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viernes, 25 de marzo de 2011

syntymätön

Guardo niños en un cajón. Sus cabezas son canicas de vidrio. Sus ojos caviar. No tienen párpados. No les enseñé a dormir. Aún son pequeños.




Sonríe. Has ganado las últimas horas blandas. Masajea el tiempo perdido mi niño de veinte años/ ha perdido el juicio y ahora aplica reglas con la inteligencia/ se ha quedado a medias. Fue nacida caduca para engordar de aire y explotar antes de hacerse idea mi niño de veinte años. Has ganado las últimas horas blandas. Enhorabuena. Desciende oscilante del árbol natural deduce. Ask your wife. Juega con su empatía come de su mano y vomita la ayuda en un suicidio limpio de puntos y comas. El problema no ha sido creer. Ha sido crear niños. Amarte tan poco como tanto. Te he querido siempre. Dónde estabas. Dónde estarías si no te hubiera conocido. No te enseñé a dormir. Sonríe. Has ganado las últimas horas blandas. Baja del árbol sonríe has perdido mi niño los veinte años. Sonríe. Ríete de mi cariño/ escúpeme/ dame veneno/ sin que yo me dé cuenta/ pídeme dinero/ muérdeme la carne febril del vientre/ complácete/ cúrate en salud/ ábreme las piernas/ deja que sangre/ tállame después de disecarme/ seré otra tuya y nos querremos siempre/ sufriré sólo/ si estoy sola/ dónde estás/ te necesito.

viernes, 18 de febrero de 2011

animales de tierra

Nacimiento de escorpiones. 




Bebemos agua de la acequia. Tragamos insectos que se enganchan en la traquea, escupimos gravilla y hojas secas. Nuestra piel sabe a otoño y sal. Las nubes al moverse suenan a Radiohead. Se oyen ladridos de lejos y tenemos miedo pero estamos vivos. Bebemos agua de la acequia. Lloramos pétalos, reflejos de luna en el agua, llamamos a Eco y nos responde con un suspiro de resignación. Sabemos a salmón y crías en letargo. Bebemos tierra de bajo las piedras. Tragamos hormigas que se instalan en la garganta. Comen insectos muertos. Reproducen cosquillas respiran flemas. Bebemos tierra de bajo las piedras. Desgarro de poros por espinas. Desgarro de poros por escamas. Bebemos agua de bajo las piedras tierra de la acequia. Volamos por el impulso y la pulsión de miles de moscas 
y caemos 
por el peso de habitar gusanos lombrices tenias culebras.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Piense en su vecino: él no lo haría

Lo que soy según los otros.
Palabra del rumor.
Te rogamos, óyenos. 


 Abolir el suicidio. Abolir el suicidio. Votos a favor de abolir el suicidio. Por favor, voten en contra. Opóngase al sucio oficio de morir antes de tiempo. A quién le importa la vida de uno más que a los demás. No me venga a hablar del derecho de uno mismo. Usted no es dueño de su cuerpo. La vida de los otros es la suya propia y la que tiene dentro sólo son desgracias llamadas a ser
nuestro mejor entretenimiento.

domingo, 30 de mayo de 2010

Publicada en el número 44 de Nevando en la Guinea


Ésto es lo que me han publicado:




ESCRITOS DE LA NIÑA DE LAS NARANJAS
POR ADRIANA BAÑARES



  1. I.      Cucarachas
Por amor. Por amor a sí misma y por miedo. Ese miedo típico de las que nacen flower power  y se convierten en mujer florero. Ese miedo de la dependiente, ese miedo típico a la soledad que las convierte en patéticas esclavas de la superficie, del mainstream, del bótox, del miedo a reencontrarse consigo mismas en el espejo. A Nilda no le gustan sus ojos sin maquillar. Sus ojos sin maquillaje: los ojos, iguales a los de su padre. Idénticos, los mismos, sin cambiar ni un ápice, los mismos ojos con los que nació. Esa mirada, esa retina, que no ha podido cambiar la cirugía, ni la inflamación de los parpados ni la oquedad bajo sus ojos rematadas con corrector de ojeras cada mañana desde hace veinte años. Nada ha podido extirpar de su rostro los ojos de su padre ni todas las cosas que han pasado ante ellos. Nada ha podido borrar todas sus miserias, todos sus anhelos, la soledad detrás del plástico, las ratas, la cochambre, los insectos, la bajeza de tener que recurrir al reflejo de su juventud perdida para mantenerse a salvo, aunque sea viviendo un falso ideal de compañía.
Una a una se va recolocando las horquillas. Sesenta horquillas como sesenta promesas dichas al aire. Religiosamente las va colocando sobre su cabeza sin dejar de mirarse fijamente a los ojos en el espejo. Diez avemarías. No me dejes sola. Diez avemarías y un viacrucis por su cabellera.
Por debajo de la puerta, por los grifos, por las rejillas, por el inodoro, la bañera, van entrando cucarachas.  Nilda mira fijamente su reflejo y espera.
En la otra habitación Alejandro ronca  y a Leo se le han dormido las piernas. Tirada en el suelo observa a las cucarachas de cerca. Están al mismo nivel. Las ve venir, y espera.
***
SÓLO COMPRA COMIDA LIGHT

