Una bufanda naranja amarrada al asa de una maleta del mismo color.
Concretamente el 2 de Enero, tres meses después de dejar Logroño e instalarme en Valladolid, y comenzar el primer curso de Filosofía, precisamente en una residencia de monjas cargada de normas, horarios y una política bastante hipócrita donde la situación social primaba sobre todas las cosas, me brindó la oportunidad de conocer a Judith y a
Sara. La primera, estudiante de enfermería, seria prudente, quizás "borde" a los ojos de la gente, pero de una madurez y responsabilidad extraordinarias. La segunda, mitad palentina mitad vitoriana, estudiante de magisterio musical, impulsiva y sensible, con un enorme sentido del humor y facilidad para el llanto. Contrastes impropios para una virgo a la que nos unió el amor por la literatura, en especial la
erótica.
Cómo describir un año, cómo poder resumir la vida en 365 palabras. Nos han vuelto locos entre tanto informativo absurdo, si fue E.T.A, si fue Al Qaeda, si fue su puta madre disfrazada de Doña Rogelia. El conejo en Navidad,un poco de nicotina antes de ver las noticias.
Internet, palabras recogidas en un túnel sin papel. Doce meses, y desde el cuarto ocho y el cuatro de enero nueve.
14 de Febrero, un pepito de chocolate y una caña con Sara para olvidar – o enfatizar – la envidia hacia una joven que recibe un ramo de flores.
El frío de Valladolid, las fiestas de arquitectura e industriales, Colegios Mayores que se convierten en bares. La globalización, la lógica, el sueño y el incesto antropófago los viernes por la tarde. Tardes de filosofía y noches viendo House.
Hipocondríaca a veces, de bajón redbuliano otras tantas.
Sin Arreglo, 6skafés, Le Punk, Najwa, New York Dolls, The Gift, Muse, Mando Diao, Artic Monkeys, Dinosaur Jr, Albert Hammond Jr, Klaxons, Sunday Drivers, Nacho Vegas y Christina Rosenvinge, no sé cuántos conciertos más, películas coreanas, Shortbush y La Vida Secreta De Las Palabras.
Tristeza al final del verano, ganas de verte entre el hielo de diciembre.
No sé por qué, pero siempre que hace frío tengo más ganas de besarte.