hice la noche anterior y Hedwig se canta un temazo de amor que lo flipas, pero yo sólo puedo intentar imaginar qué coño tiene entre las piernas, a qué se refiere exactamente cuando dice que tiene una pulgada irritada. Y me da un poco de mal rollo porque pienso que no tiene nada y me imagino así, asexual, y me entra una angustia lo que viene siendo acojonante.

Pero luego recapacito.

Y lo quiero. Por un momento quiero mantenerme intacta a partir de ahora, célibe total, pero me viene a la mente una imagen que suele repetírseme. Me da una dentera momentánea, sin venir a cuento, y en mi mente están sangrando mis encías. Me han arrancado las muelas. Me han vuelto a dejar sin ojos. Quiero recuperar lo que estaba pensando, pero tiene que ver con lo que no soy y he intentando fingir y sé que quiero ser así siempre, pero joder, qué impotencia.

Coño, Sara, mañana vamos al Little Bottle.

(Y tú: o me vienes a buscar o finjo mi propio secuestro)

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