Sólo compra comida light. Su marido está en la cocina preparando una salsa carbonara con extra de nata en la cocina. Regalo de San Valentín. Entre velas y música hortera. Unchained Melody. Sobre la mesa la pasta y en su cabeza retumbando “no me gusta esta situación”. Entre los labios de él una sonrisa de satisfacción. ¿Te gusta cari?  Entre los dos, y por toda la habitación, una tensión que supera a toda la instalación eléctrica de los apenas cuarenta y cinco metros que ocupa el apartamento a unos trescientos escalones de altura desde el portal. Subir andando, dicen por ahí, ayuda a reducir-elevar-endurecer los glúteos.  Entre sus labios un porro de hachís y en la pantalla del portátil una partida del Solitario sin terminar. Ella hace amago de pasarle el porro pero él niega. Para lo que queda no me des. Si hubieras querido me lo hubieras pasado antes. No me gusta esta situación, responde ella. No me gusta esta situación. No me gusta esta situación, y como la grasa de sus caderas en menos de quince días probando la última revolución en productos adelgazantes del nature house su novio se desvanece. Sobre la silla todos los planes de futuro y las ganas y los te quiero que salían sin querer en aquellas madrugadas del principio, cuando el objetivo  a corto plazo más importante para ambos era enamorarse y ante todo, que no les pillaran en plena manifestación de su amor cuando lo hacían en casa de alguno de sus padres.

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También han publicado en este número: 
Lucila Soria, Antonio Orihuela, Cecilio Olivero Muñoz y Juan A. Herrero Díez

jueves, 27 de mayo de 2010

Excrecencia en portugués. Traducido por Alberto Augusto Miranda


Blog de Alberto -Augusto Miranda: http://arditura.blogspot.com

E X C R E S C Ê N C I A

Entre as unhas fica um rasto transparente,
como o caminho que o caracol marca na sua
angustiante fuga. As suas feridas não sangram.
Rompe-se a espiral, a eternidade quebrada
torna-se pura evanescência. Como as babas secas
no chão de cimento.  E ardem agora sob
os sus pés as laginhas polvilhadas de migalhas
e brancas patas de aranha. Abelhas mortas.
Muitas formigas. Nem mesmo quando chover se poderá
livrar dessa pena, do colossl abismo
que se abriu como uma ferida. Que sim,
sangra, mas não se desvanece. Dormir sobre a
relva não é uma boa ideia. Os gusanos
e as lagartixas ameaçam entrar e arrebatar
o pouco que ainda está dentro. Da sua casa,
das suas lembranças. Quimeras escondidas entre a
terra, entre o sarro das telhas. Com uma única
pedra esta casa pode ficar em pedaços. Só
então poderá entrar no sótão.   

Alguém parece estar a olhar pela janela.
ao menos ele sente que observam como vai
deixando o seu rasto de lágrimas como rocio
sobre as plantas. E os insectos entre as
rosas lembram-lhe o quão insignificante é, e o
insuportável em tudo se tornou.


En castellano, pinchando aquí. 

viernes, 21 de mayo de 2010

Carta de Candace a su madre después de que ésta leyera la entrada que han escrito sobre su hija en la Wikipedia.


Mamá:
Yo no decidí ser una adolescente repelente. En Disney Channel las niñas son tontas: belleza adulta e ingenuidad preescolar. Yo no decidí ser aguafiestas pero era esto… o ser scout. Qué mejor que ser el tópico manido de la adolescente con pavazo. Mejor en Disney que en Antena 3, claro. Quién sabe qué me hubiera deparado el sino de haber compartido clase con Gorka, Ruth, Paula y un tal Cabano.


Mamá:
¿Dónde estuviste todas esas tardes de verano, mientras tus hijos creaban playas en el jardín y transformers destructores con su casa del árbol? Ni siquiera sabes qué es el invierano, ni qué hicieron con tu coche para participar en una carrera. Se infiltraron en el interior de mi cuerpo, arruinaron mi oportunidad de ser pop star en el Super Pop Teen American Idol y armaron la de Dios es Cristo con una máquina del tiempo ¡Y tú ni siquiera estabas!





