jueves, 24 de febrero de 2011
Los Viscerales en la Fnac.
domingo, 9 de mayo de 2010
el Ateneo huele a alcanfor
Momento Inditex:
Botines caquis Mustang, medias tupidas negras Calzedonia, shorts azules Bershka, camisa negra Jennyfer, cazadora negra de cuero Zara, pelo liso planchas Tahe, boina negra de Musgo.
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| De izquierda a derecha: Marina, la menda y Rut. |
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| Nerea, Marina, aquí una servidora y Rut, sonrientes y estupendas. |
miércoles, 30 de diciembre de 2009
El Azote de las Naranjas y la Niña de las Revoluciones

en
La Gota De Leche
No, no será una lectura poética al uso.
Y sí, habrá vino.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Días de poesía y poetas borrachos
Como ya anuncié, ayer se presentó el cuarto número de Degeneración Espontánea.
Hacía un calor de tres pares de cojones en Logroño, y en el último momento me arrepentí y no compré vodka, aunque me hubiera venido al pelo. O no.
A destacar: La descongestión. Por fin han optado por una tipografía simple y clara para los textos y un fondo BLANCO. Y nadaaa en la contraportada, salvo la correspondiente insignia del Ayuntamiento de Logroño.
Lo peor: Las ilustraciones. No se salva NI UNA. Yo hubiera prescindido olímpicamente de todas ellas, como también hubiera prescindido de Poesía Wookie de un tal Kalvrcar IV, que incluye versos del tipo: con diez blasters por banda / hiperespacio en popa, a toda vela / no corta la galaxia sino vuela / un carguero coreliano.
A continuación las ilustraciones, dignas de mención:


A destacar dentro de la publicación (llamarlo Fanzine cuando cuenta con el respaldo económico del Ayuntamiento de Logroño es una contradicción en toda regla), la presencia de Lucas Rodríguez , dentro de la sección Estrella De Papel, que en cada número recoge parte de la obra de autores ya consolidados.
También han colaborado en este número amigos como Sarita y Nacho, a parte de los propios editores (Raúl, Elena, Nerea y Eva), todos ellos en modalidad de poesía, y YaniQuini, artífice del diseño de la portada y maquetador de la publicación, con una ilustración de Han Solo (en consonancia al poemón de Kalvarcar IV), que hace temblar al misterio.
A destacar de la presentación: El público. Una afluencia de público mayor que en las anteriores presentaciones, y heterogéneo de cojones. Las típicas viejas que se apuntan a todo lo que sea gratis y cuente con aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, y de paso aprovechar para picar patatas fritas y aceitunas, amigos que sólo van por cumplir, frikis, punkis, jenis, anarquistas, comunistas, gente que no se entera de nada y la típica melodía de móvil que no ha de faltar en ningún evento.
Lo mejor: La jam poética.
Lo peor: Mis putos nervios. Mi puta timidez. Mis manos temblando y una de las viejas diciendo: "Más alto".
Yo no contaba con salir a leer la primera (ni en mis peores pesadillas), pero Eva dijo: "Comenzamos la ronda de lecturas con una de las colaboradoras de este número, Adriana Bañares". Y aquí donde me veis, empiezo a ponerme nerviosa (que no verde, pero sí roja) y no tengo más opción que salir y leer el poema que me publicaron: El Que Resiste Gana.
Y lo dicho, ni aún con micro se me oye, al parecer, y tengo que empezar el poema como tres veces para que me escuche bien la señora. Empieza a temblarme la pierna izquierda y a la mitad del poema me tiembla tantísimo la mano derecha, con la que sostengo el micro, que tengo que ponerme la otra encima. En fin, de traca.
A destacar de la Jam: La participación de Aitor Cuervo Taboada con su poesía y la respuesta de Piedad Valverde.
Porque yo lo valgo: Porque me lo debo, levantarme una segunda vez y leer con rabia y con ganas, aunque temblorosa y sin mirar al público, Orla, dedicada a todos esos universitarios pedantes. Como siempre, haciendo amigos.
Lo peor del post - presentación/jam: Que me siento sola y desencaja y no tengo donde meter baza por ninguna conversación, y salirme a la calle, donde hace más calor que en la vida, a fumarme unos cigarros.
A destacar post-presentación: Que el ya citado Aitor me regale su libro Soledades y Besos y Fatigas y Ricardo, del colectivo Mojut 16/CSO Absenta, me ofrezca su apoyo para la creación de La Fanzine.
Lo mejor después de medianoche: Quedar con Aitor a última hora, y emborracharme como en los viejos tiempos, en el Mi Amigo, y saber que aún después de tres años el Chuchi me recuerda como aquella chica que escribía relatos.
A destacar de esta mañana de resaca: Un mail de alguien que no conozco que me dice:
"Me gustó tu poema dedicado a los universitarios pedantes que salen en la orla (...) En el primero sí te vi bloqueada. En el segundo te vi muy suelta: estabas metida en el poema y conseguiste olvidar el entorno (que por cierto, vaya entorno: tontolhabas hablando, móviles sonado, qué gente!). Es admirable que siendo tan tímida salgas delante de la gente a leer trozos de tu alma. Y más admirable todavía que, habiendo demostrado que estás demasiado nerviosa, le eches ovarios a saco y salgas de nuevo."
Conclusión: Mereció la pena.
:)
viernes, 28 de noviembre de 2008
Yo le di chuches a Zahara

