viernes, 5 de enero de 2007

la niña del linolio

Huele a linolio.
No, déjame. Sal de aquí, maldito Abril.


Alguien le dijo que exigía demasiado…

Alguien le dijo.

Todos me dicen
Pero yo sigo
Sin estar a tu lado
Quizá mañana salga el sol…


Los surrealistas se sometían a sesiones de hipnosis para estar en

trance.

Dormir…Soñar…
Droga natural.


La niña del linolio
Duerme plácidamente
Sobre un colchón de gomaespuma.

La niña del linolio,
Tiñe de sangre la gubia.
Tiñe de sangre la plancha de linolio.

La sangre borra las marcas de lápiz que le sirven de guía.
El linolio está rojo,
Pero la niña sigue hincando
Con ira la gubia.
Y el poder de la ira,
De cólera,
Irritabilidad.
Don’t look back in anger, I hear you say.

Todo es gris
En el taller
De grabado.

Las luces que entran por la ventana no traen sino amargos recuerdos del pasado.

Llama la luz…
Ese olor a linolio.

La niña no quiere mirar: prefiere sentirse protegida,
Ahogada entre ese dolor, entre gubias y linolio.
Entre el gris que llena el taller.
Porque tras la ventana, abajo,
Hay un banco…
Que sólo es capaz…
…de traer recuerdos…
dulces recuerdos del pasado.
Que hoy se tornan amargos.

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