Cómo eres capaz, tú: Madre desentendida, irresponsable y egoísta, de acusarme de esquizofrénica y desheredarme sólo por un bulo (ver también: difamación, calumnia, chisme, rumor) que a saber quién extendió.

No fui yo quien decidió hacerse cargo de dos niños aburridos en este verano terrible que ni tras tres temporadas acaba. No fue mi decisión soportar a las Chicas Exploradoras, ni ver cómo ante cada invento de tus hijos ellas mojaban sus bragas.

Pero mejor ésto, después de todo, que haber desempeñado el papel de Hannah Montana o habérmelas tenido que ver con esa perra altera pederastas de Los Magos de Waverly Place.

No, mama´, no voy a pedirte perdón por algo que aún no ha ocurrido, y ni por asomo esperes que me quede aquí, con este cuerpo y esta rutina del Ferb, ya sé lo que vamos a hacer hoy de todos los días.

Me voy. Sí mama´, me voy. Me voy a crecer fuera del Disney Channel. Puede que me aloje una temporada en Clan TV, en el instituto de Lola y Virginia o en la piña de Bob Esponja. Me han dicho que por las noches hay vampiros, brujas, demonios y una rubia pija que suelta hostias como panes, pero no me da miedo: peor fue convivir todo este tiempo con El Club de la Herradura.

También me han ofrecido asilo Mario Conde en Intereconomía y Santi Millán en Uau! pero no me fío: no creo que les quede mucho tiempo en televisión.


Podría escaparme con Jeremy y cobrar un par de millones contando nuestra historia en Sálvame Deluxe, antes de que tú intentes internarme con Cassie en el círculo interminable de reposiciones de Skins cada madrugada en Neox con Cassie en el círculo interminable de reposiciones de Skins cada madrugada en Neox con Cassie en el círculo interminable de reposiciones de Skins cada madrugada en Neox con Cassie en el cír…

Sí, mama´, ahí te quedas: con Patito Feo, Los Padrinos Mágicos, los Jonas Brothers y los capullos de tus hijos y el idiota de Johnny Test.

Sí mamá, puedes estar tranquila: me iré virgen antes de que empiece la cuarta temporada. Pero que no te extrañe si vuelvo para ese capítulo que tanto temes, y sorprenda a todos esos niños a los que trata de catequizar Disney Channel, aprovechando, como todo adolescente que se precie, que sus padres no están en casa, para acostarme con Jeremy mientras Phineas y Ferb destruyen tu jardín de American Way Of Life con tecnología made in china o les dé por montarse un Columbine en la sede de las Chicas Exploradoras.
Sólo por puro aburrimiento.



Y, para que te enteres: Perry el ornitorrinco es un agente secreto. Lo descubrí estando hasta el culo de monguis.

sábado, 15 de mayo de 2010

las horas lentas


Somebody put me back in school, I forget everything.
I used to know how to leave the boy behind
without having to watch him go.
Infidel to die for what I'm doing
will happen on the morning when the mirror won't recognize me.
The Twist. Metric




Durante la noche, en mi reflejo, las horas pasan lentas. Callan la voz y la expresión  de mi rostro,  y todos los propósitos buenos van huyendo de mí. Despacio.  Se va alejando todo lo aprendido, y como dientes de leche oscilan y duelen la culpa y la vergüenza.

Durante la noche, en el espejo, las horas pasan tan, tan, lentas, que revivo toda mi vida cada madrugada. L’espirit de l’escalier de todos los momentos, como escenas añadidas en el director’s cut que nunca se llegó a estrenar. Los besos que nos dimos escondidas en el jardín del colegio, donde se metían los gatos, donde no nos dejaban estar. Y si se lo recuerdo por Tuenti y dejo que me diga que estoy loca, que no pasó, sabré que a ella ya se le ha caído ese diente tan incómodo. Penden de mis encías recuerdos de una infancia encubierta.  

