miércoles, 31 de enero de 2007

El chico del bolso de los Beatles

Soy una estúpida, pero qué más da. Si siendo así, cada vez más soñadora, soy más feliz.

Salir del Lupa, ¡con estos pelos!

Si ya me decía mi madre: aunque sea para bajar la basura, arréglate, que nunca sabes qué va a pasar.

Bueno, después de acostarme tarde, entre estudios, messenger y la alarma de incendios (como siempre, tan oportuna), me levanté y por no arreglarme el pelo no fui al Centro de Idiomas.

Total, sólo íbamos a ver una película, así que... una coleta y a estudiar historia de la ciencia.


Después me llama Judith y me pregunta que si tengo que comprar algo porque ella iba a ir al
Lupa a por Red Bull.

Ya ves, nos hemos hecho inmunes al café.

Así que nada, viendo que la repisa de mi ventana sólo albergaba dos tristes kiwis, no me vi con más opción que adecentarme el pelo y salir a comprar munición. O lo que es lo mismo: a por naranjas.

Así que, pin pan pun, un poco de agua, algo de espuma, el secador... ¡Dios, qué pelos!

Pero bueno, total, para ir sólo al Lupa... qué más da.

En estos casos, cuando te ves tan horrible, el instinto crítico latente en mi interior sale a la luz.

Que cómo va vestida aquella, que feo es aquel... en fin.

Y no hay lugar mejor para eso que el supermercado.

Así que nada, dos red bulls sin azúcar y cinco naranjas después, salimos a la calle.

Y allí, esperando al semáforo, estaba él.

Un abrigo verde caqui con capucha, un bolso de los beatles, las John Smith (¿o eran Conversse? ¿O eran de imitación –lo cual le habría dado más puntos- ?) los vaqueros rotos. Y yo mirándole, con una mano en la boca, y Judith dándome para que reaccionara.

Ay, que tonta, que tonta, que tonta, ¡y con estos pelos!

Me miro: con mi abrigo verde caqui, o marrón, o no sé de qué color indefinido es este mi abrigo, el bolso cuya larga correa hace que me golpee los muslos al caminar con chapitas de Muse, Franz Ferdinand y Siouxie, los vaqueros rotos y las Mustang marrones al estilo John Smith.

Ay, que tonta, que tonta, que tonta.

Me he enamorado platónicamente de alguien a quien jamás veré de nuevo.



Lo sé, Adriana, lo sé...
No sueñes.
No eres Amelie.

2 comentarios:

  1. 800 entradas son una inmensidad, muchacha. Pincho en tu archivo y veo un enero cargado con 80 historias. Pincho en en enero y aparece esto. En el 2007 yo estudiaba cerca de ti, y desconocía estas historias. Ponerme ahora a leerlas todas, aparte de una imposibilidad temporal, puede ser sorprendente.

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  2. No eres tonta, eres maravillosa por la explosión de enamoramientos q tienes y te quedan jejeje
    Todas somos Amelie, bueno todas no, las mejores
    un beso de esos
    muakkkkkkkkkkk

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