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martes, 5 de marzo de 2013

Eis, Perú, Najwa, celebraciones, fin de año, distancias...

Vale. La semana que viene cumplo veinticinco años. [Pausa larga. Suspiro de resignación]. Eso supone para mí un fin de año. Estoy llevando un año un poco raro. Esto de no estudiar y ser freelance. No llevo muy bien la cuenta de los días en los que vivo. He dicho freelance. Me debo estar haciendo mayor. 

Desde hace cosa de un año (o un poco más) os vengo hablando de Eis, el relato que escribí inspirada en el caso de Estíbaliz Carranza, "el ángel de hielo" que ocultó los cuerpos de sus parejas asesinadas en una cámara frigorífica. Escribí Eis durante mi estancia en Bayreuth para el, por aquel entonces, proyecto editorial del poeta peruano Roy Davatoc. La idea de Roy: crear una editorial con vistas a extenderse también por España. Para ello qué mejor que contar con jóvenes autores españoles. Y así me vino a invitar a mí y me puse a escribir.

Y entonces el proyecto de Roy se hizo realidad y nació Ámbar y yo firmé mi primer contrato de publicación internacional. [Oh my God, cómo suena eso]. 

Ámbar se estrena con los autores Christian Urrutia, Rogelio Jarquín, Laura Fernández y vuestra amada líder blogger, yo.





Hace un par de días se hizo pública la portada de Eis y ya ha empezado a circular por las redes sociales, de modo que ya estaba tardando yo en ponerla aquí en formato extremadamente grande.  Ahí va que va:







El dibujo (que bien podría considerarse un libre retrato de Estíbaliz Carranza), es obra de Valle Camacho. El resto es por obra y gracia del equipo de diseño gráfico de Ámbar.
Estoy aluciflotando con el portadón que se han currado y más que agradecida por la oportunidad que me ha dado esta editorial. Qué os voy a contar... 



Cambiando un poco de tercio, pero siguiendo con el tema, [qué dices, Adriana, que te estás volviendo loca], apunto que Si Eis, puestos a soñar y porque ya son las cinco de la mañana y sigo despierta, termina siendo una película, me encantaría que fuera Najwa Nimri quien interpretara a la protagonista. Lo pensé en su momento, mientras lo escribía: más que visualizar a Estíbaliz Carranza me imaginaba a Najwa. Esta noche he caído en el vídeoclip de Donde rugen los volcanes y me ha terminado de convencer. Najwa con el pelo mojado mando de la tele en mano encima de la cama en una habitación de hotel. Perfecta para este fragmento de Eis:






El hotel en el que se hospeda se encuentra en un paraje desangelado, a seis kilómetros de Cavazzo. Edelweiss se asoma a la ventana de su habitación. No es la idea de Italia que tenía, y la situación le pide un cigarrillo, pero es estricta consigo misma en ese tema. Nada de fumar durante el embarazo. 
Se da una larga ducha y lava toda su ropa a mano con champú. Espera que todo esté bien seco para la mañana siguiente, pero de momento tendrá que pasar lo que queda de día en la habitación, sin más arropo que una toalla. 
En la televisión no hay nada de interés. Parece que La Noticia no ha cruzado -aún- la frontera. Sólo hay un canal de música y predomina la italiana. Le parece insoportable la música actual italiana. Al menos la que televisan. Pero le hace compañía. 
Le apetece escuchar Man Made Lake de Calexico. Fumarse un maldito cigarrillo. Leer. Le apetece llamar a Luis, pero abandonó el móvil en el aeropuerto. Las paredes de la habitación son tan débiles que puede escuchar lo que ocurre en el cuarto de al lado. Se oye a una pareja. Edelweiss supone que este hotel es propio de camioneros y prostitutas. Y criminales. Su imaginación recientemente despertada construye una historia de encuentros en bares de carretera. De hombres cansados pidiendo cervezas escondidos del sol de junio que les persigue en la carretera. De mujeres que esperan con sus hijos a sus hombres cansados de trabajar en la carretera. De hombres que extrañan a mujeres no-concretas como extrañan el sexo y pagan con los ingresos familiares a mujeres que buscan hombres y calman su cansancio y soledad por unas horas para seguir viviendo de la calle y la soledad y el vacío de la distancia. Siempre la distancia. Siempre lejos de todo pero nunca lejos de sí mismos.