Durante la noche las horas pasan lentas. Pasan los amantes a escondidas y dejan un rastro amargo entre los huecos de mi infancia. Oscila la primera carta de amor y su viaje en mil pedazos desde las manos de un niño rubio hacia el fondo de una papelera. Tiembla el recuerdo de una mano fría dentro un pantalón de la dieciséis. Cae definitivo el primero de los besos y lo olvido sin esfuerzo, como los siguientes. Y si les busco por Facebook y me agregan como “amiga” quedará  patente el valor que le dimos. Cero

lunes, 8 de marzo de 2010

inné

ever realize
What it costs to sympathize
No emotion

In a look. Jeremy Enigk




Hoy me siento nadie. Hoy me siento seca. Desangrada y corrompida. Crujen mis arterias. Muertos los huesos se deshacen por mis piernas la ceniza, la arena, el polvo en el que se ha convertido todo lo conseguido hasta hoy y nos perdemos como recuerdos lejanos, como palabras de amor en un bar de madrugada. Hoy la chica más guapa lleva el pelo sucio pero a nadie le importa con tal de que lleve limpias otras cosas. Debajo del chaleco antibalas cicatrices de deseo, veneno, mata ratas. He cosido la fuente de mi fertilidad. Aquí, hasta que me quieran, sólo entrarán piedras. Hoy la chica más guapa del bar lleva el pelo sucio. Sobre la barra mis dientes como ofrenda. Me he cosido los labios. Aquí, hasta que me quieran, sólo entrarán piedras. Saliva seca en las comisuras y entre los muslos. Hoy la chica más guapa del bar lleva el pelo sucio. Enormes costras de caspa se elevan de la raíz hacia las puntas y nos vemos hambrientos pero hoy me siento nadie. Hoy me siento seca. He desgarrado mis párpados con grapas pero aquí no cabe nada salvo tierra. Espero mi crucifixión ante el espejo mientras en el vientre aún flota entre la nada el recuerdo del hijo que nunca tendremos.





* Con ésta ya son 800 entradas.

domingo, 7 de marzo de 2010

Hindernis

La foto es de Ben Marcato y creo que se titula Flügel Flattern




Nada vale ya el seas quien seas. No ahora que eres y me pones voz y yo te he puesto excusas y rechazos. No vale el seas quien seas ahora que eres y lo eres, como todos, incapaz de curarme de arrancarme de enamorarme de morir por mí o matarme con tu ausencia o la distancia o tus palabras secas, que no me duelen por amor ni por castigo, me duelen como humillación y no erótica no sexual no con odio y sí paternal, desde tu experiencia, desde tu impaciencia, desde tus ganas sólo de tenerme contigo - y no para ti - como todas las que han sido antes y por encima de mí en todos los sentidos.

lunes, 1 de marzo de 2010

El Letargo y el Cinismo




Detrás del sofá un colchón y cerca del radiador colgada mi ropa interior. En mi teléfono más de tres mensajes no escuchados en el buzón de voz. Porno de viejales en la tele. Nada de Andrew Blake cerca. Peones en la caja que tiramos a la basura. Dentro de poco lloverán nubes de plata. Es el ciclo. El ciclo. El ciclo que ahora se ha dado la vuelta. Vuelta de no retorno y siempre lo mismo. Contra el viento subiremos al centro del vacío. Del vacío desde lejos y hacia dentro. Descenderemos en hipérbatos y arrecifes. Sumergidos en el centro de nosotros no habrá nada salvo el eco que nos lanza el pudor y la arrogancia.

sábado, 27 de febrero de 2010

poussant mes péchés à l'oubli

No tengo. No queda. No hay.
No te muevas.





Como tú tantos. Tantos y ninguna como yo a tu altura, ni de tu tamaño como yo tan esquiva como esclava. Nadie y tantos dispuestos pero ninguno que nos calme. Como aquí nowhere. Y a través de la pared, gritos. Como ellos tantos. Tantos y ningunos que soporten tanto, así, como lo hacen, el dolor y pierdan como nosotros, como tú haces que se rompan para mí, los esquemas. Detrás de mí: nada. Y a la vez todo lo que he deseado como tantas. Para ti, lo mismo pero peor, y peor de como yo lo imaginaba. Y aun así todo. Lo que tenemos, lo que nos queda, lo que hay. 

No te muevas.

domingo, 31 de enero de 2010

efeméride de lo efímero


fille d'affiche
Affiche d'une fille
Une fille d'affiche
Portrait d'une femme
Affiche d'une fille

Tu sais que tu n'aimes pas ta réalité
Je sais que tu n'aimes pas ta réalité
On ne peut pas fabriquer la vérité
Je sais que tu n'aimes pas ta réalité
Tu sais que tu n'aimes pas ta réalité