Durante esta semana recibí una petición de amistad en Myspace. Porque sí, tengo de eso, aunque no suelo utilizarlo. Para qué engañarnos: prefiero Blogger.
Quien quería ser mi “amigo” era Zahara, para cuyo concierto tenía (y tengo) la entrada número uno. Podéis haceros entonces una idea de la sorpresa que me llevé. Zahara, la cantautora mandarina, aquella que regala dulces en los conciertos, tal vez para endulzar esa tristeza que envuelve a uno cuando escucha temas suyos como piscinas en verano. Ella me había enviado una “petición de amistad”.
A partir de ahí comenzamos a enviarnos mensajes a través de Myspace. Nada del otro mundo, sólo que al decirle que trabajaba en una tienda de dulces, ella me respondió:
Si me llevas chuches me da un ataque de felicidad histérica alli mismo!
jajajaja
en serio!:)
oh!
Z
Así que esta tarde, en un momento de poco jaleo en la tienda, me puse a llenar una bolsa de gominolas. Corazones, besos, ositos, huevos, conos, fresas… mi pan de cada día.
Y a seguir con las pipas, con los tardíos que a última hora vienen a comprar el pan, y una chica que me pregunta “¿pero no tenéis cebolletas con sabor a anchoa?” hasta las nueve y media, que viene Sara a buscarme y nos vamos un poco más allí: al Café Teatro.
Nos regaló su simpatía, su sentido del humor, su imagen de niña, de inocencia, en su mundo de piruletas y letras amargas, tristes, y, en momentos, hasta desgarradoras. Un ambiente cálido y agridulce, cargado de contrapuntos, de sonrisas entre canción y canción; canciones cargadas de sentimiento (que no sentimentalismo) que en alguna ocasión terminaba alejada del micro, desahogada en gritos más agónicos que melódicos. Simplemente estremecedora. Simplemente, genial.
Una voz tan dulce capaz de decir cosas tan duras.
Al terminar de cantar con las ganas no pudo evitarlo y lloró.
Y yo, sorprendiéndome a mí misma, sorprendiendo a mi timidez, me encuentro en primera fila ofreciéndole el kilo de gominolas, esperando poder cambiar esa tristeza por un ataque de felicidad histérica.
Abre la boca soprendida, como una niña, muy agradecida.
Y Sara diciéndome las tres palabras que más veces he oído a lo largo de mi vida: ¡qué roja estás!
Y Zahara con un pañuelo y alguna lagrimilla. ¡Me han regalado chuches!.
Sólo espero que ese detalle fuera en parte el causante de la alegría que le invadió a continuación, cuando cantó Chico Fabuloso.
Piscinas en Verano:
(Y que algún día, por qué no, diga: Una vez, en un concierto, la niña de las naranjas me regaló un kilo de chuches.)
*La foto es obra de José María Rodríguez.
la niña de las naranjas by Adriana Bañares is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.