Además en Mayo viajo a Italia, puestos a contar coincidencias. Ya os contaré...


¿Qué os parece la portada? ¿Y mi conexión con Najwa? ¿Y las distancias Alemania-Perú-España-Italia? ¿Os alegráis por mí? ¿Os preocupáis por mí o me envidiáis tanto que queréis dejarme mensajes duros, anónimos y dolorosos? 

Espero vuestros comentarios, corazones. 


Os quiere,
Adriana



domingo, 25 de noviembre de 2012

Happy Meal desde el Perú para todos nuestros amigos del Internet

Octubre de 2011. Llego a Bayreuth. Anochece muy pronto. Hay arañas en mi habitación. Y hace frío. El idioma es un infierno y me siento sola. Tampoco tengo internet. Burocracia. Salgo a pasear y me anochece. Hofgarten. Hojas secas. Gente nueva. Conversaciones en cuatro idiomas. Escribo: Happy Meal. Lo escribo para Cartonerita Niñabonita, un colectivo cartonero de Zaragoza. Valle Camacho lo ilustra y en noviembre se presenta en Artefacto y yo me presento virtualmente [puedes ver el video clicando aquí].

Ahora, un año después de todo aquello, y porque me siento especialmente generosa, lo pongo a disposición de todo dios y súper gratis, a través de la biblioteca virtual peruana Acuedi.

Disfruten y compartan, si gustan.




viernes, 24 de febrero de 2012

Eis (fragmento)


 



7 de junio de 2011 

El hotel en el que se hospeda se encuentra en un paraje desangelado, a seis kilómetros de Cavazzo. Edelweiss se asoma a la ventana de su habitación. No es la idea de Italia que tenía, y la situación le pide un cigarrillo, pero es estricta consigo misma en ese tema. Nada de fumar durante el embarazo. 
Se da una larga ducha y lava toda su ropa a mano con champú. Espera que todo esté bien seco para la mañana siguiente, pero de momento tendrá que pasar lo que queda de día en la habitación, sin más arropo que una toalla. 
En la televisión no hay nada de interés. Parece que La Noticia no ha cruzado -aún- la frontera. Sólo hay un canal de música y predomina la italiana. Le parece insoportable la música actual italiana. Al menos la que televisan. Pero le hace compañía. 

Le apetece escuchar Man Made Lake de Calexico. Fumarse un maldito cigarrillo. Leer. Le apetece llamar a Luis, pero abandonó el móvil en el aeropuerto. Las paredes de la habitación son tan débiles que puede escuchar lo que ocurre en el cuarto de al lado. Se oye a una pareja. Edelweiss supone que este hotel es propio de camioneros y prostitutas. Y criminales. Su imaginación recientemente despertada construye una historia de encuentros en bares de carretera. De hombres cansados pidiendo cervezas escondidos del sol de junio que les persigue en la carretera. De mujeres que esperan con sus hijos a sus hombres cansados de trabajar en la carretera. De hombres que extrañan a mujeres no-concretas como extrañan el sexo y pagan con los ingresos familiares a mujeres que buscan hombres y calman su cansancio y soledad por unas horas para seguir viviendo de la calle y la soledad y el vacío de la distancia. Siempre la distancia. Siempre lejos de todo pero nunca lejos de sí mismos.

En la habitación de al lado alguien calma esa soledad con algo de sexo barato y desconocido. Edelweiss se pregunta si tan necesario es el sexo para pagar por él. Si tan necesario es el dinero. La prensa que hablará de ella dirá que su móvil siempre fue el dinero. También Edelweiss será una prostituta. Aquella puta a la que sus ex-parejas pagaron su negocio. Aquella puta psicópata que se negó a pagar sus deudas. 

Se ha hecho de noche y suena una balada en televisión. Edelweiss la tararea sin haberla escuchado nunca antes. Contra la ventana choca una polilla que busca la luz. Edelweiss la mira inexpresiva. Unos intentan huir. Otros se dan de hostias por entrar. Por huir de la oscuridad de la noche. 

Las aves nocturnas ven las cosas de manera diferente a como las ven las diurnas. Las emociones se intensifican en la oscuridad porque la penumbra evoca a lo profundo. Es fácil invocar la imagen de eternidad como un infinito negro. La oscuridad (y la luz cegadora) oculta los límites, de manera que, paradójicamente, los elimina, los abre; homogeneiza el medio. La habitación ya no nos protege. No hay lugar donde esconderse porque estando todo oculto, todo se hace visible. 