Se rebaja la luz. A través de las paredes cuatro bostezos del vecino cada dos horas. Golpes. El mundo se ha empapado de fragancia de bebé. Inexpertos y acobardados paseamos temerosos por el pasillo del imaginario colectivo. A golpes con los medios que nos comen el tiempo que escapa vacío de contenidos. Otro tren perdido. En otro día de situaciones comprometidas, violentas, donde las ganas de hacer han perdido la batalla contra el prejuicio constante, latente del qué dirán. Otro domingo. De televisión y matarse a pajas hasta hartarse (de uno mismo). La ropa sucia tirada en el suelo. Sábanas con mi propia esencia. Sobredosis de vergüenza intracraneal. Apretamos los dientes y los ojos. Al unísono. En la distancia. Sentimos lo mismo. O simplemente tratamos de sentirnos (distintos). Sonsólolosgajesdehaberdeseadoloprohibido. Dejar la mente en blanco es imposible desde que la acapararon los trenes. A veces sobre el agua a punto de hundirse. Otras veces limpios y resplandecientes. Pero siempre con un nudo de angustia acordonando el sueño. El paisaje a través de la ventana es oscuro, salvaje, hirsuto y espinoso. Está a punto de anochecer a pesar de no haber amanecido, y hasta el colchón es la mezcla, la quintaesencia, de ese olor a recién nacido con el aroma del rubor y las ganas inconmensurables de cambiar todo en lo que me he convertido. Dónde recuperar la sensación de vida si no es a través de un cristal que nos devuelve los rayos de sol de un día que se acaba, como todo lo que viene detrás

ysenosescapa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Seas quien seas te quiero.

Foto extraída de aquí.

Seas quien seas te quiero. Te quiero lo más cerca posible. Me matan las ganas y el insomnio, el silencio, las palabras ajadas de quien dice cualquier tiempo pasado fue mejor. Me imagino tus manos – seas quien seas – curtidas por el dolor y los quehaceres escabrosos. Las arrugas y el vello que el agua de tantos años no ha podido terminar de limpiar. Porque te faltaba yo. La parte de mí que te estrujara desnuda envuelta en sudor. Aferrándose a la inseguridad de tus cimientos para dejarse llevar en esta sensación que me vacila normalmente. Te faltaban mis lágrimas. Todas las que he ido guardando desde que te inventé y que derramaré en nuestro primer encuentro. Las pestañas no tendrán un matiz ácido ni habrá nadie que se pregunte por qué intento sujetarme si no estoy cayendo. A mi lado estarás tú, seas quien seas, aplastando mi caja torácica para curarme el pecho. Alimentándome con tierra, flores y crujientes insectos. Serás tú, quien harto de la vida no te olvidarás de mí tan fácilmente. Harto de mentir sabrás que sólo yo te amaré debidamente. Así, acariciarás mi cara húmeda, dejando con tus yemas en mi faz surcos de tristeza, que se irán como las horas que pasemos juntos, a reposar amontonados con la pasión descamisada que una vez se intuyó en tu pantalón, y los problemas anímicos que los días más fríos te mostrara yo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Os voy a curar a todos


Os voy a curar a todos. Voy a cortar los ramajes e inyectar, con toda premura posible, la angustia que habita entre mis dedos para recomponer cada poro de vuestro cuerpo,
cada herida,
vuestra profunda flaqueza
y sanaré con mi lengua la irritación constante
que se esconde tras una piel sumamente vulnerable.

viernes, 5 de junio de 2009

Orla


Todos iguales, como piezas de un puzle en blanco, encajados zafiamente en la puerta de algún sitio del cual saldrán sin fuerzas.


Todos iguales, creyéndose importantes. Serios, patéticos, vergonzantes, con la triste intención de mostrar en sus rostros el orgullo que sólo tendrán sus madres.


Todos iguales, como los cromos repetidos guardados en un cajón aparte.


Y yo casi desnuda, despeinada y de resaca, los observo tras mis gafas de sol y sólo siento repugnancia.


Pensar en ellos como objetos sexuales ni siquiera me vale, porque sólo imaginármelos sudando en mi cama me produce arcadas. Sus miembros finos, pequeños, bailando tristemente dentro de mi cuerpo. Sus torpes lenguas, sus estúpidos mordiscos, sus palabras desafortunadas y fuera de sitio, y sus estúpidas versiones al día siguiente en el patio de recreo.


Ya me conozco el juego de hacerse valer, como si eso alguna vez sirviera para algo. Ya me conozco el juego de morderse la lengua antes de llamarles gilipollas. Y el de romperse las medias, perder el zapato, restregar las ganas por su cuerpo, apurar el vaso mientras miran con descaro al ganado reaggetonero que sí está a su nivel.


Todos iguales, cerrando la boca a última hora, en el segundo exacto en que salta el flash.

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