Edelweiss, acostumbrada a pasar las noches en negro, había engendrado una idea sobre la existencia muy simple: la vida no tenía ningún valor por su brevedad. Porque al morir la oscuridad lo fundiría todo y no había nada que pudiera detenerlo. No habrá nadie esperando que despierte. Todos darán por hecho que no existes. 

Edelweiss, ahora que ya sueña, parece que ha cambiado de opinión respecto a la muerte. La vida no parece tan insignificante ahora que parece tener dos. Se pregunta si comparte sus sueños con su hijo. Si son de su hijo. 
Nunca hubiera creído algo así. Debe ser imposible crear a partir de cosas que no conocemos. A no ser que su padre tenga razón y compartamos de forma innata recuerdos y conocimientos ancestrales. Esto convertiría a su bebé de dos meses en alguien más inteligente que ella. O al menos más culto. 

Este pequeño ser la aferra a la vida a pesar de todo. 
Aunque no haya escapatoria ni lugar para ninguno de los dos en esta vida.




lunes, 12 de diciembre de 2011

No le pienso dar al Enter

Hola soy Blogger y me gusta desconfigurar entradas. Con todos ustedes,  el texto centrado.

Estas últimas semanas he estado trabajando en un libro. Prosa. Aunque tal vez demasiado poética. Demasiado poética para ser relato, demasiado largo para ser breve pero demasiado corto para ser novela. Con la estructura por el suelo y el final, según se entienda, por los aires. En fin. Pero hacía mucho tiempo que no me ponía a escribir de esa manera. Desde La Soledad del Café. ¿Sabes lo que eso significa? Y es extraño, porque de aquella han pasado ya casi, si no lo han hecho, siete años, pero aun así sigue ahí esta obsesión por lo onírico, y más ahora que la hija de mi gurú en el tema, Armando Carranza, se encuentra cumpliendo condena por haber asesinado a su ex marido y a un ex novio. Marta me habla de bucles por el Facebook y no tengo muy claro si cuando dice “bucles” se refiere a “vínculos”. I mean: a esa relación de ideas, conceptos y situaciones que nos hace volver y repetir lo mismo durante toda la vida y más allá. No sé si ella ve lo mismo. Pero yo me pierdo en tanta coincidencia. De todas formas, es lo de menos. Sólo quiero comentar que estas últimas semanas he estado trabajando en una historia. Y que la mayor parte de esta historia ha sido escrita a mano. Concretamente con boli bic negro y azul sobre hojas de cuaderno cuadriculado. Me ha sentado muy bien volver a encontrarme. Cuanta más gente sigue mi blog, más me cuesta expresarme. Tengo miedo a que no me entendáis o a que me juzguéis mal (o bien, yo qué sé) y digáis de mí que estoy zumbada o que soy una pedante o que me lo flipo y que trato de ir de una cosa que no soy, o que soy posmoderna por pose. Es que ya no entiendo nada. Lo siguiente que diréis de mí será que soy demasiado mayor, pero esa es otra historia a la que también le estoy dando muchas vueltas últimamente, porque el tiempo no deja de seguir hacia adelante y me aterra tanto no poder hacer nada contra ello que, buf, pum, exploto. Pero lo que venía diciendo es que en las últimas semanas he estado trabajando en una historia. He estado escribiendo, y escribiendo de verdad, y me he sentido muy bien. Porque había olvidado la catarsis que supone escribir desde un personaje, y digo un personaje de verdad, un personaje ajeno a ti, no un jodido alter ego. No. Ser todos los personajes y no ser ninguno y poder amar y entender a la asesina, formar parte de ella, darle vida y quitarme horas a mi de sueño y atención -fragmentos escritos en clase cuando se me escapan los minutos en un inglés con acento alemán que a veces no entiendo- de mi vida para dar con ese jodido final monoligofrénico y el punto que cierra la suy. He estado escribiendo y el vacío (inmenso de mis noches yo le siento...) que siento desde que la di por finalizada -echo jodidamente de menos a mi protagonista- me ha dejado muy clara una cosa: esto NO es un hobby. Ya, ya, lo sé, shh. Veréis, en mi clase de alemán para extranjeros (y olé) estamos estudiando ahora mismo los hobbys y los oficios. Se supone que nosotros somos estudiantes y nos gusta, yo qué sé, leer, escuchar música, ir al cine, ir de paseo o ir a discotecas (Ej. Ich bin Studientin. Meine hobbys sind Bücher lesen, Musik hörer, ins Kino gehen, spazieren gehen und mit Freunden in die Kneipe gehen). Vale. A ver si me explico. Voy a seguir con los ejemplos. A principios de septiembre, yo me vi con dos futuros viajes, que puede que no parezcan la hostia, pero para mí, que las únicas veces que había salido de España fue con el instituto, a visitar, como mucho en una semana, Toulousse, Burdeos, Génova o Londres, pues os podéis imaginar. El primero se trataba del viaje aBrescia (Italia) y el segundo del Erasmus en Bayreuth (Alemania). Como ya comenté en su momento, al primero me invitó el Ayuntamiento de Logroño para representar, en calidad de escritora, a España (y olé), en la Giornata Europea delle Lingue. Pocos días después de mi regreso, tomaría otro avión hacia Bayreuth, donde me encuentro desde entonces con una beca Erasmus, terminando esa carrera que prometía diálogos y discursos propios del cine de Richard Linklater pero que al final resultó ser una puta mierda: Filosofía. Entonces, alguien de mi familia (de esa parte de la familia que piensa que estoy perdiendo el tiempo en cosas inútiles para estos tiempos de crisis, porque a quién se le ocurre estudiar Filosofía, que no sirve para nada; porque por qué perder el tiempo escribiendo mingadas y publicando morralla y leyendo en bares) me dijo: “Pero lo de Italia es sólo por tu hobby, ¿no?”. M I H O B B Y. Y entonces yo, señoras y señores, me pregunto: ¿Qué es un hobby? Tengo un amigo que no supo qué responder a la casilla “Hobbys” del formulario inicial que le entregó su psicólogo, por ejemplo. Con esto quiero decir, ¿existen los hobbys? La gente se apunta a talleres de costura (Por cierto ¿qué es eso que me dice Pau de que ahora tejer es una actividad hipster? Que lo ha visto en las noticias de Antena 3, me dice), de bolillos, de salsa, o sale a correr, o se ve una peli o la tele, o yo qué sé. Joder, no sé. Yo entiendo que pintar sea un hobby si hablamos de esa gente que se apunta a un taller para pintar paisajes fijándose en cuadros de mierda del año que reinó Carolo, o que se tiran diez meses, dos horas a la semana, copiando los girasoles de Van Gogh. Y entiendo que se considere Hobby hacer bolillos o ir a yoga o... no, tampoco tengo claro nada de esto. ¿Cuáles son mis putos hobbys? ¿Leer y ver películas? ¿Escuchar música? Yo creo que le doy una importancia mayor a la literatura, al cine y a la música como para relegarlos a la categoría de “cosas con las que perder el puto tiempo”. Yo no escribo para pasar el rato. A mí escribir me duele por necesario. Y es así, ¿con cuántos de vosotros he hablado alguna vez Filosofía? Si me preguntan “Qué tal en Bayreuth”  yo sólo respondo sobre mi asesina, sobre los relatos que tengo en mente para las próximas antologías en las que voy a aparecer, o sobre los libros que estoy leyendo. Porque esa es mi vida y es a lo que me dedico. Así lo siento. Mi hobby es la Filosofía. Aunque sea por la que estoy aquí (oficial y burocraticamente) y por lo que fui a Valladolid (y me fui de Logroño). ¡Ja! Trampa. ¿Por qué estudio Filosofía? ¿Por qué me fui de Logroño? ¿Por qué estoy aquí, asistiendo a seminarios de Filosofía en inglés, por qué quise salir de España, por qué quise conocer otro país, por qué vine a un pueblo perdido de Alemania? Todo lo que he hecho ha sido para escribir. Y vosotros diréis, ¿y por qué Filosofía y no Filología? Pues yo os lo digo, señores: porque me salió de los. ¿Cuál es la conclusión a la que llegamos con todo esto? Que no escribo por hobby. Y, dicho esto, y volviendo al tema que me ocupaba, estas últimas semanas me he estado dedicando a escribir una novela corta relato breve que será publicada, según lo previsto, la tercera semana de marzo, con la editorial peruana Toro de Trapo. He dicho peruana, sí, de Perú, lo que quiere decir que a este país no le basta con una Adri irreverente. 









 Volveré con noticias